Coleros y revendedores: astillas del mismo palo

En Sancti Spíritus, la Policía Nacional Revolucionaria suma 34 denuncias contra estos ciudadanos, quienes han sido multados o procesados penalmente

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La mayor parte del pueblo reclama más severidad contra los coleros y revendedores. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

Pululan como verdolaga en huerto; florecen a la sombra de los necesitados y del Estado, que exprime sus cuentas para producir e importar bienes destinados al mercado interno. Parecen camaleones en un intento para pasar inadvertidos a la entrada de los establecimientos.

¿Los coleros y revendedores son personajes nuevos? Usted y yo conocemos muy bien que no; pero desde que Cuba le plantó bandera a la COVID-19 intentan hacer zafra.

Su multiplicación parte de una razón elemental: el desabastecimiento presente en las unidades de Comercio Interior, hijo forzado del descenso de las producciones nacionales; pero, más todavía, de las restricciones monetarias de Cuba para adquirir bienes —incluidas materias primas— en el exterior, de la persecución financiera del gobierno de Estados Unidos, versión moderna de los corsarios y piratas que está a la caza de nuestras insuficientes exportaciones para cortarlas y de las gestiones crediticias de la isla para abortarlas a las menos cuarto. Preocupa saber que el impacto de ese hostigamiento es minimizado por determinados conciudadanos, actitud reveladora de una orfandad de información que asusta.

Remedos de Meryl Streep y Marlon Brando, aunque en sus vidas quizás no hayan visto ni una escena de La decisión de Sophie o de El Padrino, los coleros y revendedores se escudan en miles de ardides para actuar o monopolizar colas y mercancías: muchas veces se adueñan de las listas; marcan al inicio, medio y final; algunos cambian de vestimenta para despistar. Unos venden los turnos que acaparan, otros compran para proveer a terceros, que luego revenden el producto; hay quienes no quieren saber de intermediarios y comercializan lo adquirido en el mercado informal a precios de espanto. Todos especulan.

Ante tal desmadre, el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, orientó enfrentar a los coleros y revendedores, que “nos complican la vida”, de “manera más decisiva e intensiva” porque, además de afectar el bolsillo de la ciudadanía, la indigna; crea malestar social.

Una reciente nota publicada por el sitio web del Ministerio del Interior confirma que el enfrentamiento a estos personajes no apareció ahora en la agenda del organismo. Desde el inicio de la pandemia de la COVID-19 en Cuba, se ha actuado sobre 1 285 coleros; de ellos, 453 recibieron medidas profilácticas, 634 fueron multados y 280, acusados por los delitos de actividad económica ilícita, desobediencia, acaparamiento y propagación de epidemias.

En Sancti Spíritus, particularmente, la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) ha identificado a 89 coleros, quienes han sido procesados o advertidos oficialmente; 24 residen en Sancti Spíritus, 16 en Jatibonico, 14 en Taguasco e igual cantidad en Yaguajay. Por su parte, Fomento registra 9; Trinidad, 7, y Cabaiguán, 5.

¿Son los únicos espirituanos que viven de este negocio? No lo afirmaría categóricamente; pero su identificación por la PNR da señales de que, al menos estos, no seguirán andando como Pedro por su casa. De hecho, la Policía suma 34 denuncias: 30 coleros fueron multados con cuantías de 1 000 a 3 000 pesos, y los restantes cuatro resultaron procesados penalmente y se les impusieron, indistintamente, sanciones de privación de libertad y trabajo correccional.

El Minint ha extendido su actuar al comercio electrónico realizado a través de las redes sociales y en esas plataformas y, en específico, en Revolico,detectó a 14 ciudadanos, quienes ofertaban artículos de aseo personal, alimentos y equipos eléctricos. Advertidas en más de una ocasión, tres de esas personas fueron acusadas por los supuestos delitos de actividad económica ilícita y desobediencia.

Aunque no faltan quienes defienden a capa y espada a los coleros y revendedores en los escenarios virtuales, la mayor parte del pueblo reclama más severidad contra ellos, criterio que comparto; pero sin violentar la institucionalidad, o sea, con apego a los derechos ciudadanos.

Sin embargo, las sanciones penales no deben convertirse en la única salida de este fenómeno social, originado, básicamente, por la escasez en las ofertas a los consumidores, cuya demanda se ha disparado con creces de marzo a la fecha.

A esta altura, más de una pregunta me asalta: ¿los sistemas de distribución de los productos disponibles implementados por Tiendas Caribe y la corporación Cimex siempre han sido eficientes? ¿Algunos revendedores no contarán con la complicidad de trabajadores de ciertos establecimientos comerciales? ¿Por qué no se aplica todo el potencial que brindan las herramientas tecnológicas para controlar a quienes accedan a las mercancías más demandadas? Las respuestas pueden ser diversas, en dependencia, incluso, de la posición de cada quien: si es consumidor o funcionario estatal. No obstante, la mayoría coincidirá en que coleros y revendedores son astillas del mismo palo.

