Museo Romántico de Trinidad cumple 40 años

Este 26 de mayo arribará a sus 40 años el único Museo Romántico de Cuba. Minutos antes de la reapertura, al calor de los festejos por el medio milenio de Trinidad, todavía andaban los especialistas y técnicos del Museo Romántico retocando la pintura en los gruesos muros de mampuesto, ubicando

El Museo Romántico de Trinidad es uno de los más visitados de la sureña villa. Este 26 de mayo arribará a sus 40 años el único Museo Romántico de Cuba.

Minutos antes de la reapertura, al calor de los festejos por el medio milenio de Trinidad, todavía andaban los especialistas y técnicos del Museo Romántico retocando la pintura en los gruesos muros de mampuesto, ubicando en su sitio las porcelanas inglesas e intentando sobrellevar el cansancio de aquellas maratónicas jornadas en que lo mismo colgaban una lámpara que atendían el teléfono.

Pero de semejante ajetreo no se arrepienten: luego de un período en que el deterioro convivió con los visitantes y otro, no menos lamentable, en que la casona cerró a cal y canto para acoger las obras de restauración, finalmente abría sus puertas la institución de su tipo más antigua de la ciudad.

Fundado el 26 de mayo de 1974 en medio de otra vorágine, la primera Semana de la Cultura trinitaria, el Museo Romántico heredó la vocación patrimonial que ya le venía al inmueble desde que, en la década de 1940, lo comprara la Asociación Pro Trinidad, instalara sus oficinas en la primera planta y, en la segunda, organizara una exposición representativa de la vida doméstica de la tercera villa.

No fue hasta hace cuatro décadas, sin embargo, que la otrora residencia de doña Ángela Borrell y Lemus y su esposo, don Nicolás de la Cruz Brunet y Muñoz, se convirtió íntegramente en el primer —y hasta ahora único— Museo Romántico de Cuba.

El nombre fue sugerido por la mismísima Marta Arjona, quien fungiera hasta su fallecimiento como presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, con el ánimo expreso de dar realce a la institución que, si bien atesora una muestra de artes decorativas, tiene la peculiaridad de que más del 80 por ciento de sus fondos provienen de la villa.

“El museo ostenta una de las mejores colecciones del país, pero lo distingue el estar dispuesto de forma tal que representa el modo de vida de una familia de la aristocracia decimonónica de la ciudad”, alega Carlos Enrique Sotolongo, especialista principal del Romántico, quien ha indagado como pocos entre las más de 2 000 piezas que componen el fondo.

Porcelanas de Sevres, cristalería de Bacarat, gigantescos guardarropas de los ebanistas trinitarios…, todo va quedando en el lente de los cientos de turistas que recorren a diario las habitaciones de puntal alto y arcos de medio punto.

De ahí que, con el loable propósito de celebrar los 40 años del museo, sus especialistas hayan concebido una jornada de homenaje que incluye exposiciones de lencería y fotografía, conferencias sobre temas relacionados con las artes decorativas en la sureña villa y una gala cultural la víspera del 26 de mayo, en la cual serán entregados reconocimientos a fundadores y personalidades indisolublemente unidos a la historia del Romántico.

El mérito mayor de la institución —su logro más premiable— radica, no obstante, en la vehemencia con que ha defendido desde siempre la integridad de las costumbres trinitarias.

Gisselle Morales

Texto de Gisselle Morales
Periodista y editora web de Escambray. Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez por la obra del año (2016). Autora del blog Cuba profunda.

Comentario

  1. Reina Perez Cañizares

    Precioso quedó el museo , tiene mucha historia no sólo pasada sino del presnte conozco una pareja que hoy estan casados y que se conocieron alli, fue un amor de esos a primera vista de los que casi no se encuentran, hoy viven lejos en otro pais y vienen a visitar no solo al lugar donde se conocieron sino a la isla, felicidades a los trinitarios

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