Yanetsy: Soy una feminista de conciencia militante

La Doctora en Ciencias Literarias expresa que lo más importante es llevar una vida digna de esa distinción.Yanetsy Pino Reina es una mujer despojada de toda señal de la moda actual. Ha demostrado con creces cuánta valía tiene su pensamiento y hoy es referente de la intelectualidad en la ciudad del Yayabo, a pesar de su juventud.

De verbo fuerte y directo, sin dar tiempo a dobles interpretaciones, se le escucha hablar de todo, o de casi todo. Bien lo saben quienes siguen sus creaciones en los diferentes espacios de lecturas de poesía, también sus alumnos de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Capitán Silverio Blanco Núñez, así como los oyentes de la revista cultural Pensamiento y el programa Voces cruzadas.

Yanetsy Pino Reina encabeza una generación emergente llamada a dinamizar los presupuestos de la creación con las habilidades y el talento conseguidos en las aulas universitarias.

—¿Cómo evalúas tu obra?

—Escribo de la realidad que me rodea. Me inclino más por la narrativa, porque me permite ahondar en los problemas, proponer otras lecturas, construir esos diminutos dioses que son los personajes, que se desarrollan en esos «pequeños» universos que son los cuentos y las novelas.

«Mis obras mueven las experiencias individuales y colectivas. Se insertan dentro de un pensamiento feminista con las cuestiones relacionadas con el género, sobre todo con problemáticas culturales y políticas. Todo ello parte de mi compromiso y militancia como persona, desde el punto de vista sociocultural».

Su evolución como escritora es reconocida con facilidad por quienes disfrutan de volúmenes como El libro de las ausencias (2006) y Reinos de la noche (2013); textos que evidencian que Yanetsy Pino se alista en las experimentaciones formales, esencialmente desde la perspectiva de género.

—¿Qué público lector prefieres?

—Las personas comunes; no los lectores especializados. Disfruto cuando me llaman y me cuentan que sus vidas cambiaron gracias a algunos de mis textos. La literatura no es para encerrarla en una torre de marfil, sino para vivir la emoción de entregarles nuevas experiencias a los lectores.

—¿Cómo has dominado al ensayo, considerado uno de los géneros más complejos?

—Gracias a la preparación que recibí en la enseñanza superior. Me gradué de Letras en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, donde aprendí de las competencias literarias y extraliterarias. Creo que un ensayista tiene que tener una formación, primero que todo cultural, para poder analizar y verter opinión.

—¿Cómo logras equilibrar hogar, trabajo, creación, los niños y compartir la almohada con el presidente del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en Sancti Spíritus?

—No creo que esté equilibrado. Siempre jerarquizo lo más importante. Mi hogar está libre de hegemonías. Sin embargo, el actual cargo de mi esposo me ha obligado a asumir un mayor tiempo las tareas de la casa y el cuidado de los niños. Pero lo enfrento como otra tarea que me ha dado la Revolución, porque sé que es una manera diferente de proteger la Uneac, encaminada a buscar mayores fortalezas y buenas prácticas.

Yanetsy Pino ha desafiado el tiempo y con solo 37 años reúne múltiples premios, como el de la Ciudad 2006, en cuento, y el de décimas Mariscal Grandales 2006. Ha sido, asimismo, finalista en el Concurso Internacional de Cuento y Poesía de Argentina y en el Caracol en guión 2012.

«Comencé a trabajar en la radio como guionista en el año 1998, gracias a una amiga. Los medios son el cuarto poder y las personas creen lo que se transmite en ellos. Eso me seduce. Hay personas que me conocen más por mi activa participación en ellos que por mis libros. Mi oficio como guionista lo asumo como la literatura. Eso también es arte».

—Muchos intelectuales apuestan por la creación y desdeñan la academia. ¿Por qué un doctorado en tu caso?

—Es muy difícil superar la fusión del talento literario que nace contigo y el saber de los estudios. A mí, particularmente, me ha hecho una mejor escritora y una mejor persona.

«Con mi investigación le propongo a la crítica literaria un procedimiento de análisis textual para escudriñar cómo la resistencia de género es algo recurrente en la poesía de autoras cubanas, sobre todo al finalizar el siglo XX y comenzar el siglo XIX».

—¿Ya te sientes doctora?

—Creo que nunca voy a asumir completamente ese grado científico, a diferencia de otros que han desarrollado su vida basándose en él. Lo importante no es que me lo dieron, sino llevar una vida digna de esa distinción.

—La feminidad es un tema recurrente en tus obras. ¿Es Yanetsy una feminista acérrima?

—Feminista sí, acérrima no. Feminista abierta, que nunca va a seguir estereotipos, ideas fijas, ni normas. Soy una feminista de conciencia militante, muy abierta a la diversidad de pensamiento, a todo lo que tiene que ver con el mejoramiento humano.

—En poco menos de un año representaste a la intelectualidad espirituana en dos importantes congresos: el de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y el de la Uneac. Tras tu regreso a estos predios, ¿qué compromisos te has planteado?

—Fue vital estar en ambos, porque se abordaron importantes temas que hoy están en la palestra cubana e internacional. Confió en que la máxima dirección de nuestro país continúe ese camino de apertura hacia el desarrollo, la diversidad de opinión, hacia la mejor crítica capaz de transformar y superar los caminos ya escritos o hechos. Los dos pueden ser puertas que se abren para un futuro mejor. Indiscutiblemente, tiene que ser mejor.

One comment

  1. Feminista fregando cacharros en la cocina y atendiendo a los chicos???Al menos se justifica pensando que sus labores domesticas,las que hacemos casi todos,son tareas de la revolución.. Le zumba el mango!!

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