El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció este jueves que paralelamente al recrudecimiento de las sanciones, Estados Unidos mantiene un discurso que niega los efectos de esa política sobre la población de la isla.
Mientras está en marcha genocidio contra el pueblo de Cuba, sus ejecutores mienten descaradamente al mundo negando sus crímenes, recalcó el mandatario en la clausura del séptimo período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el mandatario
Señaló que Washington miente con tanta desfachatez que ni siquiera son capaces de justificar o convencer de sus mentiras a representantes de esa nación ante el Congreso.
Hizo referencia a las preocupaciones de algunos congresistas que se niegan a ser cómplices del crimen y cuestionan el bloqueo y las amenazas de agresión a Cuba.
Reconoció además la admirable actitud de esos legisladores, así como la de agrupaciones como People Forum, Pastores por la Paz, Code Pink y otras organizaciones estadounidenses solidarias con Cuba durante décadas. “Conociendo la verdad, el pueblo norteamericano estará indudablemente del lado de Cuba”, significó.
Detalló que el bloqueo, según los cálculos del país y de los organismos internacionales, ha costado a Cuba un acumulado de más de 150 mil millones de dólares. No es una cifra en abstracto, se refleja en toda nuestra vida cotidiana, agregó el jefe de Estado.
Rememoró además la sesión especial de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, celebrada el pasado 7 de julio, en la que la comunidad internacional mostró su repudio a esa política de asedio.
Condenó además que, en la misma medida que el Gobierno de Estados recrudece sus medidas, sigue manipulando el tema relacionado con las supuestas ayudas a la isla caribeña.
“No puede haber cinismo y maldad mayor que privar a un pueblo de la satisfacción de sus necesidades más perentorias para después jactarse de una ayuda que no cubre en absoluto el enorme costo diario que genera el cerco ejercido contra la Isla”, expresó.
¿Alguien puede creer realmente que este plan de asfixia colectiva es solo un golpe quirúrgico contra el gobierno y sus dirigentes? , cuestionó Díaz-Canel y aseguró que los hechos evidencian claramente que sus objetivos buscan provocar el estallido social, dividir y golpear hasta lo más profundo al pueblo cubano.
Presidente de Cuba denuncia bloqueo energético como castigo colectivo

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció que el bloqueo energético impuesto por Estados Unidos constituye un «castigo colectivo insoportable» contra el pueblo, en un contexto mundial de avance del neofascismo y crisis de la legalidad internacional.
En la clausura del séptimo período ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional, el mandatario recordó que la orden ejecutiva firmada por Donald Trump el 29 de enero de 2026, que amenaza con penalizar a cualquier nación que provea combustible a Cuba, ha provocado que la isla no reciba petróleo en los últimos siete meses.
«Las implicaciones económicas y sociales de ese castigo colectivo son insoportables», afirmó Díaz-Canel, quien detalló que el bloqueo ha afectado el sistema electroenergético nacional, paralizado procesos productivos, impactado el turismo y comprometido la vida de pacientes en terapias intensivas.
El mandatario señaló que miles de contenedores con insumos médicos, alimentos, equipos fotovoltaicos y piezas para plantas generadoras están retenidos en puertos debido a las amenazas a las navieras.
Subrayó que la orden ejecutiva del 1 de mayo de 2026 amenaza a individuos y empresas extranjeras con sanciones secundarias si mantienen vínculos comerciales con Cuba, y que se persigue la colaboración médica cubana sobre la base de falacias para eliminar una importante fuente de financiamiento.
«Estamos asistiendo a la presión más extensa y profunda de un país por parte de la mayor potencia del planeta», sentenció el presidente cubano.
Asimismo, advirtió que el régimen neofascista instalado en Estados Unidos reedita «algunos de los errores que en la primera mitad del siglo XX desataron el fascismo alemán en su afán expansionista».
Rechazó el uso de la xenofobia, la mentira como instrumento de dominación y el castigo colectivo a grandes poblaciones humanas como señas de identidad.
«No olvidemos que una parte del mundo miró para otro lado cuando se desataron los horrores del genocidio en Gaza», afirmó el jefe de Estado, al recordar que entre 75 mil y 90 mil habitantes de la franja perdieron la vida, el 60 por ciento mujeres y niños
Durante su intervención, Díaz-Canel rindió homenaje al Comandante de la Revolución Ramiro Valdés, símbolo de la generación del centenario, a quien calificó como «paradigma de un invaluable legado de valores y cualidades éticas, morales y patrióticas».
Cuba reitera su compromiso con la justicia social

