Cuba encajó su primer revés en el vi Clásico Mundial, en un partido en el que el pitcheo de relevo de Puerto Rico fue implacable con los bates cubanos. Sin embargo, se respetó a la pelota con un desempeño por ambos cuadros que no defraudó a la mejor concurrencia en el estadio Hiram Bithorn, de San Juan.
La decisión del duelo de invictos en el grupo A llegó temprano, en el segundo episodio, cuando los anfitriones lograron tres imparables, dos de ellos consecutivos, el último doble con las bases llenas del receptor Martín Maldonado. Luego de esa entrada, los locales no hicieron mucho más, pero se mantuvieron como el plantel más ganador en la primera ronda en la historia de esta competición, con solo una derrota, la que sufrió en la primera edición, justamente frente a Cuba.
Con ese biangular se fue de la lomita el abridor antillano, el zurdo Julio Robaina, con saldo de cuatro indiscutibles permitidos, un boleto y un ponche. Su rescate, Miguel Romero, a pesar de bolear a dos rivales logró frenar a los puertorriqueños, sacando los dos últimos outs de ese inning, con un ponche y dejando los ángulos repletos de adversarios.
A partir de ese momento, el mentor cubano mandó al montículo al camagüeyano Yosimar Cousin, quien paralizó a los de borinque en el cuarto y en el quinto capítulos, retirando a seis hombres de forma consecutiva, y a cuatro de ellos por la vía de los strikes. Sin embargo, en el quinto Heliot Ramos le abrió con doble al jardín izquierdo, y después de eliminar a Nolan Arenado de segunda a primera, en bonito fildeo de Yiddi Cape, no pudo impedir un largo elevado del cuarto bate Carlos Cortés, quien fletó la cuarta anotación de los ganadores.
En la sexta entrada, tras el pelotazo a Ariel Martínez, el cuarto bate de Cuba largó profundo batazo al jardín central para anotarse un tubey que le permitió al corredor de primera llegar a home, y así salvar la honrilla.
De esa manera llegó el último tercio del encuentro, segmento en el que Puerto Rico se hace letal por la calidad de su bullpen. En ese tramo del choque, los de la Mayor de las Antillas no pegaron jits y solo llegaron a circulación en dos ocasiones, ambas por base por bolas, ante Yacsel Ríos, Fernando Cruz y ese fenómeno de la lomita boricua que es Edwin Díaz.
Por cierto, el cerrador terminó con ponche frente a Alexei Ramírez, quien entró a la defensa por el emergente Yoel Yanqui, con lo cual el pinareño se convirtió en el jugador de más edad en participar en un Clásico Mundial, con 44 años. Supera nada menos que a un monstruo del beisbol mundial, como el estadounidense Roger Clement, quien con 43 intervino, hace 20 años, en el mismo escenario de San Juan, cuando Alexei también vistió el uniforme de las cuatro letras, con 24 años.
En resumen, el pitcheo de Puerto Rico si bien otorgó seis boletos, tres de ellos de su abridor, Elmer Rodríguez, ponchó a diez de sus oponentes, permitió solo dos jits, los dos tubeyes, pues Yiddi Cape también llegó a segunda con su única conexión efectiva.
Por el lado cubano, su cuerpo de lanzadores hizo un trabajo muy similar: envió a primera a seis hombres por envíos fuera de la zona de strike y ponchó a nueve, con solo seis jits tolerados. Son datos que ilustran la paridad que hubo en el desafío, y que permiten afirmar que, aun perdiendo, el elenco que dirige Germán Mesa, no lució mal, aunque sí no pudo sacar el bate.
Ahora a Cuba le queda solo un partido, frente a Canadá mañana, para el que vuelve a recuperar la estructura monticular que empleó en su primera salida ante Panamá. Liván Moinelo sería el abridor, con Yadiel Rodríguez de primer rescate, Yosimar Cousin si la molestia que le hizo ayer abandonar la tabla se lo permite, pues solo tiró 40 lanzamientos; y estarían también disponibles Yoan López y el cerrador Raidel Martínez.
Con esa armada solo basta fabricar las carreras necesarias en pos de avanzar a la segunda vuelta del certamen. Una victoria ante los canadienses le daría ese boleto, independientemente de lo que ocurra hoy en el desafío entre Puerto Rico y Canadá. Lo que sí ya es un hecho es que, si así ocurriera, la plantilla cubana sería el segundo clasificado del grupo y estaría midiéndose en cuartos de finales a la poderosa escuadra de Estados Unidos, que derrotó a México en otro cerrado pleito, cinco carreras por tres.
Pero ya eso sería otra historia, por lo pronto Cuba aseguró cupo para el siguiente Clásico Mundial, y mañana iría por su sexta ocasión consecutiva de pasar a la segunda vuelta de estos exigentes torneos, o lo que es lo mismo asegurar un cupo entre los ocho primeros de la lid de mejor beisbol de selecciones del mundo.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus













Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.