Presidente de Cuba: “El país se construye desde el surco”

Sostiene Díaz-Canel un encuentro con representantes del sector agropecuario. Debaten sobre la implementación de las 176 Transformaciones Económicas y Sociales en el campo cubano

Díaz-Canel repasó en detalle el espectro de transformaciones que se están impulsando para este sector. (Foto: Estudios Revolución)

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, reafirmó su plena confianza en que, si hay un sector que debe dar resultados en un plazo más inmediato, ese es el de la producción agropecuaria; ahora estamos “más conscientes de que podemos hacerlo mejor con todas las posibilidades que nos brindan las transformaciones”.

El Jefe de Estado habló, en consecuencia, “del potencial que tiene, de las características de su gente, y de la voluntad que hay entre los campesinos y los trabajadores del sistema estatal agropecuario”.

Así lo expresó ante representantes de la agricultura y la ganadería cubana, con quienes sostuvo un extenso encuentro en el Palacio de las Convenciones para dialogar sobre la implementación en el sector de las 176 Transformaciones Económicas y Sociales.

Con la asistencia de Roberto Morales Ojeda, miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central del Partido; José Ramón Monteagudo Ruiz, integrante del Secretariado del Comité Central y jefe de su departamento Agroalimentario; y el viceprimer ministro Jorge Luis Tapia Fonseca, en la reunión participaron cooperativistas y productores individuales, directivos de OSDE, de empresas, de mipymes estatales y no estatales.

Con este encuentro estamos dándole seguimiento a los principales ejes de las transformaciones económicas y sociales, como hemos estado haciendo en las últimas semanas con otros sectores, explicó el Jefe de Estado, aunque enfatizó en la importancia primera que tienen en estos momentos las transformaciones que se implementan en el sector energético y en la producción de alimentos.

Es por esto —señaló— que nos interesa saber cómo ustedes pueden aprovechar las transformaciones para potenciar la producción de alimentos. Sé que aquí estamos hablando con mujeres y hombres de campo que madrugan, que sudan la camisa todos los días, que son los verdaderos garantes de la seguridad alimentaria del país.

Y también somos conscientes —añadió— que “estamos hablando con una vanguardia dentro del sector de la producción de alimentos. Y si esta vanguardia está clara, entonces sabemos que con ustedes podemos contar para arrastrar al resto de los sistemas productivos agropecuarios, tanto estatales como privados, en estos temas”.

DE BUENAS EXPERIENCIAS, DUDAS Y TRABAS

En el intercambio de campesinos y trabajadores agropecuarios del país con el Presidente de la República, el viceministro del Ministerio de la Agricultura Telce Abdel González Morera, quien moderó el diálogo, explicó que 162 de las 176 Transformaciones Económicas y Sociales tienen un impacto en el sector agropecuario nacional.

Refirió que el sector ya se beneficia con la actualización de una veintena de normas jurídicas que rigen el ramo. Estamos, dijo, ante un paquete legal integral, que mueve todos los componentes atribuibles a la producción agropecuaria, la tierra, la genética, la sanidad vegetal y animal, lo tecnológico, la producción, la comercialización, los insumos y demás áreas.

Ahora contamos —aseguró— con un marco normativo “que da mayor seguridad jurídica a los productores”.

Del positivo impacto de las medidas aplicadas a favor del sector en los últimos años y que ahora tiene su piedra angular en las Transformaciones Económicas y Sociales, habló Yoandris Beltrán Pérez, presidente del Grupo Empresarial Avícola, una OSDE que redujo de forma drástica su plantilla en la oficina central, para lo cual creó diferentes mipymes de prestación de servicios.

Las transformaciones en el grupo avícola nacional lo encaminan a funcionar a partir de sociedades mercantiles y cadenas de valor, nacionales y regionales; al cambio de matriz energética con el uso de las fuentes renovables de energía; al fortalecimiento del potencial genético de la masa avícola y la ampliación de la comercialización de esas simientes, entre otras medidas. Y todas tienen en el centro de su ejecución y resultados a los trabajadores, que ahora se sienten más estimulados, atestiguó el directivo.

Para 2025, el grupo avícola previó pérdidas en el entorno de los dos mil millones de pesos; para este año, sin embargo, ya acumulan ganancias por 56 millones de pesos.

