A las puertas de un nuevo aniversario del restablecimiento de los nexos diplomáticos entre Moscú y La Habana, el embajador de la Federación de Rusia en el país antillano, Víktor Koronelli, concedió una entrevista exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias.
En el diálogo, el diplomático profundiza en la solidez de una hermandad forjada desde la histórica visita de Fidel Castro a la URSS en 1963 y analiza el impacto de la cooperación rusa actual —traducida en vitales donativos de alimentos, transporte y equipamiento médico— como respuesta concreta frente a las amenazas de Estados Unidos.
Koronelli ratifica que, en el complejo escenario internacional, la solidaridad de la nación eslava con la caribeña se mantiene firme, basada en el respeto mutuo y la resistencia compartida.
— Rusia y Cuba han tejido una relación que trasciende lo político y lo económico. ¿Qué momentos históricos considera más significativos en la construcción de esa amistad entre nuestros pueblos?
Nuestras relaciones tienen carácter histórico y han pasado la prueba del tiempo.
En 2025 celebramos una fecha importante, el aniversario 65 del restablecimiento de las relaciones bilaterales.
Pero a mi juicio, uno de los momentos más significativos en la consolidación de este vínculo fue la primera visita del Líder Histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, a nuestro país en 1963.
Aquella visita duró casi un mes durante la cual el Comandante recorrió casi toda la URSS y pudo conocer mejor a nuestro pueblo. En Rusia guardamos la memoria sobre aquellos acontecimientos con mucho amor y cariño.
No es por casualidad que, en 2022, en el distrito Sókol de Moscú, fue erigido el monumento al Comandante. Siempre hay flores allá.
— Durante décadas, Cuba ha contado con el apoyo de ruso en momentos de crisis. ¿Cómo se mantiene viva esa solidaridad hoy, y qué ejemplos recientes puede compartir que reflejen esa cercanía humana?
A lo largo de los últimos años, Moscú en numerosas ocasiones ha tendido su mano solidaria a la hermana tierra cubana. Brindamos ayuda tanto de manera bilateral como a través de organismos internacionales.
Tan solo en 2025, en el marco de la contribución de la Federación de Rusia al Programa Mundial de Alimentos de la ONU, fueron realizadas varias entregas de aceite de girasol vitaminizado, con el volumen total de 844,6 toneladas destinadas a los sectores más vulnerables de la población cubana: niños, mujeres embarazadas, ancianos.
Al mismo tiempo en mayo el Gobierno moscovita, durante la visita del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez, anunció el donativo de 10 vehículos modernos de la marca “Moskvich” para servicios sociales de La Habana.
Estos coches que llegaron a la Isla a finales de noviembre, adornados con símbolos del aniversario 80 de la Victoria en la Gran Guerra Patria, ya circulan por las calles de la capital de todos los cubanos, y brindan servicio a la comunidad.
Por fin, justamente en estos momentos el Gobierno de San Petersburgo, en colaboración con las estructuras pertinentes cubanas, está finalizando los trámites necesarios para el envío de tres ambulancias y un vehículo ligero que serán destinados para el sector de Salud en las provincias de Santiago de Cuba, Matanzas y la propia capital.
Se trata de vehículos modernos completamente equipados para brindar el servicio médico de acuerdo con los más altos estándares.
— Miles de cubanos estudiaron en universidades soviéticas y hoy mantienen esos vínculos afectivos. ¿Qué iniciativas actuales existen para fortalecer esos lazos culturales y académicos entre las nuevas generaciones?
Cada día me encuentro con las personas que estudiaron en la URSS y muchos de ellos hablan ruso, o por lo menos recuerdan algunas palabras en nuestro idioma. Una de nuestras tareas prioritarias es brindar a las nuevas generaciones cubanas la oportunidad de estudiar en mejores universidades de Rusia.
Para estos fines está diseñado el programa “100 becas” operado por la Agencia Rusa para Asuntos Humanitarios “Rossotrudnichestvo”, en colaboración con el Ministerio de Educación Superior de Cuba.
Dentro de este programa la parte rusa no solo ofrece la oportunidad de realizar estudios en nuestras universidades y recibir una beca estudiantil, sino también cubre los gastos de hospedaje y, lo más importante y costoso, pasajes aéreos. Estas condiciones no las damos a ningún otro país del mundo.
Entre otros proyectos en el ámbito académico puedo mencionar la inauguración de la filial de la Universidad Federal del Sur, a la cual asistió en abril de 2025 el Vicepresidente del Gobierno de Rusia, Dmitri Chernyshenko, durante su estancia en el país caribeño.
