En Sancti Spíritus: Diálisis de sensibilidad (+fotos)

Para unos 3 000 pacientes cubanos la vida pudo haber terminado ya, pero la voluntad estatal y el sentimiento humano se niegan a capitular frente a lo adverso

Cuando los Ecomóviles concluyen ese apoyo a la Salud, se reincorporan a la transportación de pasajeros. (Fotos: Pastor Batista Valdés)

En vez de iniciar su recorrido habitual, Mario Jorge Díaz, conductor del Ecomóvil 151, enrumba hacia una dirección cercana a la Plaza de Jesús, fuera de ruta. A simple vista pudiera parecer una flagrante violación. Nada de eso. Por él aguarda un paciente, a quien debe trasladar hasta el hospital Camilo Cienfuegos, donde recibirá la sesión de hemodiálisis correspondiente a ese día.

Es una nueva y muy sensible función que, desde hace varias jornadas, realizan los mencionados microbuses eléctricos, de factura espirituana, como alternativa ante la falta de combustible para el empleo de otros medios.

A nadie le parece mal. Por el contrario, la ciudad siente alivio, orgullo; hay comprensión.

Según explica José Lorenzo García, delegado del Ministerio del Transporte en la provincia, cuando los Ecomóviles concluyen ese apoyo a la Salud, se reincorporan a la transportación de pasajeros, en un contexto mucho más complicado ahora, tras la paralización de los ómnibus por las afectaciones con el petróleo.

Como respuesta a la coyuntura actual, también han asumido el traslado de personas que son atendidas en el Centro Psicopedagógico, ubicado en las afueras de la ciudad.

Algo muy parecido puede hacer Yaguajay, cuyo hospital ofrece el imprescindible servicio a quienes lo requieren por la insuficiencia renal que padecen.

El país sigue rodilla en tierra a favor de la vida de estos pacientes.

LA VIDA EN PRIMER PLANO

Procedente de Fomento, el auto de la agencia Taxis Cuba se detiene frente al vestíbulo de la sala concebida para los casos de nefrología y hemodiálisis. De inmediato, un hombre aparece con una silla de ruedas. Al parecer ha notado que la paciente viene afectada.

Como si se tratara de una niña, el chofer del auto la carga en brazos, ayuda a colocarla en la silla y se vuelve de espaldas, tal vez en un intento por ocultar sus reprimidos sollozos. ¿Será que se trata de su esposa, hermana, sobrina u otro familiar?

Espero a que supere el difícil momento y le pregunto si podemos conversar. Asiente. Su nombre es Yusmany Cañizares.

«No, Idayli no es familia mía, pero como si lo fuera. Siempre la traslado, junto a su mamá, desde Fomento. Llevo varios años prestando este servicio y te digo que uno llega a cogerles a estas personas un cariño que nadie es capaz de imaginar. Hoy ella venía malita. Eso me duele, como si fuera mi hermana».

No es un caso aislado. Tal y como explica el doctor Remberto Cruz Pérez, jefe del Grupo Provincial de Nefrología, en el territorio hay 127 pacientes cuya existencia depende del servicio de hemodiálisis.

Excepto los que residen en Yaguajay (aproximadamente una veintena) todos los demás son trasladados hasta el Camilo Cienfuegos gracias a la agencia Taxis Cuba, aunque, por el grado en que se ha seguido complicando el panorama, se procede al ingreso de algunos, para no poner en riesgo el tratamiento. Hasta en las más complejas circunstancias, lo más importante sigue siendo la vida.

En función de ella, cada cubículo deviene expresión de desafío a adversidades que tal vez ni sospeche el paciente, mientras ese «riñón artificial» le ofrece la divina garantía de seguir viviendo, respirando…

Respetuosa reverencia habría que hacer ante el empeño y la pasión de médicos, especialistas, enfermeros y otros trabajadores para llegar a tiempo, estar siempre listos, al tanto del más mínimo detalle, entregarse por completo a esa persona que, sin pronunciar una palabra, destila profundísima gratitud por la mirada.

Tanto ese consagrado personal como los técnicos de electromedicina saben muy bien que a la hora del justo recuento no puede ser ignorado el estoicismo para que no dejen de funcionar las 23 máquinas «emplazadas» allí, la mayor parte de ellas con una buena cantidad de años insuflando vida.

Habría que añadir algo que comenta Remberto: casi todo lo que se emplea en la atención y tratamiento al paciente es de importación, máquinas como tal, determinadas sustancias para su desinfección, dializadores, jeringuillas, catéteres…

Adquirirlo suele tornarse bastante complicado. Se sabe por qué.

Yusmani baja en brazos a Idayli; no es el único taxista que lo hace en Cuba.

SIN PALABRAS

La tengo sentada frente a mí, a la distancia de un abrazo, de un suspiro, de una lágrima.

Se llama Marta Fernández y siento que es necesario mover un dedo de imaginación para saber cuán humilde es su campesino origen y cuán profunda su correspondiente gratitud.

Es la mamá de Idayli, la paciente que Yusmani trajo desde Fomento.

«No tengo ni una sola queja –me dice en voz muy baja-, siempre nos han tratado muy bien. Ahora mismo hay un problema crítico con la gasolina y ahí está el taxi, a nuestra disposición. No quiero ni pensar lo que sucedería si tuviéramos que pagar una máquina particular que nos traiga y nos lleve de regreso. Imagínate, somos nosotras dos, solitas, en medio de esta situación.

«Y aquí en la sala del hospital, ni hablar. Muy buena atención, siempre al tanto de todo. Esas cosas no tienen precio. Te lo digo como madre y como mujer agradecida. Mis vecinos, allá, por el estilo».

Es, en fin, la sensibilidad perdurando en los peldaños más difíciles del tiempo, sin distinción de espacio, acaso correspondiendo un privilegio que no tienen millones de personas, sobre todo en los sectores más pobres y necesitados del llamado tercer mundo: vivir uno, otro y otro día (semana, mes, año…) gracias al milagro de un tratamiento que, según estadísticas, equivale a unos 200 dólares en cada sesión.

«Y a mi hija no le cuesta ni un centavo», confiesa Marta.

Igual afirmación pudieran hacer unos 3 000 cubanos hemodializados durante días alternos en los 56 servicios de nefrología que continúan funcionando en el país, a pesar de que el imperialismo mueve hasta lo inamovible dentro y fuera de sus fronteras para cortarle a Cuba hasta el oxígeno que llega a los pulmones de su pueblo.

Periódico Granma

Texto de Periódico Granma
Órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba

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