Proteger el paisaje cultural es cuidar la vida

La Oficina del Conservador de la Ciudad patrimonial de Sancti Spíritus apostará por el uso de las tecnologías en función de la apreciación de los valores que identifican a la añeja urbe

Asumir la conservación y el diálogo con los paisajes culturales de la cuarta villa de Cuba resulta prioridad. (Foto: Alien Fernández/Escambray)

Con la mirada fija en el área que bordea el frente de la Iglesia Parroquial Mayor de la cuarta villa de Cuba están los especialistas de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Sancti Spíritus.

“Es la plazuela que se forma en esa área, muy transitada tanto por vehículos como peatones —refiere Sandra Hernández Hernández, directora de la referida Oficina—. Anhelamos convertir ese tramo urbano en un espacio más dinamizador, donde las personas puedan con seguridad detenerse y admirar todos los valores patrimoniales que allí coexisten”.

Es uno de los tantos proyectos que pondrá en práctica tras la asistencia de la Oficina del Conservador de la ciudad patrimonial de Sancti Spíritus en la edición 17 del Simposio Internacional Desafíos en el Manejo y Gestión de Ciudades Patrimoniales, con sede en Camagüey, donde, a pesar de las complejidades del actual contexto cubano, se pensó en el país desde sus paisajes, desde lo que somos y desde lo que aún podemos ser.

“Todas las urbes no son iguales. Por tanto, lo primero es aprender de las buenas prácticas y aplatanarlas a nuestras realidades según sus propias características. De ahí que convocamos a la población para que nos haga saber qué conoce de ese tramo, si tiene referencias de su nombre porque no hemos hallado hasta este momento ninguno según nuestros estudios, y cómo les gustaría que fuese. De esa forma, le brindaríamos a la ciudad un mejor entorno de su paisaje cultural”.

Hernández Hernández coincide con lo debatido en la cita camagüeyana sobre el término de paisaje cultural como bien que trasciende la obra de la naturaleza y el ser humano, un monumento, itinerario, sitio…; pero, al unísono, asume todas esas representaciones.

“De ahí la importancia de mirar con lupa la nueva Ley del Patrimonio Cultural y Natural para replantearnos cómo deben ser nuestros centros históricos y nuestros paisajes culturales”.

En esa búsqueda urge, según la directiva, apostar por el uso de las tecnologías y la inteligencia artificial para impedir que los lógicos daños provocados por el paso de los años borren las evidencias de nuestras raíces.

“No porque esté digitalizado impedimos que se pierda. Pero es, realmente, una mejor manera de conservarlos. Además, que resulta una forma de mostrar un patrimonio inteligente que es donde la tecnología facilita esa transformación en el proceso. Por ejemplo, pudiéramos caminar nuestra villa desde la tecnología 3D. Eso forma parte del mundo y hacia allí debemos transitar. La conocida sede de La Maqueta, edificación que hoy se rehabilita, sería la sede para acoger todo el repositorio que permite esa interacción”, concluyó.

Actualmente, otra de las obras constructivas que impulsa la Oficina del Conservador de la Ciudad de Sancti Spíritus es el Café Central. Para acercarlo mucho más a su imagen originaria se solicita a quien posea fotos del lugar que las comparta con los especialistas que asumen su restauración.

Lisandra Gómez Guerra

Texto de Lisandra Gómez Guerra
Doctora en Ciencias de la Comunicación. Reportera de Radio Sancti Spíritus y corresponsal del periódico Juventud Rebelde. Especializada en temas culturales.

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