Inicia en Cuba I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro (+fotos)

La cita reúne a más de 1500 delegados, entre ellos más de mil extranjeros provenientes de alrededor de 60 países

Díaz-Canel recordó igualmente la pasión de Fidel por el conocimiento y su amplia cultura, alimentada tanto por la historia nacional como por el pensamiento universal. (Foto: Facebook)

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, asiste este lunes a la inauguración del I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro, que comenzó en La Habana con la participación de delegaciones de diversos países.

También están presentes en la apertura los miembros del Buró Político: Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y el Consejo de Estado; Manuel Marrero Cruz, primer ministro de la República y Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central del Partido, así como otros dirigentes del Partido, el Estado y el Gobierno. 

En sus palabras durante esta jornada de apertura del evento, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez reflexionó sobre la vigencia del pensamiento del Comandante en Jefe y la necesidad de estudiar su legado no como un conjunto de ideas del pasado, sino como una herramienta para enfrentar los desafíos del presente.

«No hay revolución sin conocimiento», afirmó, al destacar la importancia que Fidel concedió siempre al estudio, la ciencia y la formación de las nuevas generaciones. 

Para el líder histórico de la Revolución, dijo, la Revolución cubana nunca fue entendida como un experimento aislado, sino como parte de un proceso de alcance universal, vinculado a la defensa de la soberanía, la justicia social y la emancipación de los pueblos.

El mandatario cubano explicó que la concepción estratégica de Fidel se desarrolló en múltiples frentes, entre ellos la defensa y la seguridad del país, la economía, el ámbito ideológico y cultural, la solidaridad internacional, la ciencia, la política exterior y las relaciones internacionales.

Al referirse al sistema de trabajo de Fidel, Díaz-Canel subrayó la prioridad otorgada a la política y la estrecha relación entre las decisiones económicas y sus implicaciones políticas. «Toda decisión económica es una decisión política», expresó, al tiempo que resaltó como principios permanentes la justicia social, el antimperialismo y el nacionalismo.

También destacó la importancia que Fidel concedió a la organización y participación popular. La disciplina, dijo, debía estar acompañada de una participación popular asumida colectivamente, como elemento imprescindible para la construcción revolucionaria. A ello sumó la innovación y la capacidad de observar e interpretar los cambios del mundo, particularmente los avances de la ciencia y la tecnología.

Díaz-Canel recordó igualmente la pasión de Fidel por el conocimiento y su amplia cultura, alimentada tanto por la historia nacional como por el pensamiento universal. En ese sentido, evocó la importancia que el líder de la Revolución concedía a los libros y al estudio como bienes espirituales.

La vocación internacionalista de la Revolución constituyó otro de los ejes abordados en la conferencia. El Presidente cubano destacó la cooperación médica y educativa desarrollada por Cuba, expresión concreta de una política basada en la solidaridad y la colaboración entre los pueblos.

Al referirse a la necesidad de estudiar a Fidel más allá de las fechas conmemorativas, convocó a «pensar su legado no como un depósito de citas para el cumpleaños de su aniversario, sino como una guía para superar los desafíos que tenemos frente a nosotros hoy».

En ese propósito situó la vigencia del pensamiento fidelista ante las complejidades del escenario internacional contemporáneo, caracterizado por profundas contradicciones, amenazas a la paz y una creciente desigualdad.

El presidente cubano afirmó que Cuba sigue siendo uno de los principales objetivos imperiales: «No es casualidad que en el año del centenario de Fidel hayan arreciado el cerco económico sobre nuestro país». 

Reconoció que el bloqueo, recrudecido en estos últimos años, no es solo una medida económica, es una cuestión sumamente política, es un acto de guerra y un castigo político a una nación que ha decidido ser libre.

Que las carencias, apagones, inflación, escasez, colas, son la muestra de un genocidio silencioso al que se somete al pueblo cubano, pero que la patria resistirá la agresión y que nadie impedirá que Cuba mantenga prendida la llama de la solidaridad y que siga construyendo un país más justo, continuando el legado de la obra de Fidel. 

«Fidel no nos legó un dogma, nos legó una metodología de trabajo y un ejemplo a seguir. Nuestra resistencia no es pasiva, es creativa».

Diaz-Canel hizo un llamado a los participantes extranjeros en el coloquio a difundir la verdad sobre Cuba y articularse efectivamente en las redes sociales, a profundizar en el pensamiento crítico y seguir apoyando a la Revolución Cubana como respuesta a la agresión imperial.

Periódico Granma

Texto de Periódico Granma
Órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba

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