Médicos cubanos: Por encima de la mar, a sangre y cariño (+fotos)

Los médicos cubanos han cooperado en 165 países, con 2 300 millones de consultas. Hoy laboran en 56 países unos 24 000 colaboradores, más del 50 por ciento son mujeres

La colaboración médica cubana es parte de la identidad nacional.

Llegar a San Vicente y las Granadinas es un lujo de turistas románticos. Su ubicación y las limitaciones en el transporte aéreo, la alejan hasta de los vecinos más cercanos.

Un primero de marzo de hace 16 años atrás, simultaneando con una conferencia de prensa en el Ministerio de Salud y Medio Ambiente, 36 médicos cubanos llegaban al más alejado paraje de esa geografía isleña con la misión Vida a la Vida.

—Good morning. ¿Anybody home?

Una enfermera y una activista de salud vicentinas, junto a un médico especialista en asesoramiento genético y un psicopedagogo cubanos, comenzaron el estudio casa por casa, en la búsqueda activa de personas discapacitadas, a solicitud del gobierno de San Vicente y las Granadinas para implementar la atención directa a esas personas necesitadas.

Cuando faltaban pocos días para finalizar, transcurridos unos meses, nos parecía irreal haber andado todas estas montañas bajo un sol inclemente, bordeando hasta la náusea los serpenteantes acantilados, a través de la única carretera que comunica a la isla del sur caribeño.

En el terreno y a pie, durante casi todo el recorrido que abarcó su geografía, los médicos cubanos insistieron hasta contactar a más de 21 800 personas, con la gran limitación de comunicarse en otras lenguas, aunque también aplicaron el oído al peculiar dialecto del vicentino criollo.

San Vicente, antes de ser colonia inglesa, fue del dominio francés, por lo que no falta quien te habla en creole, ni los nombres de pequeños asentamientos que recuerdan la cultura gala.

Tras la agotadora jornada loma arriba y abajo, cada día entre los galenos eran compartidas amenas anécdotas del intento comunicacional. A este esfuerzo se sumaron jóvenes de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), cuya preparación técnica les exigió el dominio del idioma inglés, por lo que además de su labor en la estadística del programa de pesquisaje, vivieron a diario junto a los médicos, el contacto con la población.

La coordinación del estudio precisó que -hasta ese momento- se habían detectado 282 discapacitados intelectuales y 1159 personas con otras discapacidades. De estas, un 40 por ciento son afecciones físico-motoras, les siguen la intelectual y la mental, esta última asociada fundamentalmente al consumo de drogas.

En la trayectoria se atendieron en consultas más de 5 400 personas y se destacó un número superior a las 200 citas médicas, realizadas por especialistas de alto nivel científico en Genética Clínica, Neurofisiología, Psicología, Otorrinolaringología y Neurología, quienes profundizaron el estudio de los casos más críticos.

El potencial profesional se devela en el horizonte que descubren sus ojos y en la práctica, tras misiones similares en Ecuador, Venezuela y Bolivia, estos jóvenes ofrecieron atención médica y consolidaron su nivel científico.

Cada noche los observaba cuando reportaban el informe diario. Rostros enrojecidos por la insolación, con visible agotamiento, las bromas en el aire del imprescindible cubaneo y un parte detallado de su labor.

El doctor en Ciencias Roberto Lardoeyt Ferrer, especialista en segundo grado de genética clínica, precisaba caso por caso las causas de la discapacidad genética y ambiental. Dada la tendencia, concluyó que en San Vicente predominaba la discapacidad intelectual por la afección embriofetal, ante el abuso combinado de drogas como la marihuana (ilícita) y el alcohol. El síndrome Down es la primera causa genética de retraso mental; sin embargo, no predominan las enfermedades hereditarias, a su juicio, porque no hay prevalencia de la consanguinidad como factor de riesgo. En ello tienen que ver los preceptos culturales y religiosos.

Al no existir una infraestructura que garantice la supervivencia de los afectados, actúa la fuerza selectiva de la naturaleza y muchos de ellos mueren. Allí también es frecuente ver a personas amputadas de sus miembros, como consecuencia de complicaciones de diabetes mellitus, así como una prevalencia notable de hipertensión arterial.

