Detrás de una zafra azucarera hay muchas pequeñas historias que hacen posible el milagro del azúcar. Más allá de los imprescindibles recursos materiales, hay un bien que no puede descuidarse: el recurso humano.
A los que machete en mano cortan la caña, a los operadores de las pesadas maquinarias, a quienes preparan la tierra, los que arreglan equipos en el taller y hasta a los encargados de llevar la contabilidad y la gestión documental de las empresas del sector se les brinda atención.
PRESTAR SERVICIOS AL SECTOR AZUCARERO
Desde 2013 Sancti Spíritus cuenta con una Unidad Empresarial de Base de la Empresa de Servicios a la Agroindustria Azucarera (Esazúcar). Los cerca de 300 trabajadores tienen que garantizar la alimentación del personal estatal que participa en las contiendas azucareras en un contexto en que solo con autogestión e inventiva se puede lograr.
“Esta unidad, con otro nombre, fue la encargada de prestar servicios a la antigua delegación del Ministerio del Azúcar en la provincia, pero desde 2013, ya con el nombre actual, tenemos que asegurar el servicio a una mayor cantidad de trabajadores”, comentó Eugenio Venegas Perdomo, director de la UEB.

En tiempos en que el central Melanio Hernández se mantiene moliendo, los comensales sobrepasan los 3 000 y en sentido general son unos 2 800 como promedio anual.
La pequeña unidad tiene que velar por el traslado y cocción de los alimentos, muchas veces en difíciles condiciones. Los pelotones que se desempeñan directamente en los cañaverales tienen que recibirlos con la mayor calidad posible.
PARA GARANTIZAR EL SERVICIO
“Nosotros somos una unidad de servicios, pero en realidad casi somos más una unidad productora”, aseguró el director de la UEB.
“Las asignaciones nacionales son cosa del pasado, en las circunstancias actuales hay que producir para poder prestar el servicio”.
Según relató a Escambray el directivo, la unidad ha tenido que abrirse camino en la producción agropecuaria. Incluso los alimentos para los animales tienen que garantizarlos por su cuenta o mediante encadenamientos estratégicos con otras entidades del territorio.
“En estos momentos la UEB está conformada por cinco áreas de trabajo, tres de servicio y otras 2 dedicadas a las producciones agropecuarias y de cárnicos. Además, tenemos una casa de tránsito con capacidades de alojamiento y servicio gastronómico”.
Con 48 hectáreas de tierra dedicadas a las producciones agropecuarias son capaces de garantizar viandas, hortalizas, granos, carne de cerdo, carnero, entre otras.
A partir de granos como el sorgo y la soya elaboran aceites y complementan la comida animal. El pasado año fueron más de 2600 los litros de aceite de producción propia que sustituyeron la compra y el consiguiente gasto de este producto.
La Unidad Básica cuenta con una fábrica de pienso capaz de llegar hasta las 400 toneladas anuales que respalda la producción de carnes y asegura la continuidad de la masa. Tienen, además, una minindustria que procesa frutas, vegetales y condimentos.
MANTENER LA ECONOMÍA SIN ALTERAR LOS PRECIOS
“Por indicaciones del presidente del grupo Azcuba, el precio de los alimentos a los trabajadores del sector tiene un tope. Eso significa que debemos reducir lo que más se pueda los costos de los productos y buscar otras alternativas de ingreso”, explica Odalis Rojas Riestra, jefa de Contabilidad y Finanzas de Esazúcar en Sancti Spíritus.
De esta manera, la unidad tiene que gestionar y prestar otros servicios que no son su principal objeto social para no sufrir pérdidas económicas. Que las áreas de autoconsumo de los centrales Melanio Hernández y Uruguay colaboren con producciones es de gran ayuda, pero aun así precisa buscar ingresos.
“Después de garantizar nuestra principal función podemos, por ejemplo, vender en ferias, a otros organismos como Futas Selectas e, incluso, hemos realizado ventas directo al Turismo en algún momento y en la comunidad donde está emplazada la dirección de nuestra UEB cada vez que podemos hacemos ventas a la población a precios módicos, pero que nos aportan ganancias”.
La responsable de las finanzas apunta que, entre otras alternativas, emplean la casa de tránsito como hospedaje, aprovechando las posibilidades del inmueble que cuenta además con servicio de alimentación.

“Todas estas alternativas nos han permitido mantener buenos resultados económicos y una fuerza de trabajo estable. En todo el 2025 pudimos pagar estimulación y no ha sido necesario declarar personal interrupto ni reducir plantillas. Ahora con la zafra detenida hemos reubicado a algunos trabajadores, pero nadie ha quedado sin trabajo”, concluye Rojas Riestra.
La Unidad Empresarial de Base de Esazúcar en Sancti Spíritus es un buen ejemplo de que, a pesar de las dificultades, siempre hay capacidades por explotar. Este colectivo, declarado Vanguardia Nacional en 2026, ha superado la escasez de todo tipo y, a fuerza de empeño e inventivas, garantiza servicios y genera ingresos.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus














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