Dianelis Saborido Pérez, directora general de la Empresa Agroindustrial de Granos Emilio Córdova, de Villa Clara, resaltó cómo la combinación de las 63 medidas aprobadas para la agricultura años atrás y las Transformaciones Económicas y Sociales está impactando de forma muy positiva en la entidad, que ha tenido un crecimiento de más de 2 000 hectáreas de arroz.

En esta campaña, de 10 880 hectáreas que tenían planificadas para sembrar, llevan 11 068 hectáreas. En los plantíos destacan las cerca de mil hectáreas gestionadas por una mipyme no estatal que alcanza rendimientos de 4,5 toneladas de arroz cáscara húmeda por hectárea.

En la Emilio Córdova, las formas de gestión no estatal se están ocupando no solo de áreas agrícolas, sino también de molinos y secaderos, lo que ha llevado a una producción cooperada de arroz donde la industria cierra el ciclo y todos, tanto la empresa estatal como las mipymes no estatales, ganan, tanto para sí como para comunidades y centros sociales que atienden como parte de su responsabilidad social, además de la generación de nuevos empleos.

Yoisel Pereda Milián, presidente de la mipyme Don Pereda, de Artemisa, habló de la experiencia de una entidad no estatal dedicada a la obtención de precebas porcinas que ahora será parte de una asociación económica con la Empresa Porcina de Artemisa para la venta de animales para engorde y que funcionará a partir del uso intensivo de la inseminación artificial, el empleo de fuentes renovables de energía en todo el proceso productivo y otros provechos que traen consigo las transformaciones.

Fernando Ravelo Hernández, presidente de la CPA Cuba-México, de Artemisa, una legendaria cooperativa que incluso en tiempos tan duros como estos continúa cosechando unos éxitos que la ubican entre las entidades más robustas de su tipo, reconoció que le costó mucho asimilar los cambios propuestos en los últimos años.

Confesó que rechazó vincular la cooperativa con usufructuarios de tierra y otros tenentes ajenos a ella; sin embargo, él y la junta directiva han flexibilizado posiciones y mantienen relaciones con usufructuarios aledaños a la cooperativa, a quienes le dan servicio de riego y maquinaria, por lo que se han abierto de forma exitosa a la producción cooperada, además de la propia que se mantiene.

Entre una decena de intervenciones, otro icónico dirigente campesino, Abelardo Álvarez Silva, presidente de la CCS Antero Regalado, de Güira de Melena, calificó de muy buenas las transformaciones, como antes lo fueron las 63 medidas para impulsar la producción agropecuaria; sin embargo, insistió en la necesidad de capacitar, porque —explicó— no todos los campesinos están entendiendo estas transformaciones, hay muchas dudas, y no podemos cansarnos de explicarlas.

Tras detallar los resultados que mantiene una cooperativa que durante décadas ha destacado por sus producciones, Silva mostró su confianza en que el país va a salir adelante y que puede contar con el campesinado cubano; no obstante, pidió a la dirección del país mantener estos contactos “para ir viendo los resultados que vamos obteniendo y también dónde nos estamos trabando”.

USTEDES HAN DEMOSTRADO QUE SÍ HAY SALIDAS

En el resumen del encuentro con representantes destacados del sector agropecuario cubano, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, señaló estar consciente de que “aunque esta ha sido una reunión donde se han expuesto ideas positivas, interpretaciones positivas de las transformaciones, ejemplos de lo que ya ustedes están haciendo y concretando, esa no es la realidad que tenemos en todo el país. O sea, hay muchas cosas que no avanzan, hay muchas cosas que están trabadas todavía”.

Lo primero que aquí han aportado —les dijo— “es que ustedes en tiempos complicados lograron resultados. Incluso muchas veces cuando hemos visitado alguna de las fincas de ustedes o alguna de estas empresas estatales, hemos visto que en tiempos más complicados han tenido mejores resultados que en otros momentos”.

Lo han logrado —reflexionó— porque “tuvieron capacidad de adaptación, porque aplicaron ciencia e innovación, porque innovaron en los procesos productivos, por la manera en que convocan y organizan el trabajo con sus cooperativistas o con sus trabajadores”.

