Gala cultural corona homenaje al Mayor General Serafín Sánchez

Espirituanos rinden tributo al Héroe de las Tres Guerras en el aniversario 173 de su natalicio

El patio de la Casa Museo de Serafín sirvió de escenario a la gala. (Fotos: Vicente Brito / Escambray)
El patio de la Casa Museo de Serafín sirvió de escenario a la gala. (Fotos: Vicente Brito / Escambray)

Con una gala cultural en la Casa Museo del Mayor General Serafín Sánchez Valdivia, cerró en la noche de este martes el homenaje espirituano al héroe de las tres guerras de independencia contra el colonialismo español en el aniversario 173 de su natalicio.

En presencia de autoridades de la provincia, trascendió el tributo, que incluyó la reapertura de la instalación, luego de un período de reconstrucción.

Nació el insigne patriota -amigo entrañable del Héroe Nacional cubano José Martí- el 2 de julio de 1846 y cayó en combate el 18 de noviembre de 1896 en el Paso de Las Damas, en batalla contra las tropas españolas.

Con apenas 22 años de edad se incorpora a la lucha contra España, al frente de 45 hombres, y combatirá sin tregua al mando del Mayor Ignacio Agramonte y después bajo las órdenes de Máximo Gómez, el Generalísimo.

Martí (1853-1895), con quien Serafín intercambió más de un centenar de epístolas- diría del valiente espirituano: ‘Es persona de discreción y de manejo de hombres, de honradez absoluta y de reserva, y como usted lo ve tiene de columna hasta la estatura’.

‘Uno de los hombres de más dignidad y entereza que conozco, más sano y generoso, es nuestro general Serafín Sánchez’, agregaría.

‘El General Serafín Sánchez es digno del amor de los cubanos por el valor que ha empleado en su servicio, por la dignidad con que vive en el destierro del trabajo de sus manos y por la pasión republicana que le dirige el brazo heroico. He aquí a un buen ciudadano’, diría Martí.

Este héroe cubano participó en la guerra de 1868, en la denominada Guerra Chiquita y en la de 1895.

Estuvo en más de 120 combates, y fue agrimensor, maestro, poeta y tabaquero en la emigración, mientras que durante su última batalla, en 1896, cuando una bala mortal atraviesa su cuerpo, exclamó: ¡Me han matado. No es nada, Siga la marcha!

Autoridades políticas y de gobierno de la provincia asistieron a la Gala.
Autoridades políticas y de gobierno de la provincia asistieron a la Gala.
La jornada incluyó la reapertura de la Casa Museo luego de un período de reparación.
La jornada incluyó la reapertura de la Casa Museo luego de un período de reparación.



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