Raúl es historia (+fotos y video)

Pasados 41 años de haber conocido personalmente al General de Ejército, los espirituanos Ramón Ramírez Arias (Ramoncito) y Ernesto Valdés Barceló reviven una experiencia que resguardan como verdadero tesoro

La presidencia del acto compartió la alegría del pueblo.

Cuentan que el primero de mayo de 1985 hasta respirar se hacía casi imposible en la Plaza Mayor General Serafín Sánchez Valdivia. Aseguran que el espacio se desbordó de rostros diversos. Júbilo, ovaciones, consignas… Sancti Spíritus vivió una de sus muchas jornadas resguardadas por la memoria colectiva con las llaves del cariño.

“En esa ocasión no tuvimos desfile —explica Ramón Ramírez Arias, Ramoncito para el mundo—. Fue un acto multitudinario. Para mi suerte y por mis responsabilidades entonces como funcionario del Partido, me correspondió explicarle al General de Ejército Raúl Castro qué sucedería. Ese día lo conocí”.

Habla y la vivencia salta al presente con precisión. No le perdió ni pie ni pisada. Tropieza con los ojos del líder profundamente admirado ante la imagen del Paladín de las Tres Guerras.

“Lo primero que me enseñó es que te mira con atención cuando le hablas”, evoca.

La frase no sorprende a Ernesto Valdés Barceló, quien, como hace 41 años, volvió también a la Plaza espirituana para reencontrarse con una experiencia profesional inolvidable. A la sombra del conjunto escultórico que rinde homenaje al prócer espirituano, ambos octogenarios dan rienda suelta a sus memorias.

Justo en la Plaza Mayor General Serafín Sánchez, ocurrió el encuentro con el líder de la Revolución. (Foto: Alien Fernández/ Escambray)

“Para mí todos los actos que conduje fueron momentos muy emotivos, pero ese tuvo características especiales. Desde que conocí que Raúl Castro estaría me puse muy nervioso. Estaba consciente de la responsabilidad tan alta que me otorgaban.

“Todos los días Primero de Mayo se recibían como verdaderas fiestas. En ese particular, Sancti Spíritus estaba radiante. La presencia del General de Ejército era el motivo”.

A los pies de Serafín Sánchez, se ubicaron dirigentes de organizaciones políticas y de masas, trabajadores destacados e invitados llegados hasta la villa para compartir con el pueblo. El podio se plantó en el centro. De frente, ovaciones avivaban las alegrías colectivas.

“Raúl se percató de que en el guion, entre los nombres de la presidencia, no estaba el de Jorge Risquet Valdés-Saldaña. Se me acercó y con su voz potente me alertó que lo mencionara porque tenía una barba como la del Comandante en Jefe. Por suerte, conocía todos los cargos de memoria. Salí airoso de ese momento”, narra el único espirituano con los reconocimientos de Premio Nacional de Radio y Maestro de Juventudes y recuerda que, a los escasos segundos, otra prueba de fuego cayó sobre sus manos.

“El General de Ejército hizo las conclusiones del acto. Por supuesto, estaba indicado que tenía que volver a decir su nombre cuando llegara ese momento. Fue entonces cuando me preguntó: ‘¿Cree usted que tenga que presentarme?’. Mi respuesta fue sencilla: Claro que no. Solo hice un gesto con las manos para que tomara el podio”.

Con sus últimas palabras, relatan que Sancti Spíritus sintió un movimiento telúrico. Cada persona presente hizo suyo el saludo enviado por el Comandante en Jefe. Esperó con ansias el regreso anunciado por Raúl para cartografiar algunos de los rincones del territorio que aún tomaba cuerpo de provincia.

“Nos alegra ver el espíritu combativo, nos alegra ver el optimismo hacia el futuro que tienen todos los espirituanos”, fue una de las frases lanzadas desde el podio y que se repiten tan nítidas como el titular que descansa en la edición del 2 de mayo de 1985 de Escambray.

El periódico Escambray recrea lo ocurrido en la histórica jornada. (Foto: Alien Fernández/ Escambray)

“Como habitualmente sucede, luego de concluido el acto se realizó un encuentro entre quienes habían participado —acota Ramoncito—.  Fue cuando Raúl me pidió buscar al locutor”.

Lo asumió como una orden. Bajó hasta el primer piso y encontró a Ernesto Valdés rodeado de algunos compañeros de Radio Sancti Spíritus.