“Muchos de ustedes —añadió— hicieron cosas en las cuales se adelantaron a lo que hemos aprobado como transformaciones. Por lo tanto, han demostrado que sí hay salida, que en tiempos difíciles hay salida. Y que de lo que se trata es de cómo ahora generalizamos esas buenas experiencias”, insistió.

Y ahora —expresó Díaz-Canel— “sería muy bueno que aplicando las transformaciones de manera ágil, con profundidad y con coherencia, en poco tiempo logremos un incremento sustantivo en la producción de alimentos que satisfaga mejor las necesidades de nuestra población y que nos permita que el poder adquisitivo de las personas mejore y que la gente pueda acceder a los alimentos que necesita a mejores precios.

Pero para eso “tenemos que lograr producir, producir con eficiencia, aprovechar bien la tierra como se ha planteado aquí y lograr una adecuada relación entre los gastos, los costos y los precios de nuestros productos”, subrayó el Presidente al explicar que estas transformaciones para el sector agropecuario son resultado de los debates y aportes que han hecho los campesinos y trabajadores a lo largo de estos años.

Díaz-Canel repasó en detalle el espectro de transformaciones que se están impulsando para el sector, que va desde la modificación del régimen de uso y explotación de la tierra; el reconocimiento de alianzas entre personas naturales, jurídicas, estatales, privadas o mixtas; la transformación del modelo cooperativo con la ampliación de las facultades para importar insumos, combustible y otros recursos y para exportar; y el respeto de la autonomía de las cooperativas; entre otros cambios.

Ahora —indicó— hay una autonomía que es real; además de que se descentraliza a nivel territorial el Fondo de Fomento Agrícola y se crea un banco para el desarrollo y el fomento; se estimula la inversión extranjera y la de cubanos y cubanas residentes en el exterior, entre otras flexibilizaciones.

El Primer Secretario del Comité Central del Partido compartió con los productores agropecuarios las fortalezas, amenazas, debilidades y oportunidades que tiene el sector en estos momentos; así como las interrelaciones que hay entre los 23 ejes en que están estructuradas las 176 Transformaciones Económicas y Sociales, que acarrean beneficios que deben saber aprovechar al máximo.

Expuso que a pesar de todas estas decisiones, no faltarán obstáculos, y es por eso —precisó— que “tenemos que estar intercambiando y ustedes nos tienen que estar alertando de qué es lo que hace falta para que puedan potenciar esas producciones”.

Y es por esto —señaló más adelante— “que este conversatorio no es solo para pensar en el presente, también es para que nos proyectemos hacia el futuro”.

En un resumen del intercambio, Díaz-Canel señaló a campesinos, trabajadores agrícolas y directivos que estas transformaciones que hacemos hoy en el campo “le dan a ustedes el derecho de decidir qué se produce, cómo se produce, en qué cantidades se produce y cómo se comercializa. Eso les da autonomía, pero también les da una responsabilidad tremenda, porque si al final la comida no aparece en el plato de las familias cubanas, la gente no va a creer en las transformaciones”. Y al mismo tiempo —recordó— “a otros cubanos, de otros sectores, les tocará potenciar otras transformaciones de las cuales ustedes también se beneficiarán”.

En este punto, el Jefe de Estado insistió en que quienes pertenecen al sector agropecuario deben asumirse como “dueños de la ejecución de estas transformaciones” y la implementación de estas transformaciones nos puede llevar “a un momento diferente en el desarrollo agropecuario del país y por lo tanto en la soberanía alimentaria”, por lo cual tenemos que defender el concepto de que “el país se construye desde el surco y no desde una oficina ni desde un escritorio”. “Por lo tanto —dijo—, el aporte que pueden hacer ustedes al país es decisivo”.

Las 176 Transformaciones Económicas y Sociales, definió por último el Presidente cubano, no son “un simple cambio de norma”; son “un cambio de lógica”. Es “pasar a ser de ejecutores de planes a ser gestores del destino productivo de los alimentos para el país”.

“Hoy —dijo— la tierra, los insumos, la comercialización, el financiamiento, están más cerca que nunca de ustedes. La ley abre puertas, pero los que atraviesan las puertas son los productores; la ley por sí sola no resuelve; por lo tanto, el llamado es que estemos listos para este desafío y que salgamos a buscar una victoria”.

Cubasí

Texto de Cubasí

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