Siete preguntas y respuestas sobre los sismos al sureste de Imías

Desde el 17 de marzo hasta hoy a las 6:00 a.m. se habían registrado un total de 808 réplicas de magnitud entre 0.8 y 4.6, comportamiento que es normal después de un terremoto entre fuerte y moderado como este

Los sismos vividos en este poco mas de un mes no disminuyen la probabilidad de ocurrencia de un sismo fuerte en el sector situado entre Santiago de Cuba y Guantánamo. (Foto: ACN)

El sismo de magnitud de momento 6,0 de las 12:28 a.m. de este 17 de marzo, ubicado a 37 kilómetros del sureste de Imías, sacudió a la población del lugar y sus alrededores del Oriente cubano. 

  El evento telúrico fue el cuarto terremoto perceptible del año, de ellos el tercero en esa zona, además, es el más fuerte ocurrido en Cuba desde la actividad sísmica registrada en noviembre de 2024 en Pilón.

   En diálogo con la Agencia Cubana Noticias los doctores en ciencia O’Leary Fernando González Matos, director del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais), Enrique Diego Arango Arias, jefe del Servicio Sismológico Nacional, y Darío Candebat Sánchez, jefe del Grupo de Ingeniería Sísmica, brindan respuestas a inquietudes de la población expresadas a través de redes sociales, y en contactos con varios especialistas de la institución.

   ¿Por qué los especialistas del Cenais dicen que fue de 6 de magnitud de momento y no de 6 en la escala de Richter?

  Por muchos años usamos la escala de Richter para medir la magnitud -o sea la energía liberada- de los sismos en el país y es de dominio de muchos pobladores; sin embargo, desde hace unos años se han adoptado otras como es la de magnitud de momento (Mw). 

  Esa escala coincide con los parámetros de la escala de Richter y es una de las sucesoras más usadas por los sismólogos en el mundo en tanto les permite medir y comparar terremotos de grandes proporciones. 

   Esto se debe en gran medida a que no se satura cerca de valores altos, es decir, a diferencia de otras escalas, esta no tiene un valor por encima del cual todos los terremotos más grandes reflejen magnitudes muy similares.

  Para evitar errores, se recomienda indicar simplemente «magnitud» y evitar la coletilla «grados en la escala de Richter».

  Es importante aclarar, que existen varias escalas para medir la magnitud, no solo la de momento, y los valores pueden variar según la utilizada. 

  Por lo general, cada red sismológica calcula la magnitud según la escala que consideró más adecuada por los registros que procesó. 

  Es por ello que frecuentemente existen diferencias entre los valores dados por el Cenais y otras redes sismológicas que operan estaciones en regiones extranjeras, a las que la población accede mediante Internet. 

  Para la medición de la Mw no aplica la regla que existe entre los servicios sismológicos de que los valores de mayor precisión corresponden a los dados por la red sismológica más cercana, pues en su estimado se emplean otros factores que aportan más precisión.

  Ha pasado más de un mes desde el primer sismo en esa zona del sureste de Imías ¿qué relación tiene este con los anteriores? 

  Los sismos del 8 de febrero y del 6 de marzo de Mw de 5.6 y 5.3, respectivamente, se consideran premonitores de este terremoto de 6.0 de magnitud que pasa a considerarse el seísmo principal. 

  Entre los premonitores y el sismo principal puede transcurrir un tiempo no determinado por la ciencia, a veces pasa más de un mes, como ahora en Imías, o a veces es casi inmediato como pasó en Pilón el 10 de noviembre de 2024 que ocurrió el premonitor de 6.0 de magnitud y el principal de 6.7, cerca de una hora uno del otro.

  Después del sismo principal se esperan siempre las réplicas, que en instalaciones dañadas previamente puede causar más estragos. 

  Por eso, es preciso no dejarse llevar por el instinto de ver qué pasó, y evitar entrar o permanecer en instalaciones vulnerables.

  Es difícil saber si un sismo es premonitor de uno más fuerte, por eso es importante dar seguimiento a la sismicidad que se registra con posterioridad a un movimiento telúrico importante. 

  Un ejemplo significativo, sucedió en el año 1932, cuando sismos moderados precedieron al terremoto fuerte que afectó al menos el 80 por ciento de las construcciones de la ciudad. 

  Gracias a estos premonitores, la población estaba alerta, en las calles, y el evento fuerte causó sólo cerca de una decena de víctimas humanas. 

  Sin embargo, no necesariamente un sismo fuerte viene precedido de premonitores; por ello es preciso conocer las medidas a adoptar durante un movimiento de este tipo y observar cómo aplicarlas en cada lugar que nos encontremos, asumiéndolo como una práctica natural y habitual de protección.

