«Creemos en que un mundo mejor es posible, como nos enseñó Fidel»

Discurso pronunciado por Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, en la clausura del Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba, en el Palacio de Convenciones, el 2 de mayo de 2026, “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”

Díaz-Canel: “Cuba no le fallará a la esperanza del mundo”. (Foto: Juvenal Balán)

(Versiones Taquigráficas – Presidencia de la República)

Queridas hermanas y hermanos de la solidaridad con Cuba y con las causas justas del mundo;

Amigas y amigos que nos visitan desde diferentes latitudes:

La solidaridad no se puede bloquear.  ¡Viva la solidaridad!  (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

Una de las primeras cosas que tenemos que reconocer, que parte del sentimiento y las emociones propias de las cubanas y los cubanos cuando tenemos este tipo de encuentros, cuando tenemos la posibilidad de compartir con los que nos visitan dándonos amor, dándonos cariño, dándonos amistad y ofreciendo solidaridad, es la gratitud por todo lo que hacen por nosotros y el reconocimiento a la valentía y a la decisión con que ustedes se expresan, porque sabemos que para estar en estos tiempos presentes en Cuba y con Cuba hay que tener valor (Aplausos).

Muchos de ustedes hablan de que se emocionan cuando vienen a Cuba.  Nosotros también nos emocionamos cuando ustedes vienen a Cuba y cuando ustedes nos manifiestan estos afectos y esta solidaridad.

Creo que podemos compartir solidaridad, podemos compartir ideales, creemos en que un mundo mejor es posible, como nos enseñó Fidel, precisamente porque estamos reconociendo que puede haber otro modelo, otra posibilidad para los que habitamos en este mundo tan desordenado y tan caótico, y es cuando se defiende una causa, cuando se defiende un modelo que se basa en la justicia social y que antepone al hombre contra el mercado y contra el lucro.

Cuando se habla de que somos una amenaza extraordinaria e inusual para los Estados Unidos –y estamos seguros de que ese no es el sentimiento del pueblo norteamericano, ese es el pretexto que usa el Gobierno norteamericano para agredirnos–, uno se pregunta: ¿Cuál es la amenaza?, ¿qué es lo extraordinario de esa amenaza?, ¿qué es lo que es inusual en esa amenaza, cuando Cuba es un país de paz, cuando Cuba es un país que ha servido como escenario de los principales diálogos de paz en la región de América Latina y el Caribe, cuando Cuba fue el lugar donde vinieron a reunirse la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa rusa para resolver el cisma que habían mantenido durante más de mil quinientos años?

Yo trato de contestarme esa pregunta todos los días, pero, como explica Bruno, no hay pretexto ninguno, no hay razón ninguna que justifique una agresión militar contra Cuba.  Bueno, pues esa “amenaza extraordinaria e inusual” tal vez sea el ejemplo de resistencia y creatividad del pueblo cubano (Aplausos). 

Cuando hablamos de solidaridad, creo que estamos hablando de tres elementos que distinguen el valor de la solidaridad internacional:

Uno, es la ternura de los pueblos, porque entre todos hemos aprendido a compartir algo que nos enseñó Fidel, y es que no damos por solidaridad lo que nos sobre, sino damos lo que tenemos para compartirlo entre todos.

El otro valor es que la solidaridad constituye una retaguardia estratégica porque apoya lo que vamos haciendo, apoya las luchas de los que vamos buscando enfrentar agresiones genocidas como la que impone el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, y cada donación, cada movilización internacional,  cada uno de esos actos que realizan ustedes en diferentes ciudades del mundo es un pulmón de oxígeno que ustedes nos dan frente al cerco económico y es también una luz que ilumina a la nación y al pueblo cubanos.

Un tercer valor de la solidaridad, que compartimos entre todos, es que es una expresión de resistencia ante la exclusión.  Es una denuncia activa contra la agresión que realiza el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba, es una denuncia activa contra la inclusión de Cuba en una lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo. 

