El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su propósito de adquirir Groenlandia durante un encuentro con la prensa en la Casa Blanca donde presumió de los logros de su segundo mandato iniciado hace un año.
Hasta dónde estaría dispuesto a llegar el presidente Trump para lograr el control de Groenlandia, «ya lo descubrirán» fue la frase que utilizó que no aclara mucho, pero sí deja abierta la imaginación cuando ya el republicano se negó repetidamente a descartar la amenaza del uso de la fuerza militar para hacerse de esa isla ártica, territorio semiautónomo danés.
También reflotó un tema del que se agarró por algún tiempo tras regresar a la Casa Blanca: tomar el Canal de Panamá y cuando se le preguntó si eso sigue siendo una opción respondió «no quiero decírselo» y añadió «más o menos».
En sus casi dos horas ante la prensa, Trump habló del comportamiento de la inmigración, economía, política exterior y otros temas en los últimos 365 días y al aparecer en el salón de conferencias con los periodistas mostró un conjunto de documentos etiquetados como «Logros».
Cuando la prensa indagó por qué ganar el Premio Nobel de la Paz es tan importante para él y cómo mejoraría la vida de los estadounidenses de a pie, el gobernante republicano sostuvo que «no mejoraría» sus vidas, pero sí la de las personas que viven en países asolados por la guerra.
De manera que volvió con la retórica de que ha resuelto ocho guerras en todo el mundo. «Salvé probablemente decenas de millones de vidas en las guerras», acotó y al agregar «salvé a millones de personas. Así que para mí eso es lo importante».
En la sesión de preguntas le solicitaron su comentario acerca de una idea que recién lanzó: la denominada Junta de Paz para Gaza y si esta reemplazará a las Naciones Unidas.
«Bueno, podría ser», acotó de inmediato y opinó que «la ONU simplemente no ha sido de mucha ayuda. Soy un gran admirador del potencial de la ONU. Pero nunca ha estado a la altura de su potencial».
Luego agregó que creía «que hay que dejar que la ONU continúe porque su potencial es muy grande».
Trump invitó a los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de China, Xi Jinping, y al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a formar parte de esa Junta, la que, como planteó inicialmente, se encargaría de supervisar el alto el fuego en Gaza y que podría competir con las Naciones Unidas.
El fin de semana, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, declinó la invitación de sumarse a la iniciativa de Trump y alertó que el eventual organismo podría socavar las competencias de la ONU.
De acuerdo con la estructura, Trump sería el presidente de la Junta Paz y tendrá poder de veto sobre sus decisiones. Jared Kushner, yerno de Trump; el enviado especial Steve Witkoff; y el ex primer ministro británico Tony Blair están entre los miembros.
En cuanto a los aportes, Trump solicitó a los países el pago de mil millones de dólares a cambio de un puesto permanente en la Junta de Paz, que con ese precio será de élite.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus










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