Seis interesantes clowns pertenecientes a un sui géneris circo toman vida, poco a poco, bajo la carpa de Teatro Garabato. Son, en su mayoría, jóvenes que texto a texto descubren el maravilloso mundo de las artes escénicas y de la mejor manera: sobre un sólido escenario.
“Por la situación del país, se nos asignaron tres estudiantes del primer año de la especialidad de teatro en el Centro Provincial de la Enseñanza Artística (CPEA) Olga Alonso González, en Villa Clara —explica Jose Meneses, director de Garabato—. Pensamos, entonces, en realizar un proceso creativo que respondiera a su plan de estudio. Hasta ahora han aprendido sobre silencio orgánico y el trabajo con clown. Luego del montaje, iremos a las comunidades y barrios”.
Así nació Juntando más de lo mismo, una obra que toma elementos de Pasen señores, pasen, uno de los montajes insignes en la historia del grupo yayabero con sede en el Centro para las Artes Serafín Sánchez Valdivia.
“Es un poco reírnos de todas esas chapucerías teatrales que estamos haciendo. Digo estamos porque también lo he tenido que hacer alguna que otra vez en las comunidades. Lamentablemente, eso ha empañado el movimiento teatral espirituano”.

Es ese el pretexto para cada tarde, a pesar del apagón por medio, Jose Meneses, más que director, se arropa de profesor. No solo acompaña a los tres jóvenes llegados desde Villa Clara sino a dos estudiantes de la carrera de instructores de arte. Le acompaña la experimentada actriz yayabera Lil Laura Castillo.
“Aquí les enseñamos sobre actuación, técnicas corporales, voz y dicción. Respetamos mucho su plan de estudio”.
Ana Lía Mencía Domínguez, después de la sorpresa de tener que recoger sus cosas de la institución educativa de Villa Clara de forma inesperada, disfruta cada instante junto al colectivo teatral que le abrió las puertas como si la conociera de toda la vida.
“Ha sido un cambio grande —dice mientras deja escapar una sonrisa plena—. Teníamos planeado concluir el curso allá y luego hacer prácticas aquí. Pero, bueno todo se trastocó. A pesar de todo eso estamos aprendiendo mucho y, sinceramente, es algo mágico”.
No necesita calificarlo. Basta observar su rostro cuando sube al tabloncillo. Se mueve con elegancia al ritmo de la música. Escucha con atención cada sugerencia.
“Nos aporta mucho trabajar con otros actores y con un director que es muy exigente y riguroso. Aún nos queda mucho camino por recorrer, pero es muy útil cada experiencia. Realmente, una cosa es lo que te cuentan en la escuela y otra es la experiencia en un proyecto. No obstante, es muy satisfactorio”.
Además, de esos aprendizajes, los tres estudiantes han continuado su preparación en la formación general, tal y como se indicó al descentralizar la enseñanza artística en el país.
“Aunque mi formación es como instructora de arte ha sido esencial esta oportunidad de compartir el proceso de creación de Juntando más de lo mismo junto a quienes estudian teatro —reconoce Adria Alejandra Alfonso Rivero, a punto de egresar de la Escuela de arte Ernesto Lecuona, de Sancti Spíritus—. Le debo mucho a todos los profesores que nos han acompañado durante estos cuatro años de estudio, pero sin dudas que Jose nos abriera las puertas siempre ha sido trascendental para nuestro desarrollo artístico como profesionales, sobre todo porque confió en que somos capaces de actuar, además de enseñar”.
No es esta la primera vez que Teatro Garabatoes escuela. Ha sido testigo de los primeros pasos de muchas generaciones de espirituanos. Unos totalmente empíricos. Otros que han puesto en práctica sus saberes academicistas sobre su escenario.
“El día que uno se cierra a los jóvenes está tronchando el futuro. En esta ciudad, sobre todo, donde todo se está muriendo y el teatro se está muriendo. Los viejos que quedamos haciendo teatro no vamos a resolver los problemas teatrales que tenemos. Hay que apostar por los jóvenes.
“El que niegue el futuro no tiene ni sentimientos ni consciencia de lo que está haciendo porque ellos te nutren de muchísimas cosas. Te dan vitalidad, fuerzas para seguir, los jóvenes te obligan a estudiar, a pensar, a hacer cosas nuevas. Te rejuvenecen también”, alegó el experimentado director de teatro.
Sin más demora con la última palabra regresa al escenario. Retoma el montaje de Juntando más de lo mismo, la cual tiene como asistente de dirección otro joven: Félix Ramón Delgado Barrizonte. No hay tiempo que perder. Si la producción concluye como está diseñado estrenan a mitad del mes próximo.
“Quizá sea en el Principal. Luego, nos iremos a las comunidades y barrios. De proseguir los problemas con el combustible comenzaremos por los más cercanos. Pero sí, estos jóvenes dialogarán con los públicos, esa es otra forma de aprender”, concluyó.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus













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