En el mundo entero, el control fiscal se ha convertido en una herramienta imprescindible para el equilibrio de la economía y para intentar reducir, al menos en parte, las brechas que existen entre los negocios más poderosos y lo segmentos menos favorecidos de la sociedad.
De hecho, cada día se generan noticias de procesos judiciales a violadores del fisco, lo mismo artistas o deportistas famosos que empresarios multimillonarios, políticos encumbrados y hasta ciudadanos comunes que también evaden sus deberes tributarios.
En Cuba, estas responsabilidades ya se establecieron hace décadas. Al principio, casi nadie comprendía los términos y propósitos de los impuestos, pero las reiteradas campañas divulgativas de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) y la labor educativa de esa institución ya han convertido en cotidiano el cumplimiento de esos deberes.
Ello no significa que, espontáneamente, todos los contribuyentes acudan como un manso rebaño a pagar lo que deben, sino que la ONAT cada año refuerza sus controles y políticas fiscales en aras de entrar por el redil a cuanta oveja descarriada intente hacerse la sueca y deje de abonar sus adeudos.
Por ejemplo, en lo que va de 2026, en la provincia se han ejecutado más de 1 050 acciones de control de esta naturaleza, donde se determinaron deudas por un monto superior a los 187 millones de pesos.
En materia de enfrentamiento a la subdeclaración y evasión fiscal la ONAT ha establecido en el actual contexto algunas prioridades de trabajo, entre ellas alcanzar altos niveles de disciplina en los pagos de los contribuyentes, así como priorizar en las acciones de control a quienes realizan importaciones.
Específicamente con ese segmento, durante el último trimestre del 2025 y en los primeros meses del presente año, el actuar en solo dos casos permitió establecer una deuda superior a los 3 500 millones de pesos y actualmente se trabaja con otro pequeño grupo de importadores.
Por otra parte, la Administración Tributaria espirituana asimismo revisa los pagos realizados por el sector estatal a los actores privados y solo en los tres primeros meses del 2026 detectó 240 millones de pesos de impagos por concepto de obligaciones fiscales.
Además, se actúa en los negocios con grandes niveles de ventas y se mantiene continuo seguimiento a la comercialización mayorista de alimentos y otros bienes de alta demanda por la población.
Igualmente, se presta especial atención a las abundantes propuestas comerciales que hoy pululan desde las redes sociales y a los negocios que expenden artículos eléctricos, del hogar, motos, entre otros que generan elevados volúmenes de ingresos.
En lo que va de año, se han gestionado deudas a unos 720 contribuyentes incumplidores de sus deberes con el fisco, a quienes se les han cobrado alrededor de 125 millones de pesos.
Por otra parte, también la ONAT ha multado a varios contribuyentes por la incorrecta operatoria de sus cuentas bancarias fiscales, a no pocos de los cuales paralelamente se les ha solicitado el cierre definitivo de sus establecimientos.
En estos momentos, la deuda pendiente de las personas jurídicas suma alrededor de 108 millones de pesos, mientras que las personas naturales deben más de 119 millones.
Por estos conceptos, en el territorio se ha aplicado regulación migratoria a casi 640 personas, cuyas deudas sumaban unos 370 millones. Algo más de la mitad de ellas ya saldó las cuentas pendientes, pero el resto aún debe cerca de 190 millones de pesos.
Como punto más extremo de su desempeño, la ONAT espirituana en el 2026 ha presentado seis denuncias por evasión fiscal, las cuales aún se encuentran en proceso.
Pero, más allá de la necesaria mano dura de la Administración Tributaria aquí, como lección imprescindible de su actuar debe quedar, sobre todo, el aprendizaje colectivo de que, antes de poner la cabeza en la almohada para dormir tranquilo, cada quien ha de pagar lo que debe porque correrse por tercera puede costarle tan caro como un out con las bases llenas en el noveno inning y con el marcador en contra.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus












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