Martí en la hora actual de Cuba

En tiempos tan difíciles y complejos, como los que hoy vive Cuba, Martí es más necesario que nunca. Sus ideas, los principios éticos y la clarividencia para advertirnos a tiempo de los peligros que se nos podían venir encima, constituyen hoy nuestra más segura tabla de salvación

Solo hombres como él son capaces de inspirarle resguardo ético, amor profundo a su país. (Foto: Ricardo López Hevia/Granma)

Tomo prestado este título de un artículo publicado por el poeta Cintio Vitier hace poco más de treinta años, y que parece acabado de escribir, por su actualidad y la vigencia de cada uno de sus postulados.

En tiempos tan difíciles y complejos, como los que hoy vive Cuba, Martí es más necesario que nunca. Sus ideas, los principios éticos y la clarividencia para advertirnos a tiempo de los peligros que se nos podían venir encima, constituyen hoy nuestra más segura tabla de salvación.

«Hoy nuestro pueblo no sólo tiene grandes problemas y afronta graves peligros, sino que es un pueblo en carne viva», dijo Cintio en el memorable trabajo publicado en medio de aquel «Periodo Especial», que transformó el día en noche cuando la caída del campo socialista. Ahora, la situación no es menos compleja, yo diría que es mucho más retadora.

Junto a las necesarias e inaplazables transformaciones económicas que se precisan, hay que trabajar en el fortalecimiento del patriotismo y la espiritualidad de los cubanos, tarea bien difícil, dadas las muchas limitaciones que a diario sufren las personas, aunque no imposible.

Y en esa formación de valores patrios, debemos acudir una y otra vez a nuestro Héroe Nacional. ¿O es que acaso, no es Martí capaz de hacer de cada cubano un patriota? La respuesta a esta interrogante es Si, y para ello están la escuela, los maestros, la familia y toda la sociedad, que tienen el deber de inculcarle a cada hombre o mujer nacido en esta tierra, las ideas que defendió aquel hombre pequeño de estatura y grande en sus ideas, que lo arriesgó todo, hasta su vida, por el bien de su Patria.

Aunque sabemos de sobra cuáles son las causas y quiénes son los responsables de nuestros problemas, externos e internos, hay un hecho implacable que está más allá de toda explicación o argumento: los más vulnerables, los que se han ido, los millones que aquí resistimos, e incluso algunos confundidos, son cubanos que necesitan de la palabra de Martí.

También sabemos que nuestra educación no ha sido lo suficiente efectiva para inculcar, los valores que predicó el Héroe de Dos Ríos. Y aunque no debe cometerse la ingenuidad, de aspirar a que cada ciudadano de este país sea un especialista en la vida y obra de José Martí, nunca debíamos renunciar a que cada cubano sea un martiano.

Solo hombres como él son capaces de inspirarle resguardo ético, amor profundo a su país, resistencia frente a la adversidad y limpieza de vida, decía Vitier, y no le faltaba razón.

Valores como esos, y otros de los que fue portador el Apóstol de nuestra independencia, debían ser enseñados a diario en nuestras escuelas por maestros inspirados en él, que sean  capaces de ser todos los días alumnos suyos y que tengan una profunda vocación de formar.

No creo que ningún cubano que conozca esos pasajes de la vida de Martí o haya llegado de alguna manera a los cuentos de La Edad de Oro, «Céspedes y Agramonte», «Rafael María de Mendive», «Mi Raza», «El General Gómez», «Antonio Maceo», «Mariana Maceo» o el prólogo a «Los poetas de la guerra», entre otros textos imprescindibles, pueda ser un mal patriota.

A tiempo estamos que eso no siga ocurriendo, porque Martí vivió para todos y murió también por el bien de todos los cubanos. En esta hora decisiva de Cuba, en este nuevo aniversario de su caída en combate, considerando que él es el centro de nuestra historia y de nuestro proyecto cultural revolucionario, acudamos una y otra vez a ese sol del mundo moral para encontrar la verdad y la luz que necesitamos en tiempos tan adversos y decisivos para los destinos de la Patria.

Periódico Granma

Texto de Periódico Granma
Órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba

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