La vehemencia, el valor, la decisión y el compromiso con el que ustedes defienden, desde la solidaridad, al pueblo cubano nos demuestra a nosotros y nos asegura que Cuba no está sola y que Cuba nunca estará sola mientras exista gente como ustedes en nuestro mundo (Aplausos). 

Yo creo que ayer entre todos pudimos apreciar lo que fue una magnífica demostración de heroísmo, de firmeza, de decisión, de convicciones, de militancia y de combatividad del pueblo cubano. 

Ayer el pueblo cubano protagonizó dos victorias para estos tiempos: una, haber logrado más de un 80 % de firmas de la población activa cubana mayor de 17 años a favor de la Revolución Cubana; en contra del bloqueo recrudecido, en contra del bloqueo energético, en contra del peligro de agresión militar contra Cuba. Y fue una firma por la patria, por la Revolución y por el socialismo (Aplausos). 

Y la otra victoria fue esa magnífica demostración de apoyo a la Revolución, cuando el pueblo desfiló masivamente no solo en La Habana, que ustedes vivieron la magnitud de ese desfile en La Habana, sino en todas las ciudades del país.  ¿Por dónde estaba la cifra de participantes?  Más de 5 millones ayer estuvieron en las calles defendiendo a Cuba (Aplausos). 

Y es que este no era un Primero de Mayo cualquiera.  Como muchos de ustedes han dicho, este fue el Primero de Mayo en el Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz (Aplausos y   Exclamaciones de: “¡Viva Fidel!”)

Y todos podemos compartir la convicción de que nuestro pueblo, el pueblo cubano y ustedes, los amigos solidarios de ese pueblo, que son parte también de esta patria y de este pueblo, dimos el mejor homenaje posible al Comandante en Jefe en el Año de su Centenario en ese Primero de Mayo (Aplausos).

Creo que fue una respuesta de pueblo que dejó bien claro que ¡en Cuba la patria se defiende! (Aplausos y Exclamaciones de: “¡La patria se defiende!”) 

Alguien me preguntó ayer qué era lo extraordinario en este Primero de Mayo.  Bueno, tiene que ver con ese compromiso con el Comandante en Jefe, con la situación que estamos viviendo, con lo que fuimos a expresar en ese Primero de Mayo.  Pero creo que hay un hecho muy singular y que ustedes no lo han pasado por alto, y es que nuevas generaciones ayer en Cuba levantaron nuestras banderas históricas. 

Los enemigos de la Revolución han gastado millones tratando de evitar que la juventud cubana sea continuadora de la obra de la Revolución.  Los enemigos de la Revolución vaticinaban que no iba a haber apoyo del pueblo y que este iba a ser un desfile o una manifestación con poca participación popular, y, como se dice a lo cubano: se cogieron el dedo con la puerta.  Y los jóvenes salieron a defender a la Revolución.  Pero la juventud cubana salió a defender a la Revolución, como parte de ese pueblo, con la convicción de que son la juventud del Centenario del Comandante en Jefe (Aplausos). 

Por lo tanto, ayer no vivimos una marcha que “es la marcha a pesar de la situación económica compleja que presenta nuestro país, como parte del recrudecimiento del bloqueo”. ¡Para nada!  Ayer fue una marcha de pueblo combativo y pueblo decidido contra todo lo que afecta la vida cotidiana y la economía de nuestro país.  Fue el discurso combativo de un pueblo digno, valiente y decidido que alto y claro dijo que tiene todo el derecho a escoger su sistema político, a defender su sistema político, a vivir y a desarrollarse.  Y por eso ese pueblo, junto a ustedes, ayer exclamó: ¡no al bloqueo! (Aplausos.)  Y como siempre hemos dicho: ¡que nos quiten el bloqueo para ver a cómo tocamos!

