Espontáneamente (+ fotos y video)

Con el estreno mundial de la obra Espontáneamente, del dramaturgo Amado del Pino, el grupo Cabotín Teatro dirigido por Laudel De Jesús rinde homenaje al autor de la pieza, fallecido recientemente. Este es otro lance autobiográfico en el que palpita una interrogante que invita a esos espacios de abstracciones y

Teatro, Cabotín, Sancti Spíritus, Cuba
La más reciente puesta en escena de Cabotín Teatro rinde tributo al autor de la obra, Amado del Pino. (Fotos: José A. Rodríguez)

Con el estreno mundial de la obra Espontáneamente, del dramaturgo Amado del Pino, el grupo Cabotín Teatro dirigido por Laudel De Jesús rinde homenaje al autor de la pieza, fallecido recientemente.

Este es otro lance autobiográfico en el que palpita una interrogante que invita a esos espacios de abstracciones y obsesiones del autor que Laudel se detuvo a transcribir sobre la escena.

Espontáneamente es la más reciente producción de Cabotín y es también una apuesta por un teatro que muestra esencialmente relaciones humanas, relaciones en estado de desequilibrio.

En Espontáneamente se cruzan dos desconocidos, El bicicletero y El pasajero. El primero es ciento por ciento cubano, trabaja bajo el sol, sobre un bicitaxi, pero no es un personaje común. Es un hombre que fue estudiante universitario y tuvo que abandonar los estudios porque los padres no tenían cómo vivir, ni una forma estable de sustentarse. Todos sus parientes se han ido para el extranjero y él se ha quedado frente a los viejos.

El segundo es cubano y vive en España, se encuentra de visita en la isla después de un  largo tiempo. Resulta evidente su necesidad de arraigarse a una ilusión. En el armazón que da forma a la acción dramática el espectador notará que no está enamorado de Beatriz Márquez, sino de lo que él cree que ella es, de la idea de Beatriz. En ello influye la música, la melodía, la imagen de la cantante. No es un amor carnal, es un amor donde el bolero interpretado por La Musicalísima resulta un bálsamo para el alma de este Pasajero esperanzado.

Aquí se reitera una característica de la escritura de Amado que el director de la puesta en escena traduce de manera eficaz: personajes que chocan con la realidad y que tratan de evadirla a través de una ilusión. Partiendo de estos postulados, De Jesús conmina en su diseño escénico la realidad cubana, la Historia de Cuba contada emocionalmente y personajes reconocibles en nuestro escenario natural. Estos recursos expresivos devienen signos claros de cubanía: cultura, formas de enunciación, gestualidad, conducta. Ha sido hábil al entender las posibilidades que el texto brinda de interpretar lo obsceno y revertirlo en poesía sobre la escena.

El director tiene al alcance una profunda visión desde lo sociológico para encontrar el punto exacto entre los personajes y los espectadores y ponerlos a dialogar en una combinación sintética, de expresiones populares, coloquiales, y convertirlas en una masa poética.

Cabotin Teatro transita por el realismo poético. Hace poesía de la situación más trivial. El teatro de realismo-poético, con fuertes tendencias en la contemporaneidad, es un modo de teatro realista que se manifiesta a partir de los conflictos, pero que utiliza un lenguaje poetizado. En este caso se estilan los simbolismos en el nombre de los personajes e incorpora elementos escenográficos y de vestuario del tipo irreal.

El elenco, integrado por los actores experimentados dentro de la plantilla del grupo Alejandro García y Alexander Cruz, tiene la enorme responsabilidad de sustentar un dialogo verosímil y a la vez sensorial durante la representación. Esa es una tarea cumplida, oda al equilibrio de las interpretaciones de los estados afectivos y la relación espacio temporal que exigen ora el autor, ora el director. Logran conmover a partir del entendimiento de esa visión humanista, tan cara a los espectadores, situándonos en el centro de un debate cívico, y casi por inercia, con los héroes de esta peligrosa historia de delirios y desengaños.

El diseño de vestuario y la escenografía corren al cuidado de José A. Rodríguez, quien apostó por la síntesis de elementos y una sugerente concepción desde lo sensorial. Sospecho que fundamentó su boceto a partir del pensamiento de que el arte extracta situaciones y escenarios de la realidad, pero también que tiene la misión de subvertirla. El diseñador desentraña el pensamiento de lo que es la puesta en escena: una operación, poder emitir significados desde la minimalidad, la selección precisa, exhaustiva y mínima del objeto.

Espontáneamente es la más reciente producción de Cabotín y es también una apuesta por un teatro que muestra esencialmente relaciones humanas, relaciones en estado de desequilibrio. Personajes que padecen y sueñan. Es la intensión de los actores por arrogar concienzudamente el legado de Amado del Pino, un autor entrañable para quien el espectador era la pieza angular. Ante su teatro la realidad es un material en proceso de análisis y ficción. Es el actor y el espectador pensando y asociando.

Espontáneamente es una invitación al dialogo con la Cuba de hoy: Amado del Pino, Cabotín Teatro y Laudel De Jesús otra vez quieren que nos miremos a nosotros mismos.

teatro, Cabotín, Sancti Spíritus, Cuba
Escena de la obra.
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Escena de la obra.

 

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Cartel de la obra.
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Escena de la obra.

 

Roger Fariña Montano

Texto de Roger Fariña Montano

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