Por sobre la mar

Para nuestra sorpresa, durante la grabación televisiva un domingo común de cultos religiosos, apenas un día después de llegar a San Vicente y las Granadinas, fuimos interceptados en plena calle por el Primer Ministro, Ralph Gonsalves. Con la sinceridad y simpatía que le caracterizan, manifestó confianza y expectativa en el estudio genético y agradeció a las autoridades cubanas por tan sensible contribución al bienestar de su pueblo. Conociendo el enorme esfuerzo y los resultados, posteriormente recibió en su propia casa a toda la delegación médica.

Digno de elogio ha sido el trabajo de las enfermeras locales, sobre cuyos hombros recae la mayor parte de las acciones de salud de este país. Salvando cualquier barrera cultural e idiomática, la fraternidad y oficio entre los médicos cubanos y las enfermeras vicentinas, se consolidó cada día.

Paradójicamente la brigada médica clasificó como la parte más difícil a Kingstown, la capital, por ser la zona más poblada e igualmente montañosa. Se acumulaba el cansancio y apenas había tiempo para meditar en los más de 300 km2 que ya quedaron detrás, bajo sus pies. Se iniciaba entonces la pesquisa en las Granadinas, esas perlas del collar de islas que cuelgan en semicírculo, cerrando el Caribe por el sureste.

Desde este ángulo antillano, aplica suave al alma y fortalece el carácter esa frase de Martí: ‘Hagamos por sobre la mar, a sangre y a cariño, lo que por el fondo del mar hace la cordillera del fuego andino’.

1963

Esta es solamente una reseña, en la memoria agradecida de esta periodista a su paso por las islas caribeñas. Esta labor se suma a la de miles de trabajadores cubanos de la salud, que han colaborado desde la primera brigada médica que partió a Argelia un 23 de mayo de 1963.

Definitivamente, uno de los hechos más trascendentales de la Revolución ha sido la Colaboración Médica Cubana, que ha dejado un impacto hermoso en miles de vidas salvadas y en los propios médicos, que hoy recuerdan la riqueza humana y científica de sus vivencias.

A esas misiones médicas han acudido por vocación, tras contratos legales respaldados por convenios de colaboración con los países receptores.

Aunque la fecha oficial de inicio de la colaboración médica cubana se considera el 23 de mayo de 1963, con el envío 55 integrantes brindaron su quehacer por 12 meses en aquella primera brigada a Argelia, ocurrió un hecho notable en 1960. Cuba llegó con un grupo emergente a Chile, afectado por un intenso terremoto que dejó miles de fallecidos.

Hasta hoy, la Mayor de las Antillas ha desplegado brigadas médicas para atender a poblaciones vulnerables en medio de desastres naturales, epidemias y sistemas sanitarios frágiles. En la cooperación médica cubana, participan médicos, enfermeras, estomatólogos, operarios de vectores, electromédicos, tecnólogos de las diferentes ramas y trabajadores de servicio.

Tras los huracanes George y Mitch, ese espíritu solidario llevó a los médicos cubanos a Centroamérica, donde en 1998 comenzó el Programa Integral de Salud; por su parte el 16 de abril del 2003 iniciaron las misiones Barrio Adentro, en Venezuela, para garantizar el derecho a la salud y abordar las desigualdades en la atención médico-social.

Con la participación inicial de unos 30.000 galenos cubanos en un plan piloto, la Misión Barrio-Adentro fue respaldada por Centros de Diagnóstico Integral, rehabilitación, más otras instalaciones de alta tecnología y quirófanos. Hasta el 2025 realizaron un número superior a los dos billones de atenciones en el trabajo preventivo en las comunidades, millones de estudios clínicos e intervenciones quirúrgicas. Igualmente la participación de los médicos cubanos fue decisiva durante la pandemia de Covid-19, pionera en la atención pediátrica y el tratamiento de los niños de espectro autista.

La Operación Milagro fue un hito trascendental, porque devolvió la visión y con ella la vida útil a personas de 35 países de América  y  África. La iniciativa liderada por Cuba (ideada por la isla antillana y Venezuela) permitió que más de 3 331 900 pacientes recuperaran la visión.