Vamos a hablar un poco del mundo.  Creo que ustedes han caracterizado con todo rigor la problemática que hoy tenemos.  Es indudable que hay una crisis del capitalismo, hay una crisis multidimensional del capitalismo, y hay una crisis imperial también en el Gobierno de los Estados Unidos.

Hay otros países que ofrecen, desde las posiciones del multilateralismo, otras posibilidades para los pueblos y para las naciones del Sur Global.  Cada vez son más las voces que se alzan en contra de los abusos imperiales. 

Los representantes fundamentales del Gobierno de los Estados Unidos tienen una crisis de credibilidad también dentro del pueblo norteamericano. 

Cuando el capitalismo y cuando el imperio están en crisis es entonces cuando resurgen las ideas más ultraconservadoras, las ideas de extrema derecha, por eso está resurgiendo el fascismo en estos momentos; y el Gobierno actual de los Estados Unidos es un gobierno fascista (Aplausos).  Es por eso que se cometen actos genocidas en el mundo, como es el genocidio que se comete contra el pueblo palestino, como es el genocidio que se está cometiendo contra el pueblo en el Líbano; o se va a las agresiones y se va al lenguaje de la guerra para resolver los conflictos internacionales. 

Y es que estamos en presencia de una guerra ideológica, de una guerra cultural y de una guerra mediática. 

¿Por qué esa guerra que trata de imponer el imperio es ideológica?  Porque están tratando de imponer sus ideas hegemónicas sobre la base de la dominación.  Quieren dominar el mundo, nos quieren dominar a todos, quieren dominar a nuestros pueblos, quieren dominar a nuestras naciones. 

¿Por qué es una guerra cultural?  Porque para hacerlo se tienen que apropiar y tienen que dominar nuestras mentes, y por eso tratan de buscar que nuestros pueblos rompan con sus raíces, con su identidad, con su cultura.  Por eso atacan la cultura y la historia de nuestros pueblos.

Y es una guerra también mediática, porque usan todo ese entramado de redes digitales y de medios de comunicación para resaltar los valores supremacistas, la xenofobia; para asesinar reputaciones de naciones, de líderes; para imponer la cultura occidental; para denigrar a los pueblos, a los procesos revolucionarios, y lo hacen sobre la base de la perversidad, usando la calumnia, la mentira, las falsas noticias, tejiendo construcciones mediáticas para que la repetición de la mentira y la narrativa de la mentira se conviertan en una verdad que sea asumida por muchos en el mundo.  Fíjense, así han actuado en los últimos momentos.

¿Qué se hizo contra Venezuela?  Se comenzó a construir mediáticamente una narrativa de narco-Estado; trataron de linchar políticamente y mediáticamente al legítimo presidente de la Revolución Bolivariana, Nicolás Maduro.  Vinieron entonces con un bloqueo naval a Venezuela, impusieron la presencia militar norteamericana más grande en los últimos veinte años en el área del Caribe.

Como parte de esa narrativa han justificado crímenes extrajudiciales contra embarcaciones que nunca ha podido ser comprobado si estaban o no vinculadas al narcotráfico y si los que estaban en esas embarcaciones eran personas vinculadas al narcotráfico. 

Y cuando tuvieron creadas todas las condiciones con esa artillería mediática, agredieron a la nación venezolana, secuestraron y extrajeron a un Presidente legítimo y a su esposa para hacerles un falso juicio en los Estados Unidos.  Hay que ver cómo el Cartel de los Soles desapareció inmediatamente después del secuestro de Maduro, cómo la mentira que habían construido había desaparecido, pero ya las consecuencias estaban. 

Así fueron tejiendo la matriz de que Irán desarrollaba un programa de energía nuclear para tener la bomba nuclear y que era una amenaza para el mundo entero.

Llevamos varias semanas viendo la guerra en Irán, viendo la heroica resistencia del pueblo iraní (Aplausos).  Y lo que no hemos podido ver aún es una bomba nuclear iraní, ni una amenaza de Irán con el uso de las bombas nucleares. ¿Quién está hablando de usar la bomba nuclear?   El Gobierno de los Estados Unidos.

