Facebook: Escribe mal y acertarás

Las publicaciones con mayor carga de odio son las que mayor atención atraen y, por ende, reciben más comentarios, múltiples reacciones y son las que más se comparten

Para ser famoso en las redes sociales, para conquistar cientos de seguidores, RT, Me gusta o Me encanta, incluso para que una de tus publicaciones tenga un amplio impacto y alcance muchas, pero muchas visualizaciones, la fórmula es fácil: escribe, difunde algo negativo.

¿Se ha puesto a pensar por qué algunos youtubers, tuiteros o famosos de Facebook e Instagram alcanzan notoriedad de la noche a la mañana? ¿Conoce que el arma preferida para conquistar el ciberespacio es difundir contenidos que denuncian hechos o personas? ¿Tiene claro que ese camino lleva al descrédito de cualquier cosa o ser humano en aras de tener tantos seguidores como sea posible? ¿Se ha preguntado por qué los linchamientos mediáticos son el arma preferida de algunos que dicen ser celebridades?

Según reveló el poderoso y muy popular Facebook, en el año 2014 eliminó durante unos meses de la vista de sus usuarios las noticias positivas. En otro grupo hicieron lo contrario, todo sin nuestro consentimiento, para variar. Los resultados, que hoy le dan la vuelta al mundo al ser publicados por la revista Proceedings of the National Academy os Sciencesy han revelado lo que hace mucho tiempo los especialistas y estudiosos del tema venían alertando.

Lo primero es que en un mundo dominado por las tecnologías, lo emocional sigue teniendo un gran poder, tanto que las emociones que los otros expresan en sus publicaciones nos afectan, el