Más de 12 127 000 personas podrían haber perdido la vida de no haber sido por la asistencia oportuna de profesionales cubanos; de estas atenciones médicas resalta la realización de más de 17 342 150 intervenciones quirúrgicas y 5 606 400 partos.

Otro hito fue la constitución del Contingente Internacional de Médicos Especializados en el Enfrentamiento ante Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”. Nació en 2005, tras el azote del huracán Katrina en el sur de EE. UU. , con el propósito de asistir inmediata y gratuitamente al pueblo estadounidense de Nueva Orleans. Aunque esta propuesta de ayuda desde Cuba, fue rechazada por el gobierno de George W. Bush, el concepto se amplió a decenas de brigadas que conformaron un contingente integrado inicialmente por 10 000 médicos.

La asistencia médica por parte de la Brigada “Henry Reeve”, hasta hoy suma más de 8 045 800 personas. Constituido el 19 de septiembre de 2005, ha estado presente en más de una veintena de naciones y ha brindado asistencia médica a más de 3,5 millones de personas y salvado más de 80 mil vidas, de acuerdo con el reporte de INFOMED.

Por ello el Contingente Internacional de Médicos Especializados en el Enfrentamiento ante Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”, fue nominado al Premio Nobel de la Paz, y en 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) le otorgó el Premio Memorial Lee Jong- wook.  

Además, este contingente recibió en junio de 2017, el Diploma de Honor del Legislativo otorgado por el Congreso de la República de Perú; el Premio a la Solidaridad-2016, entregado por la fundación italiana Foedus; la condecoración Cruz de Comendador, otorgada por el Congreso Nacional de Honduras; y el Premio Democracia-2020 a la destacada personalidad latinoamericana, conferido en Argentina.  

El Contingente médico creado por Fidel, le impregnó más prestigio a la colaboración en este campo. El nombre es todo un símbolo: Henry Reeve, fue un joven norteamericano que a los diecinueve años dejó Brooklyn, Estados Unidos, para unirse a la causa emancipadora cubana y convertirse en general de brigada del Ejército Libertador. Cubanos y españoles lo conocieron como El inglesito, a quien se le adjudican unas 400 acciones combativas.

“Más Médicos”

Como parte de la Cooperación Sur-Sur durante seis décadas, el Programa “Más Médicos” en Brasil (2013-2018), posibilitó que miles de galenos cubanos atendieran a poblaciones en zonas remotas, que hasta ahora evidencian el impacto y reconocimiento de esta colaboración.

“Más Médicos” ha sido una experiencia de colaboración triangular entre el MINSAP, la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud de Brasil; abarcó unos 36 millones de habitantes del gigante sudamericano, en los más de cuatro mil municipios donde estuvo presente, precisó la doctora Regla Angulo, directora de la Unidad Central de Colaboración Médica.

En agosto del 2025, el presidente brasilero Luis Inacio Lula Da Silva, expresó su posición sobre Cuba, al defender el programa Más Médicos, ya que Estados Unidos revocó las visas a funcionarios brasileños por la cooperación sanitaria con la isla.

Actualmente el pleno de la máxima instancia judicial brasileña, compuesto por diez jueces, avaló por unanimidad reintegrar de manera «excepcional y temporal» a los médicos cubanos despedidos, tras la ruptura del acuerdo inicial para su contratación, cuando el anterior gobierno de Jair Bolsonaro decidió cerrar el programa y reemplazarlo por uno nuevo.

Hasta el momento, Brasil sigue sin reemplazar a los doctores cubanos que pertenecieron al programa Más Médicos, lo que afecta a millones de personas en el país sudamericano, divulgó el diario estadounidense The New York Times. Miles de puestos médicos del sector público en casi tres mil municipios, siguen sin cubrir desde 2019.

Alrededor de la mitad de los doctores de Más Médicos eran de Cuba, quienes se desplegaron en 34 aldeas indígenas remotas, así como en los barrios empobrecidos de más de cuatro mil pueblos y ciudades, lugares en gran parte rechazados por los profesionales brasileños, añadió el diario.