Y ahí está entonces el caso de Cuba también.  Han armado una enorme campaña diciendo que nosotros somos una amenaza inusual y extraordinaria contra Estados Unidos, que violamos los derechos humanos, que somos un Estado fallido, que estamos en un colapso económico, que ellos están muy preocupados por las vicisitudes del pueblo cubano, lo cual es totalmente una ironía y una falacia.  Si están tan preocupados, que levanten el bloqueo, porque los principales problemas del pueblo cubano tienen que ver con la imposición de ese bloqueo durante tanto tiempo.

Como parte de esa campaña contra Cuba están también las presiones que han ejercido contra los gobiernos de un grupo de países en los cuales han presionado a sus líderes para que rompan la colaboración médica que Cuba ofrece de manera solidaria.

En reuniones a nivel de área, el Gobierno de los Estados Unidos ha tratado de “encantar” a algunos líderes de países latinoamericanos, y algunos han llevado como regalo romper las relaciones con Cuba o limitar las relaciones diplomáticas con Cuba.  Y otros, con un cinismo tremendo y una falta de dignidad, congraciándose con el emperador, le han dicho: ¿cuándo va a resolver el tema de Cuba?

Entonces, en medio de esa situación, ya cuando Venezuela en diciembre empezó a ser bloqueada desde el punto de vista energético, Cuba empezó a dejar de recibir petróleo.  Estamos hablando de diciembre. Después, en enero, vino la Orden Ejecutiva del 29 de enero; por lo tanto, estuvimos cuatro meses sin recibir combustible hasta que llegó un barco de combustible de Rusia que nos sirvió para, en los últimos quince días, cambiar la situación electroenergética que había en el país; pero ese petróleo se agota ya en estos días y no sabemos cuándo más va a entrar combustible a Cuba.

Y, como si eso fuera poco, se aparecen ayer como regalo del Primero de Mayo, ¡parece que molestó el Primero de Mayo!, como se dice aquí, parece que les picó la enorme demostración de firmeza del pueblo cubano, dieron a conocer otra Orden Ejecutiva titulada “Imposición de sanciones a los responsables de la represión en Cuba y de las amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”.  Tomaron el mismo pretexto de la anterior Orden Ejecutiva. 

Esta es una medida –y Bruno lo explicó con más detalles de lo que yo lo voy a explicar– que se estructura sobre tres ejes fundamentales diseñados para hacer colapsar la economía cubana y forzar lo que ellos aspiran como cambio de régimen.

En primer lugar, impone sanciones sectoriales ampliadas bloqueando cualquier propiedad estadounidense de personas o entidades que operen en los sectores –fíjense qué sectores escogieron–: energético, de defensa, minero y de servicios financieros de la isla. 

Por lo tanto, están atacando nuestras fuentes vitales de ingresos, que han sido atacadas ya y han sido conmocionadas en más de sesenta años de bloqueo;  después, de bloqueo recrudecido a partir del segundo semestre del 2019, cuando Trump aplicó 240 medidas de recrudecimiento del bloqueo; en enero del 2020, cuando nos incluyeron en la lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo,   y después cómo todas esas medidas han sido mantenidas en todo este tiempo, primero por la administración Biden, después por la segunda temporada de la administración Trump, y ahora recrudecida con el bloqueo energético y nuevamente con esta Orden Ejecutiva.

El segundo eje fundamental de esta medida es que establece una persecución financiera global amenazando a bancos de terceros países con cortar su acceso al sistema financiero estadounidense si realizan transacciones con entidades cubanas.  Fíjense qué nivel de internacionalización le han dado a esta medida que recrudece aún más el bloqueo contra Cuba. 

Y, en tercer lugar, decreta la aplicación inmediata de las sanciones, eliminando cualquier periodo de modificación previa y negando así la posibilidad de un recurso legal oportuno.

