Julio de 1968 quedó grabado en la historia de la comunidad de Meneses, en el municipio espirituano de Yaguajay. Y es que en los días finales de ese mes, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, luego de un acto en la ciudad de Santa Clara, llega a estos parajes.
Tras una breve parada en el parque de esta localidad, el líder histórico de la Revolución cubana intercambia con el pueblo. Frente a él, una mujer de pequeña estatura, ojos expresivos y de voz tan firme como sus pasos, solo atina a decirle: “¡Fidel!, Camilo prometió una escuela y no ha sido cumplida”. Era María Erminia Pérez Girado, una joven de 24 años de edad, testigo de la promesa realizada por el Señor de la Vanguardia justo en este mismo sitio, cuando se liberó el poblado en 1958, y luego, al triunfar la Revolución.
Aquellas palabras de Camilo sentenciando que “Meneses tendría un gran centro escolar, capaz de albergar en su matrícula a todos los niños del pueblo y sus zonas aledañas”, Fidel debía conocerlas. Y así lo hizo. De este encuentro nació, tres años después, el Seminternado Héroe de Yaguajay, de Meneses, único plantel de la Enseñanza Primaria en Sancti Spíritus inaugurado por el Comandante en Jefe.
ANTESALA DE UN CENTRO ESCOLAR
A sus 80 años, María Erminia Pérez Girado recuerda con lujo de detalle aquella tarde de julio de 1968. Desde el portal de una casa situada frente al parque de Meneses advirtió la llegada de Fidel. “Estaba sentada al lado de una prima mía y le digo: ¡Mira, ese es el jeep de Fidel!”.
“¡Muchacha, tú crees eso!, me dice, pero corrimos y el carro parqueó pegadito a mí. Y, exactamente, era Fidel. Fue entonces que le hablo de la promesa de Camilo de crear un centro escolar en la comunidad. Él, de forma rápida apunta: “Si es una promesa de Camilo hay que cumplirla, y si les parece bien yo vendré a inaugurarla.

