Asistentes al Festival del Habano intercambian con productores cubanos

En el municipio pinareño de San Juan y Martínez, los participantes en la cita recibieron una descripción detallada acerca de los minuciosos procesos de escogida y fermentación por los que el tabaco atraviesa

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Delegados al XXI Festival del Habano en una de las plantaciones de tabaco en San Juan y Martínez. (Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate)

Todas las atenciones que se le prodigan al tabaco cubano, desde su cosecha hasta el despalillo, fueron constatadas por los asistentes al XXI Festival del Habano del 18 al 22 de febrero.

En visita a una unidad productora de tabaco en el municipio pinareño de San Juan y Martínez, a poco más de 190 kilómetros al oeste de la Habana, los participantes del evento comprobaron in situ los factores que inciden en la calidad de los puros, como el clima, el suelo y la experiencia de los productores.

La cosecha, el secado y posteriores atenciones dadas a las hojas de los habanos devienen ya en parte de la idiosincrasia de los nativos de esta zona que explicaron, a partir de su sapiencia, que en la preparación de un buen tabaco entran a jugar factores tales como la combustibilidad, el aroma, el sabor y la fortaleza.

La localidad de San Juan y Martínez es considerada como la cuna del mejor tabaco Premium del mundo, estiman expertos.

Además de tratarse de una fina obra artesanal, cuya materia prima procede del único sitio en el que se cosechan todos los tipos de capa que se emplean para la elaboración de todos los tipos de habanos elaborados en la isla, distingue al puro antillano sus componentes puramente naturales.

Luego de recibir una explicación acerca de las peculiaridades de su cultivo y proceso de secado, los participantes en la cita recibieron una descripción detallada acerca de los minuciosos procesos de escogida y fermentación por los que el tabaco atraviesa, en pos de un posterior disfrute de inigualable experiencia sensorial.

Asimismo, verificaron cómo se le provee a la hoja del puro la humedad que requiere para conservar altos estándares de calidad y cómo, tras varias atenciones que pueden demorar entre dos y tres meses, se despalilla teniendo en cuenta la distribución que ocupará finalmente dentro del tabaco.

La mano de la mujer, omnipresente dentro de la confección de los habanos, fue uno de los elementos que más llamó la atención de los visitantes, pues interviene de manera activa en su cosecha, secado, selección y engavillado, así como en su despalillo. Aun cuando a la vista de inexpertos todas pudieran parecer iguales, las hojas Volado, Seco, Ligero, Medio Tiempo, Capote y Capa difieren entre sí y son los componentes indispensables para la confección de un buen habano, supieron los participantes en el evento.

Durante el inicio del XXI Festival del Habano, celebrado fundamentalmente en los predios del Palacio de las Convenciones de La Habana, los organizadores divulgaron que las ventas de tabaco cubano crecieron un siete por ciento en 2018 frente al año precedente, con ganancias que rondan los 537 millones de dólares.

Con la asistencia de dos mil 200 personas procedentes de 70 países, este año el encuentro dedica sus sesiones a las marcas San Cristóbal de la Habana, Hoyo de Monterrey y Trinidad.

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