Sencillamente, hermanas y hermanos, desde la óptica de las relaciones internacionales, esta Orden Ejecutiva es un caso de injerencia directa y unilateral por parte de Estados Unidos; es un acto de intromisión inaceptable en los asuntos internos de otra nación.  Es un claro intento de imponer un modelo político por coerción económica, utilizando una ley doméstica para dictar las políticas de otras naciones en detrimento del multilateralismo.

Esta política no solo busca un “cambio de régimen”, sino también constituye un acto de desestabilización regional forzando a la comunidad internacional a una elección imposible entre su relación con Cuba y el acceso al mercado y al sistema financiero de Estados Unidos.  El mundo, o escoge poder participar en el sistema financiero y económico de Estados Unidos o escoge a Cuba. 

Y yo pregunto: ¿Hasta cuándo el mundo va a estar tolerando este abuso?  ¿Hasta cuándo el mundo se va a plegar a que maten niños inocentes y a un pueblo inocente como en Gaza, como en el Líbano o como en Irán?  ¿Hasta cuándo el mundo va a tolerar esta política de máxima presión de los Estados Unidos contra el heroico pueblo cubano?  Porque el mundo tiene que estar consciente de que lo que se hace contra Cuba, lo que se hace contra Palestina, lo que se hace contra Irán, después se lo hacen a cualquiera (Aplausos).

Y por eso nosotros decimos con todo sentido de responsabilidad, y alguien lo dijo aquí, que quien se levanta con Cuba en este momento se levanta para todos los tiempos, porque en Cuba se está defendiendo la dignidad de los pueblos (Aplausos).

En Cuba se está defendiendo la soberanía y la independencia de los pueblos.  En Cuba se está defendiendo el derecho a la autodeterminación de los pueblos (Aplausos).  Y en Cuba se está defendiendo la convicción de que una causa justa defendida por un pueblo heroico no se abandona.  Por lo tanto, ¡que nadie espere que en Cuba habrá rendición! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Cuba no está sola!  ¡Cuba no está sola! ¡Cuba no está sola!  ¡Cuba no está sola!”)

Todos estos elementos de contexto que estamos compartiendo con ustedes, indudablemente, han complejizado nuestra situación.  Y como ustedes han vivido, han compartido con el pueblo cubano, hoy vivimos muchas limitaciones acrecentadas a las que ya veníamos viviendo.  Hay que preguntarse cómo puede mantenerse la economía de un país, cómo se pueden mantener los servicios de un país al que le es negado recibir combustible.

Nosotros estamos enfrentando como país, como pueblo, una agresión multidimensional de la potencia más poderosa del mundo. 

Y aquí el problema es un efecto acumulado, porque hay análisis que se hacen y se habla de la situación de Cuba en el momento actual.  No, no, la situación de Cuba es la acumulación de problemáticas de más de sesenta años de bloqueo, de bloqueo recrudecido a partir del 2019, de los efectos de la COVID-19 y del bloqueo ahora más recrudecido aún con estas dos órdenes ejecutivas.

Se trata de un castigo colectivo que nos quieren imponer y de una asfixia total que nos quieren imponer, para lograr que exista un estallido social y que haya un cambio de régimen.  Pero Cuba no está cruzada de brazos (Exclamaciones de: “¡No podrán!”).

¡No podrán, no podrán! (Aplausos.)

Nosotros no estamos de brazos cruzados.  Desde que se hizo un análisis en la dirección del país de que Trump podía ganar las elecciones y estar acompañado de los otros que componen su Gobierno, sabíamos que se cernía un peligro de mayor amenaza sobre Cuba y estuvimos trabajando todo un grupo de ideas, todo un grupo de planes, todo un grupo de programas que ahora, con más razón, hemos ratificado, hemos puntualizado, hemos actualizado y estamos desarrollando.

Ante esta agresión multidimensional nosotros nos hemos planteado tres prioridades fundamentales y queremos compartirlas con ustedes para que sepan y tengan todos los argumentos de lo que hace Cuba.

