Cuba: Plataforma Soberanía con nuevo servicio de Protección Social en Línea

La plataforma Soberanía incorporó una vía digital para solicitar servicios y prestaciones de la asistencia social, como parte de las transformaciones económicas y sociales

El Sistema de Atención a la Familia es uno de los servicios que se puede solicitar a través de la plataforma. (Foto: Dunia Álvarez Palacios)

Solicitar protección de la asistencia social puede comenzar ahora desde un teléfono o una computadora, sin necesidad de trasladarse hasta la dirección municipal de Trabajo y Seguridad Social. La plataforma Soberanía incorpora el servicio de Protección Social en Línea, una nueva vía para canalizar solicitudes de personas y familias que requieren atención.

El servicio se inscribe en la transformación 63, orientada a transparentar la gestión de las ayudas mediante el empleo de la plataforma Soberanía, como vía para actualizar en tiempo real el registro de personas y familias en situaciones de vulnerabilidad, sistematizar las diferentes formas de atención y favorecer su trazabilidad y control.

La posibilidad de iniciar el trámite en línea, sin embargo, no convierte la protección social en un procedimiento exclusivamente digital y tampoco sustituye las vías que existen hoy en los territorios.

«Que esto sea un servicio en línea no supone que se pierda el contacto humano», afirmó Belkis Delgado Cáceres, directora de Asistencia Social del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (mtss).

Explicó que la persona puede continuar acudiendo a la dirección de Trabajo de su municipio o solicitar atención por medio del trabajador social que atiende su área de residencia. También puede recurrir a estructuras comunitarias como el delegado de la circunscripción, el médico de la familia u otras organizaciones del territorio, que pueden canalizar una solicitud hacia la institución facultada para evaluarla.

UN TRÁMITE QUE PUEDE COMENZAR DESDE CASA

El servicio permite solicitar protección para uno mismo, pero también para otra persona que, a juicio del ciudadano, se encuentre en una situación que requiera atención, aunque esta no haya realizado previamente una solicitud.

Para utilizarlo es necesario contar con una identidad digital certificada en Soberanía. De acuerdo con Wilfredo González Vidal, director general del Centro de Gobierno Digital, más de 51 300 personas ya cuentan con esa identidad en el país, aunque el ritmo de incorporación todavía no es el deseado debido a la complejidad del proceso.

Una vez que el ciudadano accede al servicio, puede realizar la solicitud desde su casa y en cualquier horario. No tiene que ajustarse al horario de funcionamiento de una oficina ni desplazarse utilizando transporte público.

Además, comentó González Vidal, el servicio no consume datos móviles, una condición que amplía sus posibilidades de utilización en un contexto en el que el acceso y el costo de la conectividad también pueden constituir una barrera.

Sobre ello Delgado Cáceres manifestó que, detrás de esa interacción con el ciudadano se encuentra el sistema Bienestar, encargado de gestionar el proceso y hacer llegar la solicitud a la estructura municipal correspondiente. De esta manera, cuando el trabajador social acude al domicilio, ya dispone de información sobre el caso.

Añadió que la visita al hogar se mantiene como parte esencial del procedimiento, entre otras razones porque la información introducida por el ciudadano puede resultar insuficiente o requerir precisiones. El trabajador social debe conversar con la familia, ampliar los datos, evaluar la composición del núcleo y sus ingresos, conocer la problemática existente y desarrollar la investigación correspondiente.

La plataforma facilita, por tanto, el inicio y seguimiento del trámite; la evaluación continúa desarrollándose en el territorio.

¿QUIÉN TOMA LA DECISIÓN?

La Directora de Asistencia Social aclaró que los mismos requerimientos que se aplican al trámite presencial se mantienen para la solicitud en línea. Una vez realizada la investigación, el trabajador social presenta una propuesta al consejo de dirección de la estructura del ministerio en el municipio.

«Se trata de un órgano colegiado y no de la decisión individual de un funcionario. Allí se determina si corresponde aprobar o denegar la protección solicitada y se adopta el acuerdo que posteriormente se comunica al beneficiario», detalló.

El plazo establecido para completar este proceso es de hasta 30 días. Durante ese periodo deben desarrollarse la evaluación, la visita del trabajador social, el análisis de los ingresos y de la situación familiar, la presentación del caso ante el consejo de dirección y la notificación de la decisión. Esta última puede recibirse a través de la propia plataforma, pero también de manera presencial.

