Esfuerzo de alto voltaje (+fotos)

Siempre que la solución esté en sus manos, los trabajadores del Taller de Recuperación de Transformadores en Sancti Spíritus no cesan en el empeño de reparar en el menor tiempo posible cada equipo averiado

En lo que va de años se han recuperado en el centro más de 70 transformadores. (Reidel Gallo Rodríguez/Escambray)

Al llegar al Taller Provincial de Recuperación de Transformadores en Sancti Spíritus cualquiera se da cuenta del interés de sus trabajadores en solucionar, en el menos tiempo posible, las roturas de aquellos equipos que el arreglo esté en sus manos.

Ese principio lo reafirma el Jefe de Taller Liván Olmo Castañeda cuando dice: “Todos estamos bien conscientes de las molestias que causa en la población la falta de electricidad y un transformador es clave para prestar el servicio, por tanto, aquí se trabaja a cualquier hora del día o la noche, incluidos los fines de semana, para dar solución a cada equipo que recibimos.

“Estamos trabajando al día, es decir no tenemos reservas, pues en los últimos tiempos se ha disparado el número de transformadores dañados, fundamentalmente, por sobrecargas eléctricas ante los prolongados apagones por déficit de capacidades de generación del Sistema Eléctrico Nacional, situación que provoca un alto consumo de electricidad durante el tiempo de servicio en cada circuito”.

El también especialista en redes y sistemas eléctricos explicó que en el centro se da solución a aquellos equipos que se les dañó algún componente, el tanque o requiere de aceite dieléctrico, pero cuando necesita ser enrollado, se envía a la Fábrica de Fusibles de Villa Clara, al no contar aquí con el equipamiento para acometer esa labor.

CELSO NO CREE EN CASUALIDADES

Al dialogar con este hombre, que ya peina algunas canas, te percatas que toma con mucha seriedad su trabajo, y no es para menos, pues de su labor depende la vida de cualquier liniero de la Empresa Eléctrica Provincial cuando está trabajando.

Y es que Celso Mena Montero, desde hace 18 años se desempeña como operador del Laboratorio del centro. Por sus manos pasan todos los implementos que utiliza un liniero en su trabajo para su comprobación, dígase guantes, los diferentes tipos de varas dieléctricas, transformadores, y para los que trabajan “en caliente” —líneas en servicio— plataformas aisladas de goma y plástico, mantas y mangas dieléctricas.

En sus inicios como laboratorista Celso agradece el aprendizaje brindado por el experimentado técnico Roberto López Baracaldo y pondera la exigencia que siempre le inculcó a la hora de ejercer su trabajo. “He tenido intercambios laborales con algunos linieros porque quieren reparar su vara defectuosa ya que están acostumbrados a ella y les he dicho categóricamente que esa no está apta para prestar servicio. Soy muy riguroso con mi trabajo, conmigo no hay casualidades, la vida de un liniero depende de mí”.

Para el joven Nesly Lisán Verdecia incursionar en la electricidad es una pasión, su vida.

LA PASIÓN DE NESLY

Cuando llegamos al centro, el joven Nesly Lisán Verdecia Linares se encontraba rodeado de núcleos de enrrollados quemados, resistencias, aislantes, y en una mesa, llaves en mano, asumía el desarme de uno de los transformadores averiados.

“Me gradué hace cuatro años como técnico medio en electricidad en el politécnico Estanislao Gutiérrez de aquí de Sancti Spíritus. Mis primeros cuatro años de mi vida laboral transcurrieron en la Empresa Eléctrica Municipal, una experiencia muy provechosa en mi formación desde la práctica. “Allí me desempeñé como técnico de celaje, labor que consiste en recorrer las líneas eléctricas para chequear su estado, en mi mente aún persisten los recorridos a pie y a pleno Sol por líneas rurales de Tunas de Zaza, Tayabacoa, Pojabo, Guasimal…

“Desde hace algo más de un año me desempeño aquí en el Taller de Recuperación de Transformadores, donde desarmamos el equipo averiado, lo diagnosticamos, y si la solución está en nuestras manos, la materializamos, la mayor satisfacción que uno puede sentir es poner en servicio un equipo que el pueblo necesita. Le puedo asegurar que, aunque apenas tengo 23 años de edad, dedicaré mi vida a la electricidad, esa es mi pasión, mi vida”, enfatiza Nesly.

ESQUIVA A LOS TROPIEZOS

En medio de tantas complejidades para cumplir con su misión, los 14 trabajadores del centro no creen en los tropiezos y hacen lo imposible para recuperar la mayor cantidad de equipos posible.

Según el Jefe de Taller en lo que va de año se han recuperado allí más de 70 transformadores y en el año 2025 se arreglaron 89, con un ahorro a la economía del país que superó los cinco millones de pesos.

“Algo que repercute en la calidad de las reparaciones es la falta de equipos de medición y herramientas, pues contamos con una tecnología muy obsoleta y no siempre se logran saber con exactitud los parámetros requeridos. Asimismo, es lamentable que buena cantidad de acero y cobre permanezcan almacenados en el centro porque la Empresa de Recuperación de Materias Primas no recibe esos materiales reciclables al estar paralizada la Industria Antillana de Acero, de La Habana”, señaló Olmo Castañeda.

Muchos son los retos que enfrentan los 14 trabajadores de este taller perteneciente a la Unidad Empresarial de Base Centro de Operaciones, pero no se amilanan y durante cada jornada es evidente que realizan un esfuerzo de alto voltaje.

Reidel Gallo Rodríguez

Texto de Reidel Gallo Rodríguez
Reportero de Escambray

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