Primero, hay la inminencia de una agresión militar.  Y eso no es algo que nosotros queremos ni deseamos.  Cuba es un país de paz.  Cuba defiende la paz.  Pero es que el Gobierno de los Estados Unidos todos los días habla de guerra, y todos los días habla de amenaza, y todos los días sube la retórica de amenaza hacia Cuba; pero el pueblo cubano no tiene miedo (Aplausos).

¿Y saben por qué no tiene miedo?  Porque cuando uno asume que está dispuesto a entregar la vida por una causa justa, que en este caso es estar dispuesto a dar la vida por nuestra Revolución, estar dispuesto a luchar hasta las últimas consecuencias por nuestra Revolución, y cuando somos muchos en este país los que estamos dispuestos a hacer eso, no puede haber miedo.  Tú tomaste la decisión de tu vida hasta las últimas consecuencias y ya se acabó el miedo.  Y eso lo demostró ese pueblo ayer con las firmas y con su participación (Aplausos).

Pero eso lo demostraron con un heroísmo tremendo, que es un ejemplo para estos tiempos, los 32 combatientes cubanos que cayeron en Venezuela (Aplausos y exclamaciones de: “¡Cuba y Venezuela una sola bandera!”). 

Esos combatientes cubanos enfrentaron a fuerzas élites del ejército norteamericano que los superaban tecnológicamente, los superaban numéricamente.  Se había concebido por parte del Gobierno de Estados Unidos, por parte de su ejército, que la operación de secuestro del Presidente de Venezuela se hacía en minutos, y se les complicó cuando nuestros bravos combatientes enfrentaron a esa fuerza élite de los Estados Unidos y estuvieron combatiendo durante más de 45 minutos en esas condiciones (Aplausos).

Imagínense qué pasaría en una agresión militar a Cuba donde estaría multiplicado el ejemplo de esos 32 por millones de cubanos (Aplausos).  Y se lo decimos con toda responsabilidad, no estamos hablando así porque queramos la guerra. ¡No queremos la guerra!, incluso siempre hemos planteado que desde el diálogo se pueden resolver las diferencias bilaterales con el Gobierno de los Estados Unidos; pero tiene que haber disposición, tiene que haber seriedad para encontrar áreas de cooperación que nos permitan entendernos y alejarnos de la confrontación.  Pero también ratifico aquí lo que hemos dicho en otras ocasiones: no le tememos a la guerra.  ¡Y aquí no habrá ni sorpresa ni derrota! (Aplausos.)

Y es por eso que como primera prioridad hemos estado en los últimos meses desarrollando un plan de elevación de la preparación y la disposición para la defensa en interés de la guerra de todo nuestro pueblo.

Nuestra estrategia de defensa es una estrategia totalmente defensiva, no es para agredir a nadie.  Parte de la experiencia guerrillera de nuestro país, de la experiencia de nuestras luchas, cómo lucharon los mambises, cómo lucharon los rebeldes en la Sierra Maestra; de las experiencias combativas que tuvimos cuando fuimos al África a contribuir modestamente con la liberación de países africanos y a eliminar el apartheid en Sudáfrica.  Parte de nuestras convicciones.

Fue una doctrina elaborada por Fidel, enriquecida por el General de Ejército, que surgió en otro momento tan complejo como este cuando la administración que estaba en ese momento al frente de Estados Unidos había planteado también la posibilidad de una agresión directa contra Cuba.  Y en esa doctrina defensiva cada cubana y cada cubano tiene un fusil, cada cubana y cada cubano tiene una posición en la defensa y tiene una misión que cumplir en defensa de la patria, la revolución y el socialismo (Aplausos).

