Con los primeros indicios de la disminución de usuarios sistemáticos a la Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena, las alarmas al interior de la institución se encendieron. Permitir que su colección se convirtiera en un adorno de anaquel era un crimen. Pensó así su colectivo y, de inmediato, se puso sobre la mesa de diálogos más de una iniciativa para contrarrestar esa realidad.
“Para nosotros los públicos son lo más importante —reconoce Maipú Villavicencio, subdirectora general de la institución—. El decrecimiento, sobre todo, ha sido entre adolescentes y jóvenes.
“Estamos conscientes de que las pantallas, las tecnologías… prevalecen en los gustos. Por tanto, nuestra meta fue cambiar nuestra programación y procedimientos, pero con el libro siempre como pretexto”.
Entre las propuestas se distingue el proyecto Ebenezer, nacido en la sala de extensión de la Biblioteca Provincial. Dos carismáticos personajes, Acualina y Jeringuilla, arrancan sonrisas mientras hablan de un libro y su autor, tanto en instituciones educativas, círculos sociales o en plena calle.
“Para nosotros es esencial, porque así acercamos los públicos a los tesoros más grandes que se resguardan en nuestra biblioteca: los libros y el amor por la lectura”, declara Víctor Manuel Ruiz Valdivia, uno de sus protagonistas.
Pero, no solo ellos bajan la escalinata de mármol de la edificación ecléctica. El resto del colectivo toca las puertas de los hogares de ancianos y de embarazadas, unidades gastronómicas que asumen el Sistema de Atención a la Familia (SAF) y cuanta institución identifiquen para seducir a más personas.
“Siempre nos hacemos acompañar de música espirituana en vivo. Nos hemos dado cuenta de que las acciones de promoción de la literatura de esa manera tienen mayor impacto. En esas conquistas se han sumado tríos, el Coro Vocal imago y otras agrupaciones de mayor formato”, explica.
También al interior de la edificación resultó primordial transformar algunas rutinas. A fin de fomentar el amor por lo local, los valores más autóctonos en las jóvenes generaciones, tomó cuerpo Conversaciones bajo la cúpula, gestada por la sala de Fondos raros y valiosos.
“Surgió del llamado de crear espacios que favorezcan la descontaminación de la colonización cultural que nos mata, poco a poco —declaró Marcos Antonio Calderón, uno de sus principales gestores—. Escogimos la escalera para que sentara el grupo etario al que va dirigido: nuestra juventud. De esa forma, se rompe un tanto con las áreas más rígidas y que pueden ser obstáculos para que se sientan a gusto.
“Contamos siempre con un invitado, experto en el tema al que se dedica. Así beben de la añeja villa”, acota.
Descubren, además, la valiosísima colección de documentos que atesora pasajes poco conocidos de la ciudad. Los segundos miércoles de cada mes es la cita que convoca a “asaltar” la gran escalera de mármol que conduce hacia el segundo piso de la “Rubén Martínez Villena”.
“Nos han aconsejado que trabajemos siempre con el mismo grupo de estudiantes, pero preferimos distribuir el conocimiento entre muchos —señala—. Nos hemos percatado de que les resulta imposible no sacar sus teléfonos en distintos momentos. Miran hacia el lado o susurran. Sin embargo, lo importante es que se sientan cómodos y pidan volver. Ya nos ha ocurrido y eso nos deja claro que funciona el espacio”.
De igual forma sucede con otras acciones, como la que conduce a los públicos por las diferentes áreas de la Biblioteca, al ser guarida de la reciente peña Música del alma, de los interesantes debates del Coloquio Voces de la República o cuando se abre a las artes visuales y junto con los libros se resguardan allí obras de arte bajo firmas espirituanas. Ya se han disfrutado de creaciones diversas como las de Yudit Vidal Faife, Félix Madrigal y, actualmente, las de Maidel Fernández.
“Este 4 de abril nos iremos al barrio de Jesús María para celebrar la importante efeméride. Nuestro proyecto Ebenezer y el escritor Abel Hernández Muñoz han reservado grandes sorpresas.
“Pero, todo ese accionar no es solo posible por el empeño de nuestro colectivo. Hemos estrechado alianzas con la Universidad de Sancti Spíritus José Martí, el Centro Provincial de la Música Manuel Nápoles Granados, la filial de la Sociedad Cultural José Martí, el Centro Provincial del Libro y la Literatura, la Escuela de Arte Ernesto Lecuona y otras muchas instituciones que, como nosotros, apuestan siempre a que el libro sea el mejor de los pretextos para encontrarnos”, concluye Maipú Villavicencio.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus













Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.