Gracias al incremento de la cirugía de implante de marcapasos, en su mayoría reutilizados, 72 pacientes han salvado este año sus vidas en el Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus; actividad reconocida por la Red Cardiológica del centro de Cuba.
De acuerdo con el doctor Alberto Batista Lorenzo, al frente del servicio de Cardiología en la institución hospitalaria, del total de dispositivos implantados, 58 son recuperados, práctica a la que recurren, principalmente, países en vía de desarrollo y que deviene alternativa eficaz en medio de la carencia de estimuladores eléctricos del corazón, ocasionada por las restricciones impuestas por el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba.

El éxito de dichas cirugías se debe, en lo fundamental, al bajo índice de sepsis alcanzado debido al riguroso protocolo de limpieza, desinfección y esterilización de los marcapasos y, para el cual el equipo médico de Sancti Spíritus fue entrenado por los profesores de Electrofisiología del Cardiocentro Ernesto Che Guevara, de Villa Clara, subrayó Batista Lorenzo.
El especialista explicó que, para su reúso, el marcapasos transita por varios procesos, entre estos: arrastre mecánico, permanencia de siete días en solución antiséptica, lavado en agua estéril, secado, empacado, pase por la cámara de peróxido y, finalmente, es sometido a pruebas seriadas o pruebas de control.

Aunque el servicio de Cardiología del Camilo Cienfuegos no dispone en estos momentos del equipo denominado Arco en C para la realización de dichos implantes en su propio salón quirúrgico, los especialistas ejecutan el proceder en otras unidades de este tipo existentes en la institución, lo cual ha permitido la disminución de la estadía hospitalaria de los pacientes y la aparición de posibles complicaciones, añadió el también diplomado en Terapia Intensiva.
Los marcapasos —significó— son dispositivos diseñados para suplir o apoyar la función del nodo sinusal y del sistema de conducción cardíaco; en otras palabras, este medio electrónico es capaz de reemplazar al propio sistema natural de control del corazón cuando este late de modo irregular o demasiado lento.

El implante de estos artefactos electrónicos se realiza por un equipo de especialistas en Cardiología, adiestrados en esta práctica médica, entre ellos los doctores Guillermo Quintana Cañizal, Alexander Santos, Carlos Javier Ferrer, José Carlos Meneses, y Alberto Batista Lorenzo.
Según la revista científica The American Journal of Cardiology, citada por los autores del artículo “Reutilización de dispositivos cardiacos. Revisión sistemática”, el precio de estos dispositivos en Estados Unidos ronda los 5 000 dólares, sin incluir el costo de la cirugía, la internación o la atención adicional del paciente, costos que pueden oscilar entre los 7 000 y los 21 000 euros.
Estas cifras —indican los investigadores— dejan claro que el acceso a estos dispositivos está fuera del alcance de, aproximadamente, el 80 por ciento de la población a nivel mundial.
En Cuba, estudios de instituciones como el Hospital Universitario General Calixto García, de La Habana, coinciden en que la reutilización de marcapasos —práctica común y en crecimiento a nivel mundial— constituye una opción viable y segura para garantizar la asistencia al paciente cardiópata.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus















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