Cuando se anuncia oficialmente la total desconexión del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) la noticia cae como balde de agua helada sobre la inmensa mayoría del pueblo cubano. Muchos van a encender el carbón, otros a cargar el celular y las lámparas a alguna institución que cuente con paneles solares o grupos electrógenos y, para algunos, es una especie de alarma de combate.
La falta de electricidad impide cocinar, encender luces, ventiladores, escuchar la radio o ver la televisión. Pero también es la diferencia entre la vida y la muerte para quienes se encuentran hopitalizados en las terapias o están siendo sometidos a una intervención quirúrgica. Por ello, la función de restablecer ese servicio con vías alternativas es vital.
“Cuando ocurre una desconexión del SEN nuestros técnicos y especialistas son los primeros en llegar al Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos para garantizar la operatividad de sus grupos electrógenos”, asegura la máster en Ciencias Dayamy Oliva Pineda, directora de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Geysel Sancti Spíritus.

Dayamy, quien es también diputada a la Asamblea Nacional, comenta a Escambray que el bloqueo a las importaciones de combustible a la isla incide de manera directa y negativa en la empresa.
“En nuestra provincia contamos en estos momentos con cuatro centrales diésel con una capacidad de generación total de unos 38.99 megawatts. Pero esa capacidad se encuentra reducida por el déficit de combustibles”, señala.
Ante las cada vez más recurrentes desconexiones eléctricas, las unidades generadoras de la Empresa de Grupos Electrógenos y Servicios Eléctricos (Geysel) en la provincia se ponen a disposición de la Empresa Eléctrica para iniciar de inmediato la creación de las islas o microsistemas.
Según Reinaldo Montero Méndez, director de la UEB Despacho de Carga, tanto las unidades de Geysel como los grupos de la Empresa de Mantenimiento a Grupos Electrógenos Fuel Oil (Emgef) constituyen el principal eslabón en el territorio para servir energía a los centros que prestan servicios vitales y a la población en general, hasta tanto se pueda volver a conectar el sistema eléctrico cubano.
“En el caso de las centrales diésel que opera Geysel, de poder contribuir de manera estable con las capacidades que tienen instaladas serían muy útiles para estabilizar las cargas y reducir los molestos apagones”, apunta Montero Méndez.
Además de garantizar la operatividad de los grupos electrógenos del mayor centro de asistencia médica de la provincia, respaldan los grupos del Kurhotel Escambray, el silo Ángel Montejo, el hotel Meliá Península, Conservas y Vegetales, entre otros.
“A partir de estrategias de nuetra unidad contamos con tres grupos electrógenos propios con los que prestamos servicios a un proyecto de desarrollo local, a una unidad de Porcino y en el secadero Los Españoles, de La Sierpe”, apunta Dayamy.
Alexis Cruz Sánchez es parte de este colectivo desde sus inicios. “Comencé a trabajar en Geysel cuando todavía era una dependencia de Ciego de Ávila”, rememora el actual jefe del Grupo de Operaciones.

“Es un colectivo muy unido, acabamos de recibir la noticia de que nos otorgaron la condición de Vanguardia Nacional. Es la tercera vez de manera consecutiva y la quinta en general que recibimos este reconocimiento —puntualiza—. Eso solo es posible por la laboriosidad y profesionalidad de nuestros trabajadores.
“Nosotros no hemos tenido que declarar a nadie interrupto —explica Alexis—. Nuetra directora previó desde el año pasado un escenario como este y logramos adquirir un lote de bicicletas. Así que pedaleando llegan especialistas, técnicos y casi todo el personal, pero no dejamos de cumplir con las tareas”.
Geysel se constituyó en Sancti Spíritus el 18 de abril de 2007. Desde entonces, el colectivo ha tenido que enfrentar no pocos obstáculos. Ahora mismo, los megawatts que dejan de aportar las centrales diésel no resultan el único inconveniente.
“De la misma manera que un auto consume más combustible dando vueltas dentro de la ciudad que en un viaje largo, los motores de las centrales tampoco trabajan de manera eficiente si tenemos que encenderlos y apagarlos constantemente”, reflexiona.

Aunque aportar electricidad al Sistema Electroenergético Nacional es la principal función de la entidad, hay otros servicios que pueden prestar y que en estos momentos están limitados, lo cual afecta los ingresos.
«Nosotros podemos arrendar locales, hacer instalaciones eléctricas, dar capacitaciones a operadores de grupos electrógenos, entre otros servicios. Pero en estos momentos tenemos que concentrar los pocos recursos que tenemos en nuestra tarea principal”, precisa la directora.
Los embates del mayor imperio del planeta sobre esta pequeña isla del Caribe son parte de la realidad cubana desde hace décadas, pero, sin lugar a dudas, las medidas más recientes de asfixia energética tienen un impacto sensible en la vida de la isla.
No obstante, a los cubanos siempre les quedan reservas de fuerza y motivos para reinventarse. El colectivo de Geysel Sancti Spíritus es la muestra viva de la resiliencia y el valor de un país que sigue siendo un peligroso ejemplo de resistencia para quienes pretenden dominar el mundo a su antojo.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus













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