“Recuerdo que me preguntó si sabía de la carretera de Venegas y por la siembra de caña en esa zona. Le expliqué, y luego el pueblo se acercó para intercambiar con él. Lo que más me llamó la atención de Fidel fueron sus manos, porque eran largas y finas, además de su mirada firme. Él miraba con mucho amor. Fidel dejó de ser de él para ser del pueblo. Por eso lo admiré tanto”, evoca la anciana y los ojos se le nublan por un instante.
Han pasado 58 años de aquel suceso y María Erminia lo narra con tal claridad como si el tiempo no hubiese pasado. Recuerda con exactitud la calle en que ocurrió el encuentro y las condiciones en que se encontraba la escuela de la localidad. Mas, lo que no esperó la fémina fue que iniciara tan pronto el ajetreo constructivo para darle a Meneses una instalación educativa a la altura de la propuesta de Camilo.
De esta forma, la visión de mejora delineada por el Comandante del Ejército Rebelde para el centro escolar, esbozada aquel 10 de septiembre de 1959 cuando volvió a Meneses, estaba a punto de lograrse. “No queremos verlos a ustedes y sus abnegados maestros en locales tan pequeños, prácticamente hacinados y como no alcanzan los pupitres, sentados en latas de galletas, pero les prometo que tendrán una escuela con todas las condiciones”, expresó Camilo a los habitantes del poblado.
Con la guía de estas palabras se gestó el movimiento constructivo en el territorio, el cual se había retrasado, según el propio Fidel, por la zafra de 1970. Todo comenzó por ubicar el lugar para la edificación de la escuela, la realización de los proyectos, buscar la fuerza de trabajo y, por último, armar las brigadas en la zona. De esta forma se inició y construyó el centro en apenas tres años.
Una vez lista la escuela, Fidel vino a inaugurarla. Aunque no pudo ser en la fecha de inicio del curso escolar, lo hizo días más tarde, el 15 de septiembre de 1971. La apertura del centro la efectuó a su manera tradicional, con un discurso, y un recorrido, en el que lo acompañaron niños, maestros y familiares.
PROMESA HECHA REALIDAD
Natalia Díaz Márquez, primera directora del Seminternado Héroe de Yaguajay, no olvida aquella fecha. “Fue un día extraordinario porque todos en el pueblo de Meneses tuvimos la oportunidad de compartir con el líder histórico de la Revolución, y recibir de él las orientaciones pertinentes para hacer de la comunidad el lugar donde podamos construir, crear y hacer realidad los sueños de futuro de nuestra sociedad”, refiere la educadora.
Cuentan quienes vivieron ese momento que, tras la llegada de Fidel a la institución, de inmediato todos se congregaron en la plaza. Alumnos, profesores y el pueblo de Meneses acudieron hasta allí para ver al Comandante en Jefe. Bien lo sabe Aida Morales Bermúdez, maestra fundadora de la “Héroe”.
“Ese instante fue maravilloso. Mi aula quedaba en el lugar por donde entró Fidel. ¡Imagínate tú cuando vimos que era él el que se había bajado del jeep! Esa emoción no se olvida nunca. Cuando salí con mis alumnos, aquello estaba lleno de estudiantes, profesores, de pueblo… Todo estaba listo para comenzar el acto”, asegura la pedagoga de 74 años.
En su discurso Fidel destacó que el pueblo de Meneses “se podía sentir orgulloso de la escuela en la que estaban estudiando sus hijos. Ahora, esto todavía no está completo”, dijo el líder histórico de la Revolución.
“El tipo de escuela que nosotros queremos hacer aquí es una escuela donde no nos conformemos con los edificios solamente, sino con la calidad de la educación que se imparta”, añadió. De las ideas planteadas en el acto da fe Díaz Márquez.
“Fidel exhortó a todos a hacer de la escuela una institución que conjugara belleza con los conocimientos y valores patrios de los estudiantes, de manera que constituyera un ejemplo para la provincia y el país”, agregó Natalia y resaltó cómo el Comandante en Jefe insistió en que la escuela tenía que educar en los conceptos del trabajo.
“Orientó fomentar el huerto escolar, en el que los niños, fundamentalmente los de cuarto, quinto y sexto grados, trabajaran una o dos horas a la semana en el cultivo de hortalizas que luego consumirían en el comedor escolar y que podían facilitarle a la comunidad”, precisa Natalia.
Y es que el Comandante en Jefe tenía propósitos claros con esta idea. “Si esta escuela funciona bien, si este plan funciona bien aquí, la experiencia va a servir para otros muchos similares”, puntualizó. Unido a la estrategia de combinación del estudio y el trabajo, el líder histórico de la Revolución dejó otras enseñanzas. Juan Rafael Portal Espinosa, otrora director del plantel, en dos etapas, lo confirma.

“Fidel hizo un discurso magistral. Yo siempre decía que debía ser el ABC de todo el personal docente de la provincia. Creo que la mayor enseñanza que nos dio fue la imagen. Él era un sabio. La escuela tenía que ayudar a cambiar sin estar diciéndolo todos los días, sino practicándolo”, detalla Portal Espinosa.
Frente a los presentes en el acto Fidel se preguntó en tono de broma: “¿No se le habrá ido la mano a la gente en esta escuela?”, pero luego dijo: “Si fue la escuela que prometió Camilo, tiene que ser así”. Cuentan quienes asistieron a la cita que, luego del discurso, el Comandante en Jefe recorrió la instalación educativa.
“Cuando todo el mundo se fue y el acto terminó, regresó a la escuela con la escolta nada más. Estaba la directora, los maestros y comenzamos el recorrido. Pasamos por el comedor, la cocina, las canchas. Recuerdo que nos ponía la mano en la cabeza a Natalia y a mí, que éramos las más chiquitas, mientras hablaba y caminaba”, acota Morales Bermúdez.
Y aunque siempre se alude esa primera visita de Fidel al centro, el Comandante regresó en otra ocasión. Lo asevera Reinerio Martínez González, administrador del plantel en la época.
“La segunda vez que Fidel llega a la escuela eran como las cinco y pico o seis de la tarde. Yo había cerrado el comedor y estaba cerrando la puerta de la cocina, cuando veo dos o tres jeep y el primero que se tiró fue Fidel. Ahí empezó a hablar con los maestros y con todos los que estábamos en el lugar. Yo saludé a Fidel varias veces y le di la mano”, confiesa Martínez González.
No hay dudas: el Seminternado Héroe de Yaguajay fue la profecía de Camilo que Fidel hizo realidad. Han pasado 55 años de este suceso y todavía se recuerda el instante en que el Comandante en Jefe entró por los pasillos del centro.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus











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