Como una sobresaliente actuación puede calificarse la medalla de bronce lograda por Katherine de la Caridad Hernández en las competiciones de la gimnasia rítmica de los Juegos Centroamericanos 2026.
La debutante logró inscribir el nombre de Sancti Spíritus en la historia de este deporte al lograr el tercer lugar en la modalidad de conjunto, como parte de un quinteto que completan Alys Pacheco, Andrea Yaibell Fuentes, Adrianet Dalmau y Elizabeth González.
Las pruebas incluyeron tres aros y dos masas, con puntuación de 19.350 puntos y cinco pelotas al sumar 19.450.
Ya concluyeron sus presentaciones en Santo Domingo varios espirituanos. Sin medallas se fueron los atletas de polo acuático Lia Arlenis Espinosa Alonso, como parte del equipo femenino, y Neiler Companioni García y Rangel Hernández Cruz, integrantes del masculino. También cerró su actuación la joven arquera Alejandra Morera.
La mayoría de los espirituanos que integran la delegación cubana o están por entrar a los escenarios de competencia o continúan sus actuaciones en los deportes colectivos.
Concluida la quinta jornada, Sancti Spíritus ha aportado una medalla de plata y dos de bronce.
Javier Vega repite bronce centroamericano
Tuvo que apelar, junto a sus otros dos compañeros, a todo cuanto domina de la arquería en momentos de alta tensión; pero al final Javier Alejandro Vega saboreó la satisfacción de su medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026, como parte del equipo masculino de arco recurvo, integrado también por Hugo Franco e Iván Pérez.
Fue una remontada intensa la que protagonizaron ante Guatemala para vencerla cinco sets por tres. “Nunca nos dimos por vencidos, siempre pensamos en coger esa medalla y por eso luchamos por tratar de ganarla y llevarla para Cuba”.
Entonces, el espirituano pudo respirar. No había tenido un buen comienzo. “Para mí los Juegos fueron de menos a más —confiesa a Escambray, ya de regreso a su país—, de regular a bien con asteriscos. Comencé mal, estaba como muy perdido, tuve una baja calificación en el doble 70”.
Pero los vientos dominicanos comenzaron a soplar a su favor. “En la medida que fueron pasando los días fui mejorando técnica y emocionalmente. Conversé con mi psicóloga, me desahogué y eso me ayudó mucho, por eso le agradezco por el apoyo. Así, pude tirar los días siguientes hasta mejor de lo que esperaba. Eso ayudó mucho al equipo y a lograr la medalla de bronce, que no era el resultado que queríamos, teníamos la expectativa de lograr la medalla dorada o perderla dando guerra, pero al final el bronce es una medalla muy válida”.
¡Y cuán válida! El podio resumía todo el esfuerzo de una preparación que, al igual que para muchos atletas cubanos, debió “flechar” no pocos obstáculos: “Mi preparación no fue la misma de años anteriores, la hicimos pasando mucho trabajo, problemas, era muy difícil enfocarme y nunca pude lograr la puntuación que quería”.
Al igual que la mayoría de los deportistas de la isla, Vega padeció los efectos de la compleja situación que vive el país hace meses: “Fue muy difícil la preparación. Eran días sin corriente, sin agua y, por tanto, tenía que cargarla para poder bañarme y a cubos; contaba con ventilador recargable, pero con los calores que hacen en Cuba no dormía bien, lograba coger el sueño sobre la una de la madrugada. Me pasé como tres meses sin ir a Sancti Spíritus”.
Otras tiradas complejas antecedieron a Santo Domingo. “Uno de los problemas también fue la falta de fogueo, por lo menos yo llevaba un año sin competir en el exterior y eso agravó mucho la situación, por la ansiedad de querer competir y hacer una marca buena, había una competencia que era el clasificatorio a los Panamericanos 2027 y no nos llevaron. Eso no nos ayudó tampoco”.
Así, logró de todos modos su segunda medalla de bronce en unos Juegos Centroamericanos, tras la primera en la cita de El Salvador en el 2023. “Aquellos los evalúo de muy bien y estos de bien, por lo que te expliqué. Lo otro es que el nivel en América ha subido y mucho. Tenemos a dos potencias como México que incluye a tres arqueros entre los 10 mejores del mundo y a Colombia, que los tiene entre los 30. Nos faltan más competencias al máximo nivel para foguearnos y elevar nuestro nivel”.
Aguarda con optimismo la posibilidad de asistir como equipo a El Salvador, donde tendrá lugar el segundo clasificatorio para los Panamericanos de 2027. “Esperamos lograr el boleto”, apuntó.
Ya más tranquilo, el muchacho sopesa el real valor de su medalla: “Como atleta de Cuba, todas las medallas te saben a oro, a sacrificio. Siempre donde nos paremos vamos a demostrar que somos cubanos y que tenemos corazón”.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus












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