La disposición de los médicos cubanos para trabajar en condiciones difíciles se convirtió en una piedra angular del sistema de salud pública, expresó Ligia Bahía, profesora de la Universidad Federal de Río de Janeiro a la publicación.

De acuerdo con un informe de la OPS, en los primeros cuatro años de Más Médicos, el porcentaje de brasileños con atención primaria aumentó de 59,6 a 70 por ciento. La salida de los cubanos revirtió esa tendencia, con consecuencias especialmente graves para los menores de cinco años. Se estimó que la ausencia de esta asistencia médica, podría provocar la muerte de hasta 37 mil niños pequeños para 2030, advirtió Gabriel Vivas, un funcionario de la OPS citado por el periódico.

Ébola

Desde agosto de 2014, el mundo estaba en ascuas pues en África Occidental – Sierra Leona, Liberia y Guinea Conakry – una epidemia inusitada de Ébola estaba matando a cientos de personas. Entonces existía un riesgo inminente de que la enfermedad traspasara las fronteras de la región y se desbordara hacia otros continentes, recuerda el médico cubano, Dr. Felipe Delgado Bustillo.

“Éramos conscientes de que un enemigo muy dañino – un virus –  estaba oculto, que podría estar en las manos y saliva de personas con las cuales entraríamos en contacto en breves minutos.  Indudablemente había temor, estrés y muchas interrogantes, pero ahí estábamos e íbamos a cumplir la tarea”, explicó el Dr. Delgado Bustillo, quien tuvo el peligroso privilegio, junto con los doctores Manuel Seijas y Rotceh Hernández, de ser los primeros en entrar a la zona roja de los Centros de Observación y Tratamiento (COT).

Cuba dio su respuesta positiva desde el comienzo, tras el llamado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) a todos los países del mundo, para unir esfuerzos, controlar el mal y evitar su expansión.

“La participación heroica de 265 profesionales cubanos en la lucha contra la epidemia de Ébola en África Occidental, fue otro ejemplo de la valentía de los médicos cubanos”, recordó Tania Margarita Cruz Hernández, viceministra primera de Salud Pública de la Isla, por lo que resaltó la capacidad de movilización rápida, altruista y especializada, priorizando las necesidades humanitarias.

A pesar del impacto del trabajo de los médicos cubanos, esta forma de cooperación ha sido objeto de campañas calumniosas y de descrédito por parte del Gobierno de Estados Unidos, que ha articulado un programa subversivo acusándolo de ser una forma de explotación y de violar los derechos humanos de los profesionales de la Salud cubanos.  

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció en 2023 que Washington lanzó una convocatoria, con el respaldo de fondos millonarios, para fomentar una campaña contra la colaboración médica cubana. El Canciller cubano señaló que, «sin argumentos, recurre una vez más a la calumnia para desacreditar la noble labor humanitaria y solidaria de Cuba en apoyo a la salud de otros pueblos».

Con el azote de la pandemia se conformaron 58 brigadas, que partieron a riesgo de sus vidas en estos duros años hacia 42 países; esos mismos médicos regresaron a Cuba en el momento más difícil de la epidemia para integrarse al servicio que a lo largo y ancho del país enfrentó la Covid-19.

Las misiones médicas cubanas, constituyen iniciativas de salud global de las más duraderas del mundo. Durante la pandemia de Covid-19, Cuba envió cerca de mil 500 profesionales adicionales a más de 20 naciones, sumándose a los aproximadamente 30 mil que ya se se encontraban en el extranjero.

Sólo en 2022, más de 22 mil trabajadores de salud, (representando el 75 % de la fuerza laboral cubana en colaboración laboral en otras naciones), prestaron servicios en 50 países, afirmó el Ministro de Salud Pública de Cuba, Dr. José Ángel Portal Miranda.

El apoyo médico también ha llegado a naciones europeas como Portugal e Italia, aunque ha sido concentrado en América Latina, el Caribe y África. La cooperación de salud, es además una fuente de ingresos para la economía cubana, por acuerdo de los servicios con los países anfitriones y el Estado cubano, que utiliza una parte significativa de los ingresos para revertirlos en el Sistema Nacional de Salud (SNS) con gratuidad universal.

