Tunas de Zaza apuesta por la protección de cuencas hidrográficas (+fotos)

En esa zona, al sur de Sancti Spíritus, se desarrollan diversas acciones para la protección sostenible del entorno

La reforestación de los manglares es vital en el Refugio de Vida Silvestre Tunas de Zaza. (Fotos: Oscar Alfonso/Escambray)

“Sin no fortalecemos sistemáticamente la barrera de mangle que actúa como muralla entre el mar y la tierra nunca podremos hablar de la sostenibilidad de un ecosistema tan importante y tan frágil como el que se revela en el refugio de Vida Silvestre Tunas de Zaza, de la Empresa Flora y Fauna Sancti Spíritus”.

La sentencia de Yoel Cruz Muñoz, especialista en Conservación del área, no deja margen a dudas, y propone una mirada conservacionista por excepción en el escenario geográfico, ubicado en la porción centro-sur de Cuba, donde ocupa el delta fluvial del río Zaza y su periferia occidental y oriental, en la costa meridional de la provincia, con un área total de 66.49 kilómetros cuadrados y una decena de ellos ocupadas por lagunas costeras de distintos tamaños y configuración, mientras que el resto la conforman saladares y manglares, principalmente.

El flamenco rosado es una de las aves que habita en el escenario geográfico.

“Los bosques de manglares predominan en el área y se presenta en todo el litoral bajo, los sistemas lagunares y en la desembocadura de los ríos Tayabacoa y márgenes de la desembocadura del Zaza, así como en Cayo La Boca, Cayo Blanco de Tunas y Cayo Zaza de Afuera, que significan la muralla para permitir que la vida de todo el ecosistema se mantenga y prospere”, acotó a Escambray.

“Cada año, tras la llegada de junio, comenzamos a desarrollar un programa de reforestación con las especies que integran la barrera, con los mangles rojos y negro, el patabán y la llana fundamentalmente para fortalecer esta línea florística, que por naturaleza es la dominante y frena la fuerza del oleaje marino por cualquier circunstancia, llámese huracanes, marejadas u otros factores y evita daños en el litoral y tierra adentro”.

El Refugio es un escenario codiciado para el turismo de naturaleza.

Precisó Yoel que en el pasado año lograron reforestar más de 16 hectáreas con esas especies y esperan en estos días la certificación del Servicio Estatal Forestal de las plantaciones materializadas tres años atrás.

“Tenemos la experiencia de nuestros programas de educación ambiental, donde los niños y los mayores de las comunidades y asentamientos que existen dentro de área protagonizan la reforestación, pero, además, aprenden in situ la necesidad de proteger la barrera florística de un ecosistema que, entre otras bondades, aporta alimentos a los pobladores, a través de la pesca, que también se ha organizado bajo el principio de no agresión al ecosistema.

La colonia de ostiones que de manera natural vive en el refugio se ha visto lacerada por la sequía hídrica de los últimos años.

“Si hablamos de la fauna hay que mencionar la presencia del flamenco rosado, un ave de importancia vital para el ecosistema, que aquí tiene centros de nidificación, un catalizador para el incremento de las colonias de este ejemplar, muy frágil ante cualquier adversidad y muy golpeado por la irresponsabilidad y la indisciplina de quienes lo cazan”, advirtió.

Entre las riquezas del programa, Yoel mencionó la colonia de ostiones que de manera natural viven en el delta del Zaza, muy laceradas por la sequía hídrica de los últimos años, evento que también ha conspirado contra el mejor desarrollo de los manglares, que necesitan un intercambio muy puntual de aguas dulces.

Fortalecer los mangles significa mejorar y extender la vida del ecosistema.

“Todo cuanto hagamos por mejorar la barrera protectora con la multiplicación de los manglares significa vida al ecosistema, pues también, de una manera precisa, estaremos atacando la salinidad de los suelos, de por sí un elemento que siempre preocupa y ocupa a nuestros técnicos y trabajadores”, argumentó el experto.

“Para concluir, debemos reflejar que la flora de nuestro escenario geográfico está formada por 127 especies correspondientes a 105 géneros de 43 familias botánicas y, en el caso de la fauna, se registran 278 especies pertenecientes a 148 géneros y 133 familias, con predominio de aves y el acompañamiento de insectos, peces, moluscos y reptiles, toda una riqueza que precisa la protección mayor”.

Ejemplar de los ostiones que habitan en el Refugio.
El Refugio de Vida Silvestre Tunas de Zaza es un ecosistema frágil y muy importante.

Oscar Alfonso Sosa

Texto de Oscar Alfonso Sosa

Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *