El fenómeno therian más allá de los memes: ¿por qué algunos adolescentes se sienten animales?

Gran parte por el que este movimiento se ha convertido tan viral en redes sociales es debido a sus quedadas en lugares públicos

Los therian son el último fenómeno viral.

La adolescencia tiene sus propios códigos, en ocasiones incomprensibles para el mundo adulto. Se trata de una etapa convulsa a nivel psicológico y biológico, en la que el cuerpo humano pasa por una serie de cambios internos profundos. Hablamos de modificaciones drásticas en zonas clave como el cerebro, sobre todo en el lóbulo frontal. También una serie de fluctuaciones hormonales intensas, lo que puede generar vulnerabilidad, inestabilidad emocional, rebeldía o una impulsividad superior a la habitual.

Es en este maremagnum absoluto cuando se produce la búsqueda de una identidad individual. El momento de separarse, al menos identitariamente, del núcleo familiar; pasar de ser el hijo o la hija de para convertirse en una persona propia. Es este contexto específico el que, a lo largo de la historia, ha dado lugar a numerosas subculturas juveniles y tendencias, algunas efímeras y otras que permanecen en el tiempo. También es el totum revolotum en el que han nacido los therians, el último fenómeno online

Qué son los therian

Resumiéndolo mucho: los therians son personas que se identifican con un animal concreto, ya sea en un plano psicológico o espiritual. Es decir, no creen que sean ese animal desde un punto de vista fisiológico, pero sí a nivel interno e identitario. Reciben su nombre del término griego therion, que quiere decir bestia o animal salvaje. Aunque no se trata de una comunidad nueva, ya en los 90 se dieron a conocer los primeros casos, sí que ha cogido mucha fuerza en 2026 gracias a su exposición en las redes sociales.

Sobre todo, llama la atención su presencia física. No en vano, los miembros de la comunidad therian suelen portar máscaras que representan a su animal espiritual. También algunos props como colas u otros complementos que redondeen su aspecto animal. Además, aunque son conscientes de su naturaleza humana, tratan de imitar algunos comportamientos de sus animales espirituales. 

Por qué algunas personas se identifican como therian

Pablo Barragán es psicólogo general sanitario y considera que la identificación con un animal puede responder a una necesidad de huir de las presiones y exigencias del día a día. “Por el perfil que estamos viendo, la identidad therian quizá esté relacionada con una manera de huir de la exigencia y las demandas de la sociedad. Huir de la humanidad, por así decirlo. Una manera de decir que en este momento no soy lo que se exige de mí, y qué mejor manera de hacerlo que renunciar a la humanidad para abrazar el comportamiento animal”. 

De hecho, el sanitario subraya a Público el hecho de que la asunción de la personalidad animal es parcial, pues todos en la comunidad therian tienen clara su condición humana. “La identificación no es completa, todos ellos tienen una vida en la que no actúan como animales. Esto nos lleva a pensar que se trata de un punto de fuga, una manera de descargar la presión social en un momento complicado en general”, reflexiona. 

Hemos tratado el movimiento therian como una suerte de subcultura juvenil porque, en gran parte, así es cómo se ha presentado al mundo. En parte, así también lo refrenda la ciencia. Uno de los pocos estudios al respecto fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Northampton en 2019. En él compararon a más de un centenar de personas que se identifican como therians con un grupo de control, analizando variables como bienestar psicológico, rasgos de pensamiento divergente (schizotypy) y características asociadas al espectro autista. Los resultados mostraron diferencias en el ámbito relacional, especialmente en la percepción de conexión social, aunque sin que ello implique necesariamente patología.

Lejos de presentar la identidad therian como un trastorno, el estudio sugiere que puede funcionar como un marco de sentido personal. En algunos casos, identificarse como no humano actuaría como una forma de autoexplicación o afirmación identitaria, especialmente en personas que ya experimentan el mundo social de manera distinta. Es decir, más que responder a un problema clínico, la identidad therian puede entenderse como una forma de dar sentido a la propia experiencia vital, encontrar comunidad y construir un relato personal cuando uno se siente diferente o desajustado con su entorno.

Las quedadas de ‘therians’

De hecho, gran parte por el que este movimiento se ha convertido tan viral en redes sociales es debido a sus quedadas en lugares públicos. A ellas acuden los jóvenes ataviados con sus mejores galas; y en ellas hacen una exhibición pública de lo aprendido. Así, los vídeos de adolescentes therian caminando a cuatro patas, saltando como un zorro o gruñendo como un cánido han tomado por completo plataformas como Tiktok, ayudando a que se extendiese el fenómeno.

Inicialmente, el movimiento therian tomó gran tracción en algunos países de Sudamérica como Argentina. No obstante, la tendencia ha cruzado el charco y estos eventos también se producen en España.

A este respecto, las personas therian repiten los comportamientos de otras subculturas juveniles pretéritas, las cuales también tenían mucho de identitarias. Si antes los que quedaban en lugares públicos eran los emos o los otakus para compartir sus intereses y anhelos con personas afines, que no necesariamente formaban parte de su día a día, ahora lo hacen ellos. Es cierto que la comunidad therian no revolotea en torno a hobbies como la música o la lectura, siendo un movimiento eminentemente identitario. Sin embargo, los paralelismos están ahí.  demás, introduce una leve ruptura respecto a la tendencia más aislacionista de otros subgrupos surgidos al calor de Internet: aquí existe una voluntad de presencia pública y contacto físico que trasciende los chats de Discord o las comunidades virtuales.

Diferencias entre ‘therian’ y ‘furry’

La irrupción therian ha pillado a muchas personas en completo fuera de juego, lo que ha dado lugar a memes y malinterpretaciones. Una habitual es asociarlos con el fenómeno furry, sobre todo debido al componente de animal antropomórfico de ambas. Sin embargo, se trata de dos prácticas diferentes, quizá no mucho en la forma pero, desde luego, sí en el fondo.

Los furries son personas a las que les gusta disfrazarse de animal para interactuar con otras personas de su comunidad, muchas veces en un role play sexual aunque no necesariamente. Se trata de un ejercicio de interpretación, en la que todos los participantes son conscientes del papel que ejerce cada uno. Es, por así decirlo, una actividad puramente performática. Por su parte, los therians sí hablan de conceptos como conexión identitaria o espiritual. O dicho de otra manera, la autopercepción de pertenencia es más profunda.

Para Barragán esto es especialmente interesante, ya que ahonda en la idea de que “al verbalizar que hay una identificación real con el animal que eligen se aumenta la identificación social con la comunidad therian. No se sienten solos, por así decirlo, y algo que antes quizá podía ser más privado ahora encuentra una puerta abierta”. 

Diario Público

Texto de Diario Público

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