A propósito, para sostener esos servicios —recalcó el Ministro de Salud de Cuba, Dr. José Ángel Portal Miranda— se requiere de un porciento de divisas, pero esto no cubre todo lo que se necesita, por lo que el Estado cubano dedica el 26 por ciento de su PIB a la Salud.

También contribuyen a financiar la formación de nuevos profesionales en las 24 facultades de medicina del país, desarrollar la producción de medicamentos y vacunas, como las Soberanas contra la Covid-19, bajo las limitaciones del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos, que encarece la adquisición de insumos esenciales.

Con sus más de 479 mil trabajadores organizados en tres niveles de atención y el médico de familia, el sistema de salud de Cuba posibilitó durante la Covid-19, una de las tasas de mortalidad más bajas de la Región de las Américas.

Altruismo

Los médicos cubanos han cooperado en 165 países, con 2 300 millones de consultas. Hoy se labora en 56 países con unos 24 mil colaboradores, más del 50% de los cuales son mujeres.

El altruismo de los médicos cubanos ha sido reconocido por organismos internacionales, que han destacado el modelo de salud de Cuba, como "uno de los ejemplos más exitosos de la cooperación cubana con el Tercer Mundo es el Programa Integral de Salud para América Central, el Caribe y África, de acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Además de ofrecer su colaboración internacional, Cuba incluye la formación de más de 87 980 estudiantes de 150 países, dentro y fuera de Cuba, incluyendo -en La Habana- a 31 236 estudiantes en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM).

La ELAM fue inaugurada oficialmente el 15 de noviembre de 1999, luego de los devastadores efectos de los huracanes Georges y Mitch; eventos que cobraron más de 11 000 vidas a finales de 1998, en varios países de Centro América y el Caribe. Surge con el fin de apoyar la formación de médicos en América Latina, África y otras partes del mundo, para aumentar la capacidad de los servicios de salud en zonas necesitadas.

Es común encontrar médicos en Cuba, que acumulan la experiencia de haber vivido varias misiones, lo que ha propiciado la participación de 605 000 trabajadores de la salud con una vocación de servicio excepcional. Las misiones de salud han llevado a médicos, enfermeras y técnicos cubanos a trabajar en zonas remotas y de difícil acceso, enfrentando múltiples desafíos.

A propósito, en la III Convención Internacional de Salud realizada en La Habana, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), elogió la cobertura universal que garantiza Cuba a toda su población. “Esta es una vía para reducir la desigualdad y la pobreza y proteger a la población contra los brotes de epidemias, a los que aún somos vulnerables”, subrayó en la magna cita de 2018, donde reunieron a dos mil participantes de más de 80 naciones.

A los integrantes de esos contingentes no los mueve el egoísmo, basta el indiscutible reconocimiento internacional que tienen y el agradecimiento de más de 2 300 millones de personas atendidas; han realizado 17 millones de intervenciones quirúrgicas y ayudado al nacimiento de cinco millones de niños. No es un secreto, están conscientes de que la formación y entrenamiento del personal de la Salud, es una fortaleza de la sociedad cubana.

Centroamérica y Las Antillas

El envío de médicos cubanos a diversas naciones de la Comunidad del Caribe (CARICOM), se convirtió en un símbolo de la amistad. Durante más de 50 años de vínculos, además de los servicios médicos en los Estados miembros, Cuba ha otorgado becas y asistencia médica en situaciones de desastres naturales de forma gratuita.

Tal es el caso de Haití donde la cooperación médica cubana comenzó en 1998, tras el paso del huracán George; en 2010 se desplegó un gran número de galenos para combatir la epidemia del cólera.

Los líderes del CARICOM, que desde sus inicios han desafiado a la política aislacionista que desarrolla Washington contra Cuba, también han criticado las medidas anunciadas por el gobierno de Estados Unidos contra las misiones médicas de Cuba, que impactan de manera positiva en los sistemas de salud de la región.

