¿Un mal que no tiene cura?

Pese a críticas reiteradas, las indisciplinas sociales se exacerban en estos tiempos. Por tanto, la sociedad cubana tiene sobrado derecho a librarse de esa plaga; y también el deber y la obligación moral y cultural de hacerlo

El galgo ultrajado fue devuelto a su lugar tras un riguroso proceso de restauración. (Foto: Facebook)

La noticia desde las redes llegó como un mazazo, tan demoledor como la propia caída de uno de los galgos que custodian la Plaza Mayor de Trinidad.

Bastó una noche, el descuido de quien debió velar por la integridad de ese espacio público, la indisciplina y el irrespeto para profanar un símbolo venerado por los hijos de esta ciudad y admirado por quienes vienen de fuera.

La denuncia y el rechazo a esta agresión no se hizo esperar. “(…) Ahí los quiero, más altos, más bajos, pero donde siempre. Para que el mundo parezca ser un sistema inalterable. Para, al decir del Gatopardo, “que nada cambie para que todo pueda cambiar”. O al revés. ¡Habemus galgos! Escribió en su perfil de Facebook Cristina González Bécquer, la reconocida investigadora trinitaria.

Autoridades de la Oficina del Conservador de la Ciudad y el Valle de los Ingenios lamentaron, asimismo, el atentado a uno de estos dos guardianes legendarios del Parque corazón del Centro Histórico. “Cuidemos lo que nos hace únicos. Cuidemos nuestros tesoros”, pidió Lisa Robaina Acosta, especialista en Cooperación Internacional de la institución.

“La protección del patrimonio no escapa a la situación desafortunada por la que atraviesa Cuba. Es la conciencia colectiva y el respeto por los tesoros que custodia esta villa de más de cinco siglos, lo único que podrá salvarlos. Nuestros descendientes merecen conocer el paisaje que nosotros disfrutamos”, señaló.

Lamentablemente, el incidente no resulta un hecho aislado y es el resultado de la indisciplina social, a cuya sombra proliferan la indiferencia, el individualismo, la falta de compromiso con la otra persona y la sociedad en su conjunto, entre otras actitudes opuestas a los valores que han distinguido siempre a los cubanos.

Nada justifica la agresión a una ciudad que exhibe con orgullo, desde 1988, la condición de Patrimonio de la Humanidad; nada justifica la destrucción de bienes valiosos destinados al bien colectivo, como ha sucedido con los contenedores para los desechos sólidos ubicados en varios puntos de la ciudad en aras de contribuir a la higiene comunal.

Contenedores, además, que fueron adquiridos gracias a un proyecto de cooperación internacional que, desde 2017 y hasta 2024, destinó numerosos recursos a fin de mejorar la habitabilidad de vecinos del Centro Histórico, con financiamiento de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo y ejecutado por la Organización No Gubernamental Arquitectura sin Fronteras.

Este tipo de incidentes sacan a flote un fenómeno al cual no se le ha podido poner freno en toda la isla, a pesar de las críticas y otras acciones: el de las indisciplinas sociales, un verdadero atentando contra el orden, la convivencia y el cuidado de nuestro entorno.

Lo cierto es que estos comportamientos no surgen por espontaneidad; casi siempre están asociados a la falta de cultura, educación, exigencia, control y otras dañinas manifestaciones que abren espacios para que se propaguen como la mala hierba.

Si bien, el Estado cubano no desestima esfuerzos para erradicarlos, no basta solo con exhortaciones a la ciudadanía o imposiciones de multas, por lo general irrisorias.

Sin discusión alguna, las indisciplinas sociales muestran las dos caras del problema. Una cuota de responsabilidad le corresponde a la familia y la escuela, responsables de inculcar valores morales, éticos y cívicos; del otro lado, se requiere un accionar consecuente desde la institucionalidad y el orden público que las mantenga a raya.

Esta realidad obliga a la familia a actuar más en función de ser que tener; a incorporar otras dinámicas que propicien mayor interacción en el hogar, la vecindad y el medio social. Como complemento, las leyes deben dejar de ser letra muerta y aplicarse con todo el rigor que amerite la infracción.    

Demostrado está que sin disciplina, respeto y responsabilidad social no es posible el éxito en ningún ámbito. Cuando faltan se quiebran otros valores que pueden acarrear consecuencias impredecibles y ninguna obra es perdurable.

Afortunadamente, el galgo víctima de la agresión fue inmediatamente devuelto a su lugar con la esperanza de que hechos como este no se repitan; por el bien del patrimonio y de valores esenciales que debemos, también, preservar.

Ana Martha Panadés

Texto de Ana Martha Panadés
Reportera de Escambray. Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas sociales.

4 comentarios

  1. Walterio Carbonell

    Tenemos que replantearnos los métodos docentes y educativos en la formación del HOMBRE NUEVO, o es el momento de regresar a la responsabilidad de la familia en dar forma y carácter a nuestra juventud.

  2. Lázaro Gómez Verano

    Siempre que un país se desastra económicamente aparecen todo tipo de desviaciones del comportamiento ético y son conocidos muchos ejemplos como la Alemania de fin de la Segunda Guerra. En el caso de Cuba la condición de supervivencia desapareció al Hombre nuevo e incrementó estas desviaciones de apariencia inexplicable que se han juntado con un estado de IMPUNIDAD tal que ha hecho que de la violación de la Ley un Derecho consuetudinario.
    Recuerde el Periodista que hace años Raúl Castro no continuó citando actos de indisciplina porque dijo que continuar enumerándolos sería interminable.
    Las manifestaciones con el Fenómeno, la Esencia es la incapacidad de nuestro Gobierno de cambiar algo y cuando se llega a esta situación el propio Raúl sugirió que los que no están en capacidad debían renunciar y dar paso a otros, !Esa es la situación actual de Cuba!!

  3. LOS QUE LO HICIERON SON DE DU TERRITORIO TODOS LOS CONOCEN SE TROPIEZAN CON ELLOS TODOS LOS DIAS SIN TRABAJAR NI PRODUCIR AHI ESTAN SL MARGEN DE LA LEY SON LOS MISMOS DE SIEMPRE Y OTROS QUE SE UNEN Y AHI ESTÁN Y NO PASA NADA. ADEMAS DE PONER CÁMARAS EN SITIOS NECESARIOS QUE ESPERA EL GOBIERNO Y EL MININT EN DETENER, ENCARCELAR A TODA ESA LACRA Y PONERLA A PINCHAR ¿PORQUE
    NO SÉ HACE? PONTE Y PIENSA AHI ESTA LA RESPUESTA. TODO ESO PASA PORQUE SE PERMITE Y AHI TODO EL MUNDO SE CONOCE ASI QUE METAN MANO Y DEJEN DE LAMENTARSE. ACCIÓN Y MANO DURA CONTRA ESA ESCORIA. PORQUE SUPONGO QUE SOBRA DECISIÓN Y VALOR PARA ACABAR CON TALES GERMENES.

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