Hablando de los lazos culturales, de manera regular organizamos en la isla conciertos de nuestros colectivos artísticos. A inicios de enero en el Festival Jazz Plaza se presentó el saxofonista más famoso ruso, conocido ampliamente en todo el mundo, Igor Butman, con su Orquestra de Jazz de Moscú, quien tuvo dos conciertos: en la Fábrica del Arte Cubano y el Teatro Nacional de Cuba, ambos con gran interés y enorme aceptación del público cubano.
Aunque como se sabe, por la situación actual fue pospuesta la Feria Internacional del Libro de La Habana, esperamos tener una amplia oferta cultural en este evento transcendental en la esfera de cultura en cuanto se anuncien sus nuevas fechas.
Anualmente, junto con amigos del Icaic realizamos muestras del cine ruso, siempre tratando de proyectar las películas clásicas, pero también recientes para que los cubanos puedan conocer mejor cómo es la Rusia de hoy. Esperamos continuar esta tradición en el calendario en curso.
— Más allá de los acuerdos diplomáticos, ¿qué historias personales o testimonios de amistad entre rusos y cubanos le han conmovido en su experiencia como embajador en La Habana?
Tengo relación muy especial con Cuba, porque ya es la tercera ocasión en la cual tengo el honor de servir al fortalecimiento de esta entrañable relación entre nuestros pueblos. Trabajé en la mayor de las Antillas en los años 80, en la época soviética, y en los 90, en pleno Periodo Especial.
Siempre admiraba la firmeza y la tenacidad de los cubanos que pese al ilegal y cruel bloqueo económico, comercial y financiero que se agudizó en los últimos años con la arbitraria inclusión de Cuba en la llamada “lista de Estados patrocinadores del terrorismo” (aunque sabemos que Cuba siempre ha sido víctima del terrorismo), pese a toda la presión enorme desde Washington han resistido y siguen resistiendo, dando ejemplo de valentía a todo el orbe.
El pueblo de Cuba ha mostrado más de una vez su disposición de defender su soberanía e independencia.
Hablando de los testimonios de amistad, no puedo olvidar el material que recientemente leí en el sitio web de su agencia sobre la historia de un matrimonio mixto que recientemente cumplió 40 años de estar juntos. Creo que historias como esta siguen inspirándonos porque, más allá de lo político y lo diplomático, el objetivo final de nuestra labor es servir al acercamiento mutuo.
— ¿Cómo imagina usted la continuidad de esta relación histórica en el plano humano y cultural, y qué papel pueden jugar las nuevas generaciones en mantener viva la hermandad entre Rusia y Cuba?
Sin duda alguna, el futuro de nuestros países está en manos de los jóvenes. Es bien simbólico que en 2025 aquí, en La Habana, se desarrolló el Primer Foro Juvenil Rusia-Cuba, la primera iniciativa conjunta a esta escala en los últimos años, coordinada por la Unión de Jóvenes Comunistas y el Consejo Nacional de las Asociaciones Juveniles e Infantiles de Rusia.
Nuestros jóvenes se conocieron, conversaron sobre posibles proyectos conjuntos, trazaron planes para la futura colaboración. Este año, el del Centenario del nacimiento de Fidel, esperamos celebrar en Moscú el II Foro Juvenil que dará continuidad a los acuerdos ya alcanzados.
Rusia y Cuba, hemos pasado diferentes etapas, tuvimos nuestros altibajos, pero esta histórica relación se maduró y, estoy seguro, va a perdurar. En este contexto quiero reiterar que Cuba no está sola, Cuba tiene muchos amigos en el planeta y Rusia, sin duda, es uno de ellos.
Nosotros seguiremos brindando apoyo a nuestro socio estratégico en la región de América Latina y el Caribe, tanto político como material. Aquí estamos juntos, luchando hombro a hombro, contra las manifestaciones del neofascismo y neocolonialismo, y por un orden multipolar más justo, por un mundo mejor.
Con la mirada puesta en el futuro y la firmeza de 65 años de hermandad ininterrumpida, las declaraciones de Víktor Koronelli reafirman que la distancia geográfica entre Moscú y La Habana se desvanece ante la voluntad compartida de resistir y avanzar.
La imagen de las flores frescas que, según relata el diplomático, nunca faltan ante el monumento al Comandante en Jefe en el corazón de Moscú, no es solo un tributo al pasado; es el símbolo vivo de una unidad que ha superado todas las pruebas del tiempo.
En un escenario global de presiones y desafíos, la mano tendida de la Federación de Rusia y la gratitud de Cuba consolidan un puente de solidaridad inquebrantable.
Más que una alianza estratégica, lo que prevalece es el latir común de dos pueblos que, en el respeto mutuo y la cooperación, han aprendido que la verdadera soberanía se defiende con la lealtad de los amigos entrañables.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus













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