Entonces, la segunda prioridad tiene que ver con que nos quieren asfixiar, nos quieren asfixiar económicamente.  Bueno, discutimos con el pueblo a finales del pasado año, en diciembre, y en las primeras semanas de enero de este año  entre todos discutimos a nivel popular un Programa de Gobierno para el desarrollo económico y social en las condiciones actuales.  Por lo tanto, todo nuestro pueblo opinó, criticó, propuso, y al final de todo este debate de consulta popular se ha logrado un programa de desarrollo económico y social más robusto, precisamente porque fue enriquecido por esa participación popular.  En él se contempla todo un grupo de transformaciones que hay que hacer en nuestro Modelo Económico y Social, y que tenemos también que hacerlo con agilidad, sin burocracia, con la mayor diligencia posible.

Yo diría que, aunque son varios los aspectos, podríamos agruparlos en tres ejes fundamentales: Transformación económica, que tiene que ver con cómo logramos la estabilización macroeconómica, cómo potenciamos la producción nacional, cómo logramos mayores niveles de exportación. 

Tiene otro eje que es de soberanía y sostenibilidad, y ahí contemplamos dos programas fundamentales: el programa de producción de alimentos para alcanzar la soberanía alimentaria del país, estando conscientes de que vamos a comer no lo que importemos, vamos a comer lo que seamos capaces de producir en el país.

Y ustedes me podrán decir: pero ¿estás loco?, ahora que tienes menos combustible, que tienes menos cosas, ¿cómo vas a lograr soberanía alimentaria?  Bueno, con el esfuerzo y con el talento de los cubanos, trabajando todos nosotros conscientes de que vamos a comer lo que seamos capaces de producir, aplicando la agroecología (Aplausos).  Y ante la falta de productos y fertilizantes, estamos aplicando agroecología y estamos desarrollando un programa de desarrollo agropecuario, de producción de alimentos, que es más amigable con el medio ambiente, que es sostenible en nuestras condiciones. 

Y el otro programa importante es entonces, también para la sostenibilidad energética del país, el programa energético, que tiene como un pilar una profunda transformación de la matriz energética del país, que la iniciamos ya el pasado año.  Nosotros el pasado año pudimos hacer una inversión de más de mil megawatts en parques fotovoltaicos, lo cual nos hizo saltar, en un solo año, de un 3 % de penetración en la generación eléctrica con fuentes renovables de energía a un 10 %; o sea, crecimos un 7 % en ese año.

Estamos luchando en medio de la adversidad para este año también crecer en una magnitud similar, en un programa donde en el año 2050 podamos ser autosuficientes en energía, usando nuestros recursos.  No nos pueden bloquear nuestro sol, no nos pueden bloquear las corrientes de aire de Cuba (Aplausos), no nos pueden bloquear las corrientes marinas, no nos pueden bloquear nuestros ríos.  Estamos usando el biogás, promoviendo el uso del biogás, el uso de la biomasa.

Los amigos brasileños nos han insistido mucho en incursionar en el tema de los biocombustibles, y también lo estamos analizando.

Como ustedes conocen, cuando había todo un tabú y se decía que el crudo cubano no se podía refinar, nuestros científicos han encontrado la respuesta y ya tenemos la tecnología desarrollada en Cuba para poder refinar crudo cubano y tener los derivados necesarios.  Ahora, ¿qué tenemos que hacer? Incrementar la producción de ese crudo nacional para tener crudo nacional no solo para la generación eléctrica, sino también para ir supliendo las necesidades de combustible y de derivados que lleva la economía.

Por supuesto, todos estos procesos llevarán un tiempo largo, porque eso no se resuelve de un día para otro en medio de estas condiciones de adversidad ante medidas coercitivas cada vez más duras. 

Y el tercer eje estratégico es que todo lo que hagamos es sin aplicar políticas de choque.  Es con justicia social, y cada una de las medidas que tengamos que aplicar para superar esta situación siempre tiene que observar primero a quién puede dejar en alguna desventaja, para evitar que crezcan desigualdades y que, al contrario, se atenúen las desigualdades y que para cada persona, familia o comunidad en situaciones de vulnerabilidad haya una respuesta diferenciada para evitar que se incremente su situación de vulnerabilidad.  Y eso es justicia social, y eso es socialismo, y eso es lo que defendemos en Cuba (Aplausos).

