Noruega venció este domingo 2-1 a Brasil en el MetLife Stadium con doblete de Erling Haaland y escribió una página épica para avanzar por primera vez a cuartos de final en un Mundial de Fútbol.
La tarde de East Rutherford, Nueva Jersey, se tensó como un arco antiguo entre la calma calculada de los vikingos de Ståle Solbakken y la paciencia orgullosa de la Canarinha de Carlo Ancelotti, cinco veces campeona del orbe.
El primer acto fue un ajedrez de nervios y advertencias: un gol anulado a Berg por fuera de juego de Sorloth, un penalti forzado por Matheus Cunha y detenido por Nyland ante Bruno Guimarães, y dos arqueros que levantaron murallas cuando el guión pedía grietas.
Brasil, que no fallaba un penal en Copas del Mundo desde 1986 y casi nunca yerra desde los once pasos, se encontró con un guardián nórdico que leyó la historia antes de que se escribiera y le negó la ventaja.

Entre pérdidas cerca del área escandinava y fogonazos de Vinicius, la Canarinha insinuó dominio, mientras Haaland y Odegaard respondían con relámpagos aislados, incluido un disparo del ‘10’ contenido por un Alisson gigante al borde del descanso.
El segundo tiempo se volvió una marea lenta teñida de rojo, con Noruega adueñándose del balón sin estridencias, cerrando caminos y obligando a Brasil a atacar contra un bosque de piernas y certezas.
Hubo duelo de porteros y de orgullos: Guimarães volvió a chocar con Nyland, Alisson desbarató una transición furiosa conducida por un Haaland descomunal y Schjelderup, y el partido caminó sobre una cuerda cada vez más fina.
Entonces llegó el golpe de saga: centro de Schjelderup, salto imperial de Haaland sobre Gabriel Magalhaes y cabezazo que partió la tarde en dos. Luego, para terminar de bordar su traje de héroe, un tiro de zurda en el minuto noventa, séptimo gol del gigante en el torneo y sentencia para un Brasil que arrastra una deuda creciente ante Europa.
El gol de la honra para los sudamericanos llegó en el descuento por un penal bien cobrado por Neymar Jr, que había entrado al partido en el minuto 67.

La Canarinha, que no perdía en Mundiales en suelo estadounidense y enlaza ahora otra caída en eliminatorias ante selecciones de la UEFA, chocó contra un rival al que nunca ha derrotado y que mantiene un invicto histórico en el duelo.
Noruega, ya en el mejor Mundial de su historia y con una ofensiva desatada, espera en cuartos al vencedor de México-Inglaterra, mientras el eco del martillo de Haaland todavía resuena como un canto antiguo sobre Nueva Jersey.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus












Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.