¿Encarecer el aplauso deportivo?

El síndrome de las gradas vacías resucitará con el aumento del precio de las instalaciones deportivas. La posibilidad de aumentar el cobro por la entrada a las instalaciones deportivas cubanas ha puesto en vilo a más de un aficionado.

 

El anuncio emergió recientemente en el espacio televisivo de la  Mesa Redonda que evaluó la política de remuneración a los deportistas. Directivos del Inder informaron que se encuentra en fase de estudio ese incremento como una de las vías para generar los ingresos que sustenten el estímulo.

Se trata de que el organismo logre autofinanciarse para asumir gradualmente ese pago, pues el dinero que ahora se retribuyó, que no es poco, pertenece al presupuesto asignado por el Estado. La medida tiene un respaldo sustancioso: unos 75,8 millones de pesos fueron asignados este año para dicho fin, cuatro veces más de lo que se destinaba hasta ahora, y beneficia a entrenadores y atletas de todo el país, incluidos estudiantes de centros de alto rendimiento.

De acuerdo con esa propia fuente, hoy el monto que se cobra en las diferentes instalaciones es ínfimo: desde 1 peso hasta 5 cuando se trata de espectáculos de mayor nivel.

Mirando el fenómeno con ese prisma, la concepción del estudio me parece, además de contraproducente, inviable: se haría caer sobre los hombros y el bolsillo de la afición parte de la estimulación salarial de los atletas.

Sin contar estudiantes y niños, los aficionados resultan en su inmensa mayoría trabajadores, e incluso jubilados , cuyos ingresos se contraen cada vez más en medio del aumento de los precios en todos los estratos de la sociedad.

De hecho, ya el aporte del pueblo va implícito en las partidas presupuestarias que sustentan los pagos actuales. Por eso me resulta  incongruente que los directivos del Deporte sustenten como argumento del estudio para aumentar el cobro la comparación con el fútbol profesional español, donde un partido puede reportar hasta 3 500 000 euros.

Además de que las diferencias salariales entre españoles y cubanos resultan abismales, las realidades son totalmente contrapuestas, para no hablar de las diferencias de calidad y atractivo entre el espectáculo que supone un partido de fútbol del máximo nivel y un evento deportivo aquí.

A ello se suma el confort de las instalaciones y los valores agregados del espectáculo, desde la publicidad hasta las trasmisiones televisivas que condicionan y respaldan la danza de millones que se teje en torno a un deporte que hala multitudes.

En el estudio que se gesta habría que cuestionarse por qué, aun cuando en algunas competencias ni siquiera se cobra el peso como en los estadios, algunos aficionados evaden el cobro y nuestras instalaciones viven el síndrome de las gradas vacías, incluso cuando están presentes nuestras principales luminarias como las lides de atletismo en el estadio panamericano de la capital o las galas de la lucha.

Fuera de la Serie Nacional de Béisbol, el resto de los eventos sufre la falta de aficionados y recientemente solo la Liga Mundial de Voleibol, con su retorno a la Ciudad Deportiva, y la Serie Mundial de Boxeo han logrado atraer más público.

Es más. No pocos partidos de la Serie Nacional padecen el signo del bostezo. Las presentaciones finales de los Gallos en el  “José Antonio Huelga” durante la pasada campaña, cuando a veces sobraban los dedos de las manos para contar los presentes,  resultan una clara evidencia.

En última instancia, más bien habría que pagar a quienes presencian aquellos espectáculos que muchas veces no valen ni siquiera el peso que se cobra, no solo por la baja propuesta competitiva, sino por el estado de algunas instalaciones, carentes del más elemental confort y de otros ingredientes que estimulen la presencia de la afición.

Se impone valorar que un aumento del precio supondría, primero, una elevación sustancial de la calidad del “producto deportivo”, algo para lo cual no considero que existan las condiciones, al menos de manera inmediata.

La idea de abrir un canal netamente deportivo en nuestra televisión sin costo adicional para el Inder, que tampoco debe pagar por las trasmisiones de eventos como la Serie Nacional al estilo de las ligas de fútbol, ha remarcado esa pobreza de aficionados en eventos, que muchas veces ni siquiera justifican su puesta en pantalla.

¿Se ha pensado en que, de aumentarse el cobro de las instalaciones, ese síndrome podría acrecentarse como una estocada al espectáculo deportivo cubano?

A fin de hacer sostenible el sistema de estimulación recién estrenado, en su esquema de autofinanciamiento el Inder deberá idear vías más sostenibles y menos traumáticas para la afición, tal como lo hacen otros organismos al calor del nuevo contexto matizado por la actualización del modelo económico, pues está claro que sobre el presupuesto estatal no puede recaer eternamente esta fórmula.