“Al principio creyó que era una jarana mía, hasta que se convenció y nos fuimos al encuentro con el General de Ejército. Nos lo tropezamos en la escalera porque en ningún momento tomó el elevador. Al vernos nos invitó a seguirlo. El intercambio ocurrió en el parqueo de la sede del Partido entre nosotros tres y el jefe de su escolta”.

Para corroborar que esa anécdota compartida entre dos espirituanos octogenarios no se ha lacerado por el paso del tiempo, una foto permanece intacta. Gracias a la agudeza del fotógrafo Marín, el momento exacto en que se estrechan las manos se inmortalizó.

“Lo primero que me dijo cuando nos detuvimos en el parqueo fue que lo perdonara por haberme quitado el papel de locutor —rememora una de las voces insignes de la radio espirituana—. Sonreí. Realmente, no esperé aquello”.

El General de Ejército felicitó a ambos espirituanos.

“Después de otros elogios por su manera de conducir el acto —insiste Ramoncito—, nos felicitó también porque consideraba que había sido un buen acto y que, otra vez, los espirituanos habíamos demostrado nuestro patriotismo”.

Pasadas más de cuatro décadas, ambos coinciden en que aquellos minutos ocupan un lugar privilegiado en el altar de lo inolvidable porque transcurrieron de forma espontánea y con la naturalidad campechana del cubano de a pie.

“Nos trató como si fuéramos de la familia o de su círculo de amigos. Una sencillez extraordinaria definió el diálogo. Nos dio la mano y esas cosas no se olvidan”, comenta Ramoncito.

Ernesto Valdés lo ha contado en más de una ocasión. Desde entonces, la figura del General de Ejército lo ha inspirado. Se autodefine seguidor fiel de cada publicación sobre el líder.

“Tengo el mejor criterio sobre Raúl Castro Ruz, de siempre, pero mucho más reforzado ahora. Cuando me dijo lo de Risquet se escuchó fuerte por la naturaleza biológica de su voz. Mas, en sus labios se dibujó una sonrisa. Eso dice mucho de su carácter jovial, su sinceridad y de la forma abierta de tratar a las personas. ¡Imagínate, felicitar a un locutor que solo cumplió con su función!”.

Con el menor de los hijos heroicos de Birán tuvo Ramoncito otros encuentros. Lo condujo por la Escuela Provincial de Preparación para la Defensa en El Cacahual, en ese momento recién estrenada, y lo acompañó a Santa Rosa, en las estribaciones de Caballete de Casa, donde se impartió una clase demostrativa en presencia de los jefes principales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), así como a honrar al Comandante Camilo Cienfuegos en la inauguración del Museo Nacional erigido a su memoria en Yaguajay.

Además, estuvo en varios recorridos por varios municipios de la provincia como parte de sus responsabilidades, durante dos décadas, como jefe de la sección provincial que atendía actos, exposiciones, propaganda y opinión del pueblo en el otrora Departamento de Orientación Revolucionaria del Partido Comunista de Cuba.

“Raul es historia de Cuba porque representa la dignidad, el decoro, la máxima expresión de los principios del nuestro pueblo. Eso no viene por dinastía, sino por lo mucho que hizo y hace.

“Es el héroe del Moncada, del Granma, del Segundo Frente Oriental, de la Sierra, de todos estos años de Revolución. Asumió la dirección del país cuando nuestro eterno Comandante en Jefe Fidel Castro enfermó, y trabajó con sentido de responsabilidad por el beneficio del pueblo. De hecho, sigue ahí, porque no se ha jubilado. Raúl es el General de Ejército, el líder que sigue, como él mismo ha dicho, con las botas puestas”.

Puede contar mucho más este espirituano sobre Raúl Castro y su presencia en esta provincia. Nunca prefirió la plática en oficinas. En calles, instituciones y comunidades rurales y, sobre todo, con su cariño extendido a los niños encontrados a su paso, se hizo admirado y respetado por el pueblo, que reconoce la grandeza de su humanismo.

“Incluso por cosas que ni imaginamos, lo que digo no son exageraciones: Raúl es Raúl”, concluyó.

Lisandra Gómez Guerra

Texto de Lisandra Gómez Guerra
Doctora en Ciencias de la Comunicación. Reportera de Radio Sancti Spíritus y corresponsal del periódico Juventud Rebelde. Especializada en temas culturales.

Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *