Cuando Yoleisy García y su papá Santiago sacaron las cuentas hace un par de años no daban de ninguna manera. “Sembrar tabaco prácticamente daba pérdidas cuando hacías bien los cálculos”, asegura.
Pero esa realidad cambió drásticamente de un año a otro. Las nuevas políticas de precios y posibilidades de compra para los productores tradicionales de tabaco ya dan frutos para la producción de la hoja y para el campesino.
“El año pasado yo sembré solo 3 hectáreas y en esta campaña subí a 11”, apunta.
¿A qué se debe un aumento tan grande de un año a otro?
“Mi papá me enseñó desde chiquito las labores del campo y, sobre todo, el amor por la vega. Pero si no da resultados no puedes sembrar.
“El salto tiene que ver con las atenciones y los incentivos. Desde la campaña pasada comenzaron a pagarnos una parte en MLC si cumplíamos con algunos indicadores.
“Además, con ese dinero te dan la facilidad de comprar artículos para el campo y para la comodidad de la familia”.

Entonces, ¿pretendes seguir aumentando la producción?
“La Empresa de Acopio y Beneficio nos está atendiendo bien. No solo es el dinero, también hemos contado con los productos que requieren estas plantaciones y hasta que comenzó el bloqueo energético a la isla el combustible no nos faltó.
“Yo pienso que las cosas van a mejorar y, si es así, por supuesto que seguiré sembrando tabaco”.
Algunos productores de tabaco están aplicando nuevas técnicas. ¿Cuál es la diferencia entre esas maneras y la forma en que se produce el sol en palo?
“Yo me alegro de que a esos productores les vaya bien. He visto que han podido mejorar sus condiciones de vida y eso es bueno.
“Las diferencias son muchas. Con el método tradicional de sol en palo estás constantemente en peligro de perder una parte o toda la vega. El clima influye y es algo que no puedes controlar, las plagas, en fin, son muchas cosas que no están en tus manos.
“Además, lleva más trabajo manual. Dentro de la casa de tabaco nuestra hay que mover más los cujes y estar pendientes de todo, el tiempo, la humedad y de cómo va curando la hoja”.
El destino final del sol en palo es garantizar la producción de tabacos y cigarros nacionales, a diferencia del tapado, que va rumbo al torcido para la exportación y, por consiguiente, da más dinero al país y al productor.

Los contrastes tan grandes en el tratamiento a los productores de tapado y los de sol en palo motivaron unos años atrás que este método tradicional prácticamente desapareciera.
Por suerte, las cosas cambiaron y en poco más de dos años, tanto en una modalidad como en la otra, el aumento es considerable.
Según Isidro Hernández Toledo, director agrícola de la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco de Sancti Spíritus, en la campaña 2023-2024 se acopiaron alrededor de 600 toneladas de la hoja y para la 2026-2027 se debe llegar a las 2 000 toneladas.
Definitivamente, si hay incentivos hay producción. Para Yoleisy García y su familia las cuentas ahora están más claras; al menos, los resultados de los cálculos son alentadores.
“La casa del viejo, la de mi hijo y la mía ya tienen paneles solares. Pude comprar también artículos para la casa, aire acondicionado, neveras y ollas para cocinar. Cuando se ve el resultado del trabajo dan ganas de seguir sembrando”.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus














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