Sin zafra no hay alcohol (+fotos)

La Destilería Paraíso, de Tuinucú, sobresale entre las de su tipo en el país por la calidad de sus producciones y la eficiencia del proceso fabril, pero enfrenta severas afectaciones

La mayor parte del alcohol de la destilería se destina al sistema sanitario a través de la comercializadora Encomed. (Foto: Roberto Javier Bermúdez/Escambray)

Año tras año, el alcohol que se produce en la Destilería Paraíso, del poblado de Tuinucú, es de los más demandados del país por su alta calidad. Sin embargo, y luego de una temporada en que generó altos estándares de eficiencia, la realidad de la fábrica no es halagüeña.

Perteneciente a la Unidad Empresarial de Base (UEB) Derivados, de la Empresa Agroindustrial Azucarera Melanio Hernández, la industria sufre en carne propia los embates del bloqueo petrolero a la isla. Sobre el tema Escambray conversó con el ingeniero Humberto Pérez Ramos, director de la UEB.

Con el central detenido, ¿qué tanto puede hacer la destilería?

Muy poco o casi nada, si hablamos de producción de alcohol. La materia prima de esta industria la genera el central. Este año arrancamos y 22 días después tuvimos que parar. Sin zafra azucarera la destilería queda atada de pies y manos.

Humberto Pérez Ramos, director de la UEB Derivados.

Entonces, si el Melanio Hernández no arranca no habrá alcohol…

Nosotros recibimos mieles de otros centrales del país. Pero la zafra está detenida para todo el mundo. No obstante, que el Melanio arranque para nosotros sería lo ideal.

Casi la mitad de nuestra materia prima la recibimos de aquí mismo de Tuinucú. Pero si pudiéramos recibir el ciento por ciento de otras industrias, aun así, no sería el mejor escenario.

Los datos de la más reciente campaña lo dejan claro. En 2025 el central nos aportó 17 días de vapor. Eso significa un ahorro considerable de fuel oil, que es el combustible con que trabaja nuestra fábrica. Además, la miel del Melanio es de muy buena calidad.

El proceso de producir alcohol requiere de mucho oficio y especialización. ¿Con este receso productivo no teme que algunos trabajadores decidan migrar a otros empleos?

El factor humano es decisivo en estos procesos. Tenemos la suerte de contar con una plantilla estable y con mucha experiencia.

Hasta este minuto solo 10 trabajadores se han declarado interruptos porque viven lejos y no tenemos cómo traerlos todos los días a trabajar ni ellos pueden venir. Hace poco más de un mes que entramos en esta detención, así que todavía tenemos cosas que ajustar en la industria.

También la UEB tiene una finca de producción agropecuaria y hemos reubicado la fuerza que se puede hacia esas labores. Esperemos que no tarde mucho más en reanudarse la zafra.

Hace más de cinco años que la industria mantiene inactiva su línea de rones.

¿Y cómo se mantiene el salario si no está produciendo la industria?

Hemos logrado que casi todos sigan trabajando, pero, sí hay una afectación salarial porque el sistema de pago estimula la producción. Si no se produce, no hay ingresos.

En algún momento la industria contó con una línea de ron. ¿Es posible recuperar esas producciones?

Hablamos de bloqueo ahora porque se ha ido a los extremos, pero este país sufre esa política desde hace varias décadas. La línea de ron está, pero hace más de cinco años que no sacamos una botella. Aquí se producía la marca Santero en modalidades de ron y aguardiente, que son bebidas con buena demanda.

Ahora mismo recuperar esas producciones no parece posible porque al déficit de combustibles y la detención de la zafra se une lo costoso que resulta el proceso del ron por los envases y otros recursos necesarios.

La UEB tiene una finca de producción agropecuaria.

Si la zafra arranca mañana, ¿está lista la destilería para comenzar a producir?

Por supuesto que sí. Está lista la gente y también la industria. Por estos días estamos, incluso, haciendo adaptaciones que, de salir bien, nos permitirán trabajar usando como combustible desechos petrolíferos de la refinería Sergio Soto, de Cabaiguán.

El ron es un renglón importante, pero igual lo es el alcohol, la mayor parte del que sale de Paraíso tiene como destino el sistema sanitario cubano. Hospitales, laboratorios, centros de investigación; esa es la parte más sensible de nuestro trabajo y la más necesaria.

Roberto Javier Bermúdez Portal

Texto de Roberto Javier Bermúdez Portal

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