Sin embargo, Washington lleva tiempo exigiendoles que pongan fin a sus acuerdos de colaboración médica con Cuba, a cuyas presiones ya han cedido los gobiernos de Honduras, Guatemala y Jamaica, finalizando los acuerdos de colaboración en el ámbito sanitario, pese a que los mismos llevaban décadas vigentes y ocasionan importantes problemas en la atención sanitaria, donde son los más pobres quienes se quedan sin atención médica.

Según informó el Ministerio de Salud Pública (Minsap), los 172 integrantes de la brigada médica en Honduras, atendieron a más de 30 millones 300 mil casos, realizaron unas 853 mil 400 intervenciones quirúrgicas, 175 mil partos y salvaron 253 mil 282 vidas.

Durante los últimos 30 años, más de 4,700 colaboradores cubanos han prestado asistencia médica en Jamaica, cuya Brigada estaba integrada actualmente por 277 profesionales. Sus resultados incluyen a más de 8,176,000 pacientes atendidos;74,302 intervenciones quirúrgicas realizadas; 7,170 partos atendidos; más de 90,000 vidas salvadas.

El pasado 4 de marzo el gobierno de Jamaica tomó la decisión de cerrar el acuerdo de cooperación médica con Cuba. Apenas hace unos días han regresado los 277 profesionales que integraban la brigadaen ese país. La evidencia del aporte en materia de salud, está en la labor de los últimos 30 años, con el servicio médico de más de 4 700 colaboradores cubanos: Más de 8 176 000 pacientes atendidos; 74 302 intervenciones quirúrgicas realizadas; 7 170 partos atendidos. Más de 90 000 vidas salvadas.

La Operación Milagro, desde 2010, ha devuelto o mejorado la visión a cerca de 25,000 jamaicanos, como también fue determinante para el control y prevención de la malaria y en la pandemia de la Covid-19. Durante el reciente huracán Melissa, la Brigada Médica Cubana laboró durante más de 72 horas continuas, sumados a la recuperación de hospitales y comunidades, por solo citar algunos ejemplos.

Volvemos la mirada a las islas de San Vicente y las Granadinas, donde aprecié a los médicos cubanos integrados al personal sanitario local desde 1998, con servicios clínicos y apoyo, especialmente durante emergencias como huracanes y la pandemia de Covid-19. Esta cooperación es reconocida públicamente por los líderes de SVG como esencial para los resultados sanitarios locales, resaltó en febrero del 2026, el Embajador de Cuba ante SVG, Carlos Ernesto Rodríguez Etcheverry.

Para los años académicos 2023/24 y 2024/25, el Gobierno de Cuba concedió 38 becas a estudiantes de San Vicente y las Granadinas para estudiar en la mayor de las Antillas; abarcando áreas medulares como la medicina, estudios médicos de posgrado, estomatología/odontología, enfermería, ingeniería, tecnología de la salud y algunas otras carreras no médicas.

Cuba y el Caribe, a pesar de todas sus imperfecciones, han buscado relaciones basadas en el respeto mutuo y objetivos compartidos de desarrollo.

El 3 de febrero de 1962, el presidente demócrata John F. Kennedy firmó la Orden Ejecutiva 3447, mediante la cual se estableció el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba, basado en la coerción y la influencia política, que es ilegal y criminal.

Entre marzo de 2024 y febrero de 2025, se estima que los daños materiales causados por el bloqueo a Cuba, ascendieron a aproximadamente 7 556,1 millones de dólares, lo que representa un incremento de casi un 50 % con respecto al ciclo anterior.

Ahora se suman algunos países caribeños a la lista de quienes declinan ante la presión del gobierno norteamericano, refiere Cubadebate; aunque numerosas publicaciones locales han editorializado el tema, como: Jamaica The Gleaner, Jamaica Star, Barbados Today, St. Vincent Times, Antigua Observer, Trinidad and Tobago Newsday, Trinidad and Tobago Guardian, Now Grenada, Wiredja, iWitness News, Iwnsvg from Saint Vicent and the Granadines, Final Call, People; Dispatch, Jacobin y otras, con una crítica a la acción de Washington contra la cooperación médica cubana.

TeleSUR

Texto de TeleSUR

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