Uno de los caminos expeditos parece ser el sistema de contratación con clubes foráneos iniciado en el béisbol y abierto a otros deportes, siempre y cuando exista interés. También la colaboración técnica o la participación de los atletas en competiciones con pago incluido, tal como se establece en la nueva política para ese sector.

Estoy entre quienes levantaron las dos manos por la medida de estimular a nuestros deportistas, aun sin ser el sector de mayor aporte a nuestra economía y a pesar de algunas inconformidades que en el propio gremio se han generado. Mas, no creo que deba ser a expensas de encarecer un aplauso o estimular el silencio de las gradas en las ya menguadas instalaciones deportivas cubanas.

10 comentarios

  1. Elsa, la felicito por haber logrado un artículo tan crítico, transparente y constructivo, así debe ser nuestro periodismo.
    De forma análoga al procedimiento experimental que usted explica en el artículo, pudiéramos preguntarnos: si el hecho de elevar los salarios a los trabajadores del sector de la Salud, significa que los servicios en ese sector habría que comenzar a cobrarlos? (como parte de los experimentos).

  2. Aristoteles Manani

    Otro ejemplo mas de por que se deben cambiar muchas cosas para que la economia cubana funcione, sobre todo cosas de mentalidad. Para empezar, si el espectaculo deportivo cubano aparentemente no llena estadios, entonces por que se aprueba un “estimulo” a los jugadores?

    En las ligas profesionales no se paga si no se ingresa. Es por eso que (para seguir con el ejemplo del futbol espan~ol) el Barcelona paga millones a Messi y el Alcorcon paga 100 euros por partido a los que juegan y 0 a los que quedaron en el banco.

    El salario de los jugadores esta directamente relacionando a los ingresos del club. Entonces no se entiende porque se intentan cargar a una poblacion a la que evidentemente no le interesa pagar por el espectaculo con el costo de algo que no genera beneficios?

    No seria mas conveniente ahora que los jugadores pueden irse a otras ligas eliminar la liga nacional de un sinfin de deportes sin apoyo popular y poner por television los partidos de otras ligas? Por ejemplo Republica Dominicana tiene un sinfin de peloteros jugando en las mejores ligas del mundo, son una potencia en el beisbol y no tienen ligan nacional. Lo que si tienen es un sistema de desarrollo muy bueno, y torneos cortos que se juegan en invierno, primavera donde participan algunos (no todos) de los peloteros que estan fuera de temporada en las Grandes Ligas.

    El resto del an~o, en Dominicana el beisbol va por la television.

    En Cuba se ha confundido el axioma de “deporte derecho del pueblo” con la obligacion a tener una liga nacional de cada deporte y construir un sinfin de instalaciones que en el mejor de los casos se subutilizan y en el peor quedan para convertirse en ruinas.

    Que nivel tiene el futbol cubano? Cuantos ingresos genera? Y cuanto cuesta la liga nacional de futbol?

    La realidad es que hay que poner las prioridades en orden, y en la actualidad hay que analizar muy cuidadosamente cuanto cuestan las cosas y cual es el beneficio. El deporte como derecho de masas genera salud y reduce costos de cuidados medicos, y eso se logra con programas de educacion fisica en las escuelas, la existencia de parques con instalaciones basicas (un aro de baloncesto, una porteria de futbol), espacios abiertos donde los chicos pueden jugar en un ambiente seguro. Eso es el “deporte derecho de todos”, que acceder a un area deportiva para ejercitar no cueste un brazo y una pierna.

    Por otra parte el deporte de alto rendimiento tiene que autofinanciarse y tiene la capacidad de hacerlo, y deporte que no se autofinancie no tiene sentido de existir. Gastar millones para ganar 10 medallas en las olimpiadas mientas la economia depende de remesas e ingresos del exterior no es una indicacion de desarrollo, es solo una indicacion de prioridades incorrectas, porque para empezar potencias deportivas como USA no se gastan dinero publico en sus atletas.

  3. En este presente lleno de precios inflados que nada se relacionan con los salarios no era de esperarse que llegara también esto. Se quedaron los estadios sin público, recuerde que sobre todo en Sancti Spíritus la gran mayoría son estudiantes los que animan las gradas.