16 comentarios

  1. SR OJITO, el problema de la escasez y desasbecimiento no son los coleros ni los revendedores, sino la mala politica de surtir tiendas y mercados con un pobre inventario que no lleva ni expectativas ni los fogones de los cubanos. Si llenaran los anaqueles a diario, como hacen los mercados en la empobrecida Haiti, por ejemplo, EN CUBA NO HUBIERA COLAS. Llenen los anaqueles y se acaban las colas en 24 horas. Ud , enves de coger el toro por los cuernos, ha tirado el Sofa por la ventana. Un periodista laureado y brillante como Ud, tambien se ha subido «muy comodo» al carro de los que demonizan a coleros y revendedores.

  2. Evidentemente la escasez de productos , la ausencia de los decisores en los comercios , para conocer de primera mano lo que sucede y la desacertada estrategia para la venta a la población de los artículos de primera necesidad, en mi criterio han sido las causas del resurgimiento de estos sujetos indeseables.
    Se requiere repensar las estrategias y desaprender lo hasta el momento aplicado.

  3. Si el mercado estuviese satisfecho no existiría el delito.Se apunta al blanco equivocado

    • Es cierto pero hay que tener verguenza y respetar a los demás. Pensar que si las tiendas estuvieran surtidas esto no pasará me parece muy feo,no debe pasar de ninguna manera,nos quieren. sacar los ojos,que se pongan a trabajar y sean utiles a la sociedad

  4. Sería interesante que hablaran de las soluciones, pero las de verdad…. Mecanismos de control desde adentro hacia afuera. Cuando llegarán??? El PIB de esos ciudadanos debe estar por las nubes…

  5. Atónito quedaba una mañana, cuando casi al ser arrollado en la esquina de Céspedes y Agramonte pasaba de manera arrolladora por mi lado una mujer alta, corpulenta y de piel oscura, muy oscura que vive en la calle Antolín García y le decía a otra,…….. Espérate, espérate que debo ir a acotejar la cola……….otra, una señora mulata de alrededor de 65 años con pamela amarilla las mayores de las ocasiones y vestimenta holgada y larga acompañada de zapatos bajos, casi siempre tiene presencia en el lugar donde haya una cola para adquirir un importante producto y su presencia es acompañada de ¨tandas¨ a las que muchas de las personas le temen, así también la otra mulata cuarentona de pelo corto y rojizo fosforescente, la embarazada que le ha sacado mas lascas al embarazo que cuñas a un lápiz y quisiera no le llegara la hora del parto para seguir comprando a costilla de su embarazo, la flaquita del Kilo 12 o la señora gorda de la zona del Matadero, el señor del sombrerito que siempre está en la zona Colón y marca para varios, la otra muchacha de la licra roja y pelo rubio de calle quinta que siempre viene con cuatro amigas, por lo menos en Sancti Spíritus, los coleros son conocidos, cada vez que llegas a una cola si no está uno, está otro u otra, generalmente del sexo femenino, a esto se unen los falsos impedidos, los que con un carnet de la ANCI no hacen colas, pero que inmoralizados los familiares los convocan a que vayan y accedan a la mercancía, incluso los que por usar un bastón por vejez, exigen ser impedidos, las señoras mayores que se asoman, y en una ahora, y otra cola después esgrimen la misma acción lastimosa y pillamente pasan y compran cabiendo preguntar ¿Qué estado, qué país, que leyes fuera de esta gran Cuba permiten tanta desfachatez, indisciplina, falta de respeto, insensibilidad y maltrato al cliente?
    Pues nada convivimos con esta y más acciones, permitimos y nos solidarizamos, legislamos y aprobamos tantas cosas que después al pasar el tiempo vemos son diabólicamente ilógicas.
    Si nos dedicamos a cuidar a las gestantes y pagamos por ello, si queremos que nuestros abuelitos vivan más y mejor y trabajamos para lograrlo, si le hemos dado los mayores derechos que tienen las mujeres a las mujeres cubanas para que sean felices y dignas, si reconocemos y agrupamos a nuestros enfermos y discapacitados y los ayudamos a sobre llevar el padecimiento, ¿Cómo es posible que permitamos que todos ellos y los que faltan por mencionar apabullen, irrespeten, se burlen, engañen, maltraten a la otra parte de la sociedad que también convive con ellos?
    Los coleros por lo menos en Sancti Spíritus están identificados, como decía en el Buzón del Ciudadano debemos caminar por las calles, escuchar, oler, preguntar, mirar, detenernos a vivir por lo menos un instante de cinco minutos de cada calle de esta añeja ciudad, aprender de ella, claro a los Órganos de Orden Público, mano dura… a los coleros hay que hostigarlos y eliminarlos como si fueran plaga, ellos son parte de los elementos que hoy atrasan el desarrollo y convocan psicológicamente a arrasar de manera estrepitosa la mercancía en nuestros mercados.
    #CubaContraColeros