  Muchos lo sintieron largo, dicen que la palabra “perceptibilidad” se quedó “corta”, ¿Se sabe cuánto duró el sismo?

  La duración en la que las personas sienten un sismo no es un parámetro que se mide porque depende de muchos factores, entre ellos: la magnitud, las condiciones geológicas, la distancia y la profundidad del terremoto.

  Estos factores inciden en que las ondas sísmicas se modifiquen, afectando su amplitud y por tanto la duración del movimiento telúrico.

   ¿Qué se pude esperar en lo adelante de este comportamiento de la tierra en el sureste de Imías? 

  Deben continuar las réplicas, desde el 17 de marzo hasta hoy a las 6:00 a.m. se habían registrado un total de 808 réplicas de magnitud entre 0.8 y 4.6, comportamiento que es normal después de un terremoto entre fuerte y moderado como este. 

  La cantidad y duración de réplicas después de ocurrir un terremoto es proporcional a su magnitud, o sea, mientras más fuerte es el terremoto, más grande es la zona de ruptura y por tanto las réplicas van a estar ocurriendo hasta que esa área se acomode. 

  Un comportamiento diferente a este, es decir, baja cantidad de réplicas, pudiera indicar que es un sismo premonitor de otro de superior energía, como lo fueron los precedentes de magnitud mayor que 5.0. 

  Pero aún no se puede determinar por la ciencia certeramente en cuál caso nos encontramos cada vez.

   ¿Con esta magnitud de 6.0, se liberó la energía acumulada en esa zona de la falla Oriente?

   La falla Oriente tiene una longitud de unos mil kilómetros desde Islas Caimán hasta el norte de Haití; la actividad sísmica iniciada en febrero de este año al sureste de Imías, nos indica que se activó solo ese sector, es decir, un pequeño tramo de la falla Oriente.

  Los sismos vividos en este poco mas de un mes no disminuyen la probabilidad de ocurrencia de un sismo fuerte en el sector situado entre Santiago de Cuba y Guantánamo, como algunos piensan, porque no se ha liberado la energía acumulada desde la ocurrencia del terremoto del 3 de febrero de 1932, que tuvo una magnitud de 6.75, por lo cual no se puede perder la percepción del peligro y el riesgo sísmico en esta zona oriental. 

  ¿Un sismo de gran magnitud en esta zona de Imías o del suroriente del país puede generar un tsunami?

  No, en lo absoluto, no existe ningún peligro de tsunami a partir de la ocurrencia de un terremoto en la falla Oriente -donde se encuentra ubicado el suroriente del país como se explicó- dado su mecanismo principal de movimiento relativo lateral izquierdo y los registros históricos.

  Los tsunamis ocurren principalmente en las zonas de subducción donde una placa choca contra la otra, provocando el levantamiento súbito de un sector de una de las placas que interactúan.

  Algunos contemplan con asombro a los santiagueros que ante las sacudidas en Imías bajan de sus edificios o salen de sus casas y esperan un tiempo prudencial para ver la evolución del fenómeno, ¿puede un sismo fuerte ubicado en las cercanías de Imías afectar a provincias aledañas como Santiago de Cuba?

  Este sector sísmico situado al sur de Imías, forma parte del denominado Cinturón Deformado de Santiago de Cuba, donde el fondo marino integra una cordillera submarina que va desde el sureste de la bahía de Santiago de Cuba hasta las inmediaciones del sur de Maisí.

  Allí ocurre un proceso tectónico conocido como transpresivo, a consecuencia del movimiento lateral oblicuo de las placas, que se acoplan intensamente y provocan el levantamiento de la costa sur, lo que trae como consecuencia la formación de terrazas marinas desde el este de Santiago de Cuba hasta Maísí.

  Por tanto, los terremotos moderados o fuertes que ocurren en las zonas sismogeneradoras cercanas a la provincia de Guantánamo pueden producir efectos dañinos en el territorio de las provincias aledañas equivalentes a intensidades entre V o VI grados en la Escala Macrosísmica Europa (EMS por sus siglas en inglés), que tiene XII grados en total. 

  Lo anterior ratifica la importancia de estar preparados y alertas en el oriente cubano, ante la actividad sísmica anómala que vivimos estos días. 

  El Cenais y su Servicio Sismológico continuará con el monitoreo aún en medio de la situación energética y brindará información oportuna a la población. 

  Todavía se analizan por especialistas de nuestra institución y de la Defensa Civil en Guantánamo los posibles daños de este último sismo del 17 de marzo. 

Agencia Cubana de Noticias

Texto de Agencia Cubana de Noticias

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