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que la eficiencia económica debe estar al servicio de la justicia social, principio que sintetiza el sentido de la Revolución y su compromiso con el pueblo.
En su discurso de clausura de la séptima sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el mandatario aclaró que las transformaciones económicas y sociales en el país no pretenden instaurar un capitalismo desregulador, ni una privatización masiva del patrimonio nacional, como algunos temen.
No habrá, y esto debe quedar bien claro, privatización de la salud, la educación, la ciencia, la cultura ni los servicios estratégicos para la nación, repitió el jefe de Estado.
Recalcó, además, la voluntad política de recuperar todos estos servicios, generar ingresos y riquezas, y elevarlos a un nivel superior de calidad, manteniéndolos gratuitos y universales.
Díaz-Canel reflexionó que la gradual recuperación económica debe ir a la par de la recuperación social, priorizando a los más vulnerables y las necesidades de mayor urgencia.
Para materializar los objetivos del país, instó a romper la inercia, a desatar obstáculos, a cambiar mentalidades, a desterrar el burocratismo y a enfrentar resueltamente la corrupción en el menor tiempo posible.
De igual manera, llamó la atención sobre la importancia de la descentralización de las facultades económicas que se otorgan a las provincias, pero particularmente a los municipios.
En este complejo proceso, el mandatario destacó el papel de vanguardia del Partido Comunista de Cuba como fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado.
Por esta razón, exhortó a la organización política a actualizar e innovar lo relacionado con el papel del partido y el militante en la empresa estatal socialista, en las empresas privadas y en la comunidad, además de estimular y propiciar el fomento de espacios de debate teórico y práctico.
Agregó que se impone una conducta ética cada vez más elevada entre todos los ocupan responsabilidades de dirección en la isla caribeña.
Sobre el papel de la Asamblea Nacional, puntualizó que tiene la responsabilidad de materializar el pensamiento del Héroe Nacional José Martí de que “Patria es humanidad”.
Igualmente, reconoció las experiencias positivas apreciadas en los recorridos de intercambio en comunidades, municipios y provincias en los últimos meses y semanas.
Transformaciones económicas son decisión soberana de Cuba

El presidente Miguel Díaz-Canel afirmó en la clausura del séptimo período ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular que las transformaciones económicas y sociales aprobadas son el fruto de una decisión soberana de Cuba.
El mandatario subrayó ante los diputados que las nuevas medidas «no responden a ningún tipo de exigencia derivada del proceso de conversaciones con Estados Unidos».
Díaz-Canel señaló que la Asamblea ha dado pasos fundamentales para aprobar normativas jurídicas que respaldan más de 120 transformaciones en marcha, y destacó que «la aprobación e implementación inmediata de estas normas reporta al principio de construirlo todo con seguridad jurídica».
«Son el blindaje jurídico al heroísmo cotidiano de nuestro pueblo. No son normas frías, son el motor de las transformaciones necesarias para la prosperidad», expresó el jefe de Estado.
El presidente cubano enfatizó que las normativas aprobadas «representan el equilibrio necesario para preservar las conquistas sociales que nos definen como revolución, mientras abrimos espacios a la iniciativa y a la creatividad que necesita la economía cubana para prosperar».
«Es, en definitiva, lo que Fidel (Castro) llamó: cambiar todo lo que debe ser cambiado», sentenció.
Díaz-Canel explicó que si se trabaja bien, «podemos reactivar de inmediato un grupo de producciones y servicios que tributan directamente al pueblo, con una mayor oferta y una mejor relación entre salario y precios, así como incrementar las exportaciones y los tan necesarios ingresos en divisas».
El mandatario ratificó que estas transformaciones buscan propiciar incentivos a las inversiones, a las asociaciones económicas entre el sector estatal, el privado y el cooperativo, y alianzas que permitan aprovechar capacidades y potencialidades.
«Todo este esfuerzo legislativo sería letra muerta sin el heroísmo cotidiano del pueblo al que pertenecemos», concluyó el presidente.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus












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