    • Muy bueno su relato, con atractivas descripciones y todo.
      Concuerdo con su razonamiento, si se anduvieran más las calles y se palpara más la realidad de cada lugar de la provincia (hablo de funcionarios públicos) sería más fácil enfrentar este fenómeno, que no es nada nuevo, pero hace más daño ahora que antes.
      Me sumo a la idea de que también nosotros, como pueblo, debemos colaborar en este esfuerzo para que se reparta más equitativamente la escasa disponibilidad de productos que tenemos, aunque desde mi percepción en estos meses con COVID-19 le ha llegado a la ciudadanía más pollo, digamos, que todos los meses anteriores.

  6. Espinoso tema. Y creo que lo peor es botar el sofá como casi siempre se hace. Creo que es mejor que los «encargados» se enfoquen en las causas y no en las consecuencias, so pena de perder también a Revolico como opción muy cubana de otras alternativas que no tenemos, porque a ningún «encargado» se le ha ocurrido crear.

  7. no entiendo la posición de los organizadores de las cola en el batey toledo donde vivo existe una cola a distancia para el producto que entre en la tienda que ellos mantienen el mismo número siempre , pero entoces existen tres organizadores de cola dos ofiales del MININt, otro que desconozco su procedencia y un desvinculado laboralmente, este ultimo les marca a otros desempleados y estos a su vez a otros del mismo club que tienen tiempo para estas colas a distancia entonces viene la policia y no pasa nada la delegada manifiesta que la policia puede decir lo que quiera que ella es la que dice como se hacen las cosas en la tienda, entonces el que trabaja o tiene niño nunca puede comprar nada y ellos copmpran y luego estan vendiendo las cosas a un precio alto y aparece como que en marianao no existen revendedores ni coleros yo no entiendo nada y todas esas personas se aprovechan de la situación de la pandemia.

  8. Un negocio redondo solo por madrugar, hace unos meses atrás en una cola en la q me encontraba la señora que marcó delante de mí se hizo en solo unas horas de 6 números los cuales vendió al precio de 40 cuc y la demanda era mayor pues fueron muchas más las personas que se allegaron a ella para ver si le quedaban más, todo de alante de una gran cantidad de agentes de la PNR , sin miedo , ni vergüenza y como ella son mucho más los que después dan su cara, número de teléfono y dirección por las redes sociales revendiendo mercancía que para los que trabajamos es posible de adquirir en por el horario en que las comercializan. Pero bueno el mal para arrancarlo de raíz es abastecer y abastecer pues mercancía hay pues si no no crearan las nuevas tiendas donde solo pueden comprar los parientes de aquellas personas que una vez llamamos gusanos

    • Me disculpa Luis, pero es poco creible que alguien pague 40 CUC por un turno de una cola, en la que va a comprar un litro de aceiter o un paquete de detergente o cualquier otro productos, que todos han sido debidamente regulados

  9. Ricardo Armas Morales

    Es realmente indignante lo que está pasando hoy con los descarados coleros-revenderdores que sin ninguna pena ni miedo después te proponen lo acaparado . Son parásitos del pueblo , las autoridades delante y no respetan . La crisis es munial pero aquí se agudiza más por el descaro de éstas plebe de delincuentes. Cuando los veo se puede apreciar que lo que compran no es para ellos. Todo el mundo los reconoce por sus fachas y además son los mismos de siempre. Es una mafia. Gracias

  10. Se habla mucho de los coleros y revendedores pero realmente se ha actuado pobremente.¿Quien no ha estado en una cola y los ha visto?. Su actuar desenfadado indica impunidad. Actuan con total descaro a la vista de todos. Si de coleros se trata lleguense a la cola establecida para comprar en la Tienda en USD La Epoca y que «se actualiza» los martes y jueves. Vera como «la organizadora y su ayudante» se quedan con números del principio, el medio y casi el final de la cola. Otros rotan por la cola siempre con 3-4 números. ¿Y que pasa?. Nada. Ese método es utilizado en la totalidad de las colas. El valor de esos números depende de que tienda sea. Si es de USD asegura tus 100.00 USD. Tremenda ganacia ese negocio. Considero firmemente que no es hora de hablas sino de actuar, con todos los medios, todos los organismos y con la mayor firmeza posible. La multa no es el método. Hay que hacerles saber en carne propia de donde salen los recursos de este pais.

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