Si aparecen en su feed videos de frutas llorando o gritándose infidelidades, no se preocupe. No está perdiendo la razón. Acaba de toparse con la locura viral del momento Desde las redes: las frutinovelas.
Lo más fascinante del fenómeno no es el drama, sino cómo se fabrica. Las frutinovelas son producto puro de la inteligencia artificial generativa, y ese es el motivo de su explosión.
Los usuarios toman cualquier culebrón taquillero y sustituyen sus protagonistas por frutas. Usan herramientas como ChatGPT para los diálogos exagerados, Midjourney o Pika Labs para la animación de las frutas, y clonadores de voz para darles esos gritos con acento neutro latino.
Ahora, cualquier mortal con un móvil puede hacer su propia frutinovela. El resultado es un formato de menos de dos minutos donde las frutas viven romances prohibidos, traiciones y guardan secretos familiares. El arquetipo es fijo y universal: la fresa o la uva son losprotagonistas inocentes; elplátano o el mango, el galán temperamental; la manzana o el limón, los antagonistas por excelencia y la papaya o la sandía, los padres estrictos o las suegras entrometidas
Hasta Netflix se subió al trend. Su cuenta oficial publicó: «Yo haciendo series para que te enganches con las frutas infieles».
Pero sobre este fenómeno viral en redes sociales algunas voces advierten que, bajo esa capa de humor, las frutinovelas siguen perpetuando estereotipos de género y violencia en el noviazgo. La hipersexualización de los personajes femeninos y la normalización de la infidelidad como eje del drama podrían no ser tan inocentes.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus












Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.