  4. Es una verdadera lástima que la edición impresa del Escambray optara por publicar información ya conocida en otros medios sobre el mundial y un asunto tan significativo como el abordado en el artículo quedara fuera. Mire yo creo que el Inder si pudiera incrementar los ingresos. Pero sobre la base de incrementar servicios y opciones por encima de los ya establecidos a los que sencillamente no es ético encarecer. Pudieran colocarse asientos cómodos en una parte de las gradas convenientemente enumerados y que estos pudieran ser reservados. Ahora que se abren los objetos sociales se pudieran abrir cafeterías, restaurantes o sencillamente un lugar donde usted, si sus ingresos se los permiten pueda de manera más apacible, con otras condiciones disfrutar el espectáculo. Eso pudiera ser en los jardines del Huelga. Me pudieran decir que solo funcionaria cunando existieran partidos pero con la colocación de Tv que transmitieran programación deportiva acaso estas instalaciones pudiesen estar abiertas las 24 horas.Sse pudieran imprimir y vender almanaques con fotos de los deportistas, en fin habría que pensar, pero la solución no puede ser la más fácil que por lo general es la más equivocada.

    • Redacción Escambray

      Edelso, si revisa bien notará que en la página dos de la versión impresa, bajo título Entre la taquilla y el aplauso está publicado este trabajo de Elsa Ramos.

  5. Bravo> Elsa totalmente de acuerdo con usted. Ese es el periodismo que queremos.

  6. Por eso Elsa, le admiro tanto, porque Ud no tiene pelos en la lengua, esa es el roll del periodismo.
    “Mi opinión es que el precio debe de andar de la mano de la calidad del espectáculo deportivo”, y esa calidad hasta ahora es bastante baja en casi todos los eventos deportivos, el INDER debería primero trazar el plan de acción para elevar la calidad del deporte cubano (estamos empezando) y después paulatinamente elevar el precio de las entradas, en armonía con el poder adquisitivo de nuestro pueblo, que depende en una inmensa mayoría de un “salario”, sin contar los miles de jovenes, niñosy pensionados que son de bajos o nulos ingresos.Ellos merecen la oportunidad y tienen el derecho.
    Muchas gracias

    • Creo que lo dicho por la periodista refleja una verdad ineludible, y se queda corta. La falta de asistencia a los eventos deportivos no se le debe atribuir a lo que se cobra hoy, sino a la calidad de las competiciones. El INDER tiene y debe trabajar a profundidad en el incremento de la calidad, comenzando con una revisión sincera de decisiones del pasado, que han llevado a todo el espectáculo deportivo a esta situación. El deporte debe y tiene que ser masivo, y en esto coincido en que todos tenemos derecho a practicarlo, y al estado (INDER) le corresponde facilitar los medios e instalaciones (de acuerdo a las verdaderas posibilidades económicas del país) para ello; pero el espectáculo tiene que ser SELECTIVO, y buscar el máximo nivel posible para que la afición tenga un verdadero interés por su desarrollo. Pienso, en el caso del Basse Ball, que cuando se ampliaron las Series Nacionales a un equipo por provincia, SE PERDIO LA CALIDAD COMPETITIVA, y que la misma era más fuerte y atraía mucha más atención cuando el país se dividía en dos regiones Oriente y Occidente y luego se enfrentaban por el campeonato nacional DOS CAMPEONES y DOS SELECCIONES. ¡MASIVIDAD NO ES CALIDAD! Por lo demás, hay que pagar entradas a los eventos…. pero que no vengan justificando el incremento por el hecho de tener que pagar a los jugadores….. porque esto tiene otras vías de financiamiento que pudieran aplicarse, sin tener que pasar por la propuesta de “pellizcar” con ese fín, el pastel que se GANAN los jugadores cubanos en el extranjero.

  7. Discrepo totalmente con la autora..A quien sino es a la aficion a quien corresponde pagar el pobre pero bien merecido”Estímulo “?..Es justo que los que no gustan de los deportes financien a sus aficionados?
    .Aunque pienso que el gobierno optara por no subir mucho los boletos porque si a los precios actuales los estadiums permanecen casi vacíos la mayor parte del tiempo, imajinen que pasara si las entradas la suben significativamente.

    • Usted discrepara y tiene todo su derecho, pero no sabes que ya nosotros con nuestro trabajo aportamos al presupuesto del estado, cuando vamos a una cafeteria, ingerimos algún alimento o comparmos cualquier producto por la via estatal estamos comprado productos que además de la ganacia de la entidad, aportamos al presupuesto, no debe ser esa la via de sostener el incremento de los deportista ya con los precios cada vez más altos, la eliminación de los subsidos y todo lo que suted debe conocer y manteniendo el mismo salario que cada vez ante estas medidas tiene menos valor real, apesar del esfuerzo que puede usted realizar o no, creo que no debe ser esa la opción, el INDER debe revisar bien lo que propone, porque sin dudas será una medida que afectara el espectaculo y el bolsillo que los que decidan asistir.

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