La promoción literaria no entiende de contextos

En Sancti Spíritus se realizan acciones diversas que permiten el diálogo con los libros y sus autores

La reconocida creadora Yudit Vidal fusiona la literatura con las artes visuales en su labor con personas con necesidades educativas especiales. (Foto: Facebook)

Todavía resuena en la memoria de la escritora Celestina García Palmero lo acontecido en la institución educativa Efraín Alfonso, de la ciudad del Yayabo. Enmudeció al ver el llanto incontrolado de uno de los estudiantes que, atentamente, escuchó el poema de un niño en espera de su padre. El suyo había emigrado y, desde entonces, añora abrazarlo.

Aunque la autora de Brújula contra los inviernos es una convencida de la fuerza arrolladora de la literatura, le tomó unos segundos comprender la situación. Volvió con otra lectura y los sentimientos del pequeño y del resto del auditorio encontraron sosiego.

“María del Rosario Basso, Yolanda Rodríguez y Abel Hernández también tienen historias que contar. Los estudiantes son muy interesantes porque preguntan, comentan y lo más importante, siempre nos piden que regresemos”, comenta Sayli Alba Álvarez, impulsora de esos espacios, donde en Sancti Spíritus se encuentran de frente públicos-literatura y públicos-escritores.

Lo experimentan los autores de la provincia todos los meses, gracias a la estrategia de trabajo del Centro de Promoción Literaria Raúl Ferrer. Ni siquiera en tiempos tan complejos como los actuales han abandonado las ganas de protagonizar esos espacios, muchos de larga data en este terruño.

“No tenemos un número fijo de actividades. Trabajamos de acuerdo con proyectos, programas especiales y espacios fijos. El objetivo esencial es promocionar obras y autores de la literatura espirituana, cubana y universal, aunque también tenemos otros que son parte de la política cultural cubana y tienen que ver con la salvaguarda y visibilidad de las tradiciones culturales y con la historia patria.

“Actualmente, tenemos espacios fijos en todos los municipios espirituanos, excepto en Jatibonico. Los conducen escritores de nuestro catálogo. Por ejemplo, Sed de Luz lo lidera Manuel González Busto en hogares de embarazadas. También tenemos El café Bonaparte, en la filial espirituana de la Sociedad Cultural José Martí, a cargo de Juan E. Bernal Echemendía, que cuenta con mucho tiempo de existencia, El Perseguidor, con más de 15 años de permanencia y las lecturas en tabaquería, conducidas por Esbértido Rosendi, ya son historia en la promoción de la literatura espirituana”.

Precisamente, al salir hacia los contextos donde se aglomeran los públicos potenciales se logra romper con una realidad recurrente en Sancti Spíritus: las lecturas de textos se escuchan entre los propios escritores.

“Las actividades literarias no son de grandes públicos, como tampoco lo es la literatura en sí misma. Cada vez son menos las personas que leen, los niños y jóvenes apuestan más por la tecnología y todas las opciones que trae consigo. Hay espacios que tienen un público fijo, como El Perseguidor, el taller Mujeres Ilustres o el dedicado a la promoción de la décima y el punto cubano. Con los estudiantes hemos tenido experiencias inolvidables. Les llevamos obras de las bibliotecas de sus centros de estudios y también las escritas por los autores espirituanos. Siempre es un gusto”.

Por eso no sorprende que en el centro politécnico Eliseo Reyes los escritores Ariel Fonseca y Dalila León sean esperados o que en la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez se haya formado una cola para comprar los títulos que por años permanecieron en los anaqueles por no contar con una adecuada promoción.

“Nunca nos ha sucedido que hayamos tenido que suspender un espacio por falta de auditorio. Aún no estamos conformes, hay otros públicos a los que no hemos llegado, hay otras ideas de promoción que aún nos resultan incipientes como el trabajo con los medios de comunicación, principalmente, las redes sociales”.

En esa búsqueda constante para regalar literatura, se han estrechado alianzas con otras manifestaciones artísticas. Ya hay resultados concretos con las artes visuales y la música campesina.

“El Proyecto de Promoción de la décima y el punto cubano responde a la necesidad de la salvaguarda de esta tradición. En este 2026, impulsamos los talleres de punto cubano en Yaguajay, Trinidad, Sancti Spíritus, Cabaiguán, Taguasco y La Sierpe. La idea es que los menores de edad conozcan a las principales figuras de la música campesina y que aprendan a hacer la décima espinela. Tenemos un potencial muy grande en nuestros escritores, sobre todo en el municipio de Trinidad.

“Contamos con varias escritoras que cultivan la décima y de manera excelente y están en la disposición de enseñarla. Existen experiencias importantes con estudiantes de Secundaria Básica en el taller que conduce la escritora Niurkivis Venegas. En ese municipio, tenemos el espacio La peña del 19, conducido por la escritora Fredeslinda González y, recientemente, la artista visual Yudit Vidal ha comenzado a vincular la literatura universal con las artes plásticas en sus encuentros con personas con necesidades educativas especiales.

“Hemos tenido también la oportunidad de realizar el taller Mujeres Ilustres en la Ciudad Museo del Caribe, gracias a la alianza establecida con la Sucursal Artex, nos ofrece sus espacios, la tecnología, la promoción y el acompañamiento, que para nosotros es muy importante. Para el III Taller de la Décima contamos con la colaboración de Aldaba, que fue muy apreciada por todos los participantes”.

Eventos de arraigo también inciden en la promoción literaria como el Festival Universitario del Libro y la Lectura en la casa de altos estudios del territorio, las Jornadas de la Poesía y el Taller de la Décima y el Punto Cubano, en tanto existen lazos de colaboración con la Jornada Leer la Historia, que pertenece a la Unión Nacional de Historiadores de Cuba.

“Nosotros seguimos apostando por la promoción literaria, por que se conozca a nuestros escritores en todas partes, por que estos comprendan que tienen una función social transformadora y humanista. La literatura crea nuevos mundos, mejores personas, más instruidas, más preparadas, más sensibles, salva del vacío y distingue. Seguimos creyendo en su poder, en la inmensidad de la palabra escrita”, confesó Alba Álvarez.

Lisandra Gómez Guerra

Texto de Lisandra Gómez Guerra
Doctora en Ciencias de la Comunicación. Reportera de Radio Sancti Spíritus y corresponsal del periódico Juventud Rebelde. Especializada en temas culturales.

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