González Vidal subrayó que la aspiración es que el ciudadano reciba información sobre el resultado del trámite y las causas de una eventual denegación. El desafío, en este punto, no es únicamente tecnológico: se trata de que el nuevo canal sea capaz de generar confianza en la institución.

«El reto es difundir el servicio y evitar que cualquier falla rompa la confianza del ciudadano en la institución», señaló.

Esa confianza resulta particularmente importante en un servicio que interviene sobre situaciones de vulnerabilidad. Una plataforma que permita presentar una solicitud en pocos minutos pierde utilidad si después el ciudadano no conoce qué ocurrió con ella, por qué fue aprobada o denegada o cuánto tiempo debe esperar para obtener una respuesta.

¿QUÉ PUEDE SOLICITARSE?

Dentro del servicio aparecen diferentes prestaciones y servicios de la asistencia social. Entre ellos figuran la asistencia social a domicilio, los servicios de cuidado para personas en situación de dependencia –fundamentalmente adultos mayores y personas en situación de discapacidad–, la protección a familias con hijos en situación de discapacidad severa, el sistema de atención a la familia, las prestaciones monetarias temporales y la entrega de recursos a familias en situaciones sociales complejas, entre otros.

Delgado Cáceres expuso que las opciones no son excluyentes. Declaró que la existencia de estas opciones no significa que todas las solicitudes terminen en una prestación. El sistema debe evaluar cada situación de acuerdo con las condiciones establecidas legalmente.

Los primeros resultados lo evidencian. Hasta el momento de la entrevista se habían registrado 110 casos en la plataforma: 39 aprobados, 31 denegados y 40 en proceso, estos últimos todavía dentro del plazo establecido.

Entre los aprobados se encuentran prestaciones monetarias temporales, asistencia social a domicilio, entrega de recursos, servicios de cuidado para familias con hijos en situación de discapacidad severa y solicitudes vinculadas con casas de abuelos.

VULNERABILIDAD Y LÍMITES DE LA ASISTENCIA SOCIAL

Las solicitudes denegadas también ofrecen una lectura de las dificultades que enfrenta el sistema. Según Delgado Cáceres, en buena parte de esos casos la evaluación determinó la existencia de otros ingresos dentro del núcleo familiar, por encima del umbral establecido legalmente para ser beneficiario.

Reflexionó que el contexto económico puede hacer que una persona, aun trabajando o siendo pensionada, perciba que sus ingresos resultan insuficientes para cubrir sus necesidades. La inflación y el aumento de los gastos cotidianos pueden profundizar esa percepción de vulnerabilidad. Sin embargo, la asistencia social debe aplicar los criterios establecidos para determinar quiénes reúnen las condiciones para recibir una prestación.

Otro grupo de solicitudes denegadas correspondió a núcleos en los que había personas con capacidad para incorporarse al empleo. La protección social parte de que, para quienes están en condiciones de trabajar, el empleo constituye la primera forma de protección. Solo después de valorar esa posibilidad y la situación integral del núcleo corresponde determinar si procede una prestación de la asistencia social.

El procedimiento digital no modifica esos criterios. Soberanía puede hacer más accesible la solicitud, pero no elimina la evaluación social ni convierte automáticamente una situación de dificultad económica en una condición para recibir una prestación.

UN SERVICIO NUEVO ANTE UNA POBLACIÓN QUE ENVEJECE

Un dato de los primeros meses de funcionamiento resulta particularmente significativo: el 70 % de las personas que han solicitado ayuda mediante la plataforma son adultos mayores.

La directiva del MTSS destacó que la cifra vuelve la mirada hacia una población que crece en Cuba y que demanda cada vez mayor atención y cuidados. También muestra uno de los posibles usos de una herramienta que permite solicitar ayuda sin que el interesado tenga que trasladarse hasta una institución.

Al mismo tiempo, el dato debe leerse con cautela. Se trata de un servicio nuevo, todavía en proceso de perfeccionamiento y conocimiento por parte de la población.

La principal transformación que introduce el servicio no está en sustituir al trabajador social por una plataforma, sino en modificar la manera en que una necesidad puede llegar hasta él.

El desafío está planteado: hacer que la tecnología acerque la protección social a quienes la necesitan, sin que la pantalla termine convirtiéndose en una nueva distancia entre el ciudadano y la institución.

Periódico Granma

Texto de Periódico Granma
Órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba

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