Por lo tanto, yo creo y sueño, y todos soñamos, porque recuerden que en Cuba, por toda esta política de máxima presión y de bloqueo aplicado durante tantos años, independientemente de lo grande que es la obra de la Revolución, no hemos podido construir todos nuestros sueños,  tenemos sueños pendientes, tenemos proyectos pendientes.  Se nos han paralizado en el tiempo también algunos programas para el desarrollo económico del país y su impacto social.  Pero seguimos soñando y seguimos haciendo, seguimos combatiendo y seguimos trabajando, y seguimos teniendo realizaciones aun en las circunstancias más difíciles.

Y dejamos estos argumentos, porque nosotros creemos que uno de los papeles fundamentales que puede desempeñar la solidaridad, que pueden desempeñar ustedes, es la movilización de la opinión pública en una circunstancia como esta, sobre todo, por la contribución que pueden hacer ustedes de persuadir y extender la verdad sobre Cuba en momentos de un feroz asedio mediático, de manipulación, de mentiras y de coerción económica, y también ante el peligro de una agresión militar. 

Trabajando así en tiempos difíciles, ¿cómo uno ve el futuro de Cuba?  Tendremos un futuro con un país iluminado usando nuestras propias fuentes de energía; pero tendremos el país iluminado, pero sin derroche (Aplausos).

Tendremos una Cuba más productiva con eficiencia (Aplausos).

Y seguiremos teniendo una Cuba justa, con espacios y posibilidades para todos (Aplausos).

Seguiremos brindando solidaridad; seguiremos apoyando las causas justas del mundo; seguiremos apoyando la causa palestina, la causa del pueblo libanés, la Revolución Bolivariana, la liberación del presidente Maduro y su esposa Cilia (Aplausos), la causa del pueblo saharaui, la causa de Puerto Rico (Aplausos), la causa del pueblo iraní (Aplausos).

Estaremos apoyando la causa de los que han protagonizado la flotilla de Gaza (Aplausos), de los que han apoyado a Cuba con los convoyes de ayuda humanitaria y solidaria (Aplausos).

Y estaremos luchando con ustedes también por la liberación de Thiago y de cualquier otro compañero militante, combatiente que sea injustamente apresado (Aplausos).

Nosotros tenemos la convicción de que la verdadera fuerza de una nación reside en su pueblo, en su gente y en los trabajadores que construyen un futuro digno.  Hoy esa fuerza en nuestro país se multiplica gracias a ustedes, demostrando que la solidaridad internacional es el arma más poderosa contra el egoísmo global.  El heroísmo, la resistencia, la creatividad, la dignidad y la historia del pueblo cubano, junto a ustedes y junto a la solidaridad de ustedes, nos van a dar la victoria.  ¡Y de eso no tenemos ninguna duda! (Aplausos.)

Pero cuando ustedes nos dan tanta solidaridad, también nos imponen un enorme compromiso, porque sabemos que no los podemos defraudar.  Por lo tanto, tengan también la convicción de que el pueblo cubano se compromete a seguir siendo un sitio de esperanza en el Caribe para todos los que en el mundo quieren que este sea mejor.  No les fallaremos porque fallarles a ustedes sería fallar a la esperanza de todos los humildes de este planeta.

¡Que viva la paz!  (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Abajo la guerra!  (Exclamaciones de: “¡Abajo!”)

¡Abajo el bloqueo! (Exclamaciones de: “¡Abajo!”)

¡Vivan los trabajadores del mundo! (Exclamaciones de: “¡Vivan!”)

¡Viva la solidaridad internacionalista! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Cuba no está sola!  (Exclamaciones de: “¡Cuba no está sola!”)

¡Hasta la Victoria Siempre!  (Ovación.)

Periódico Granma

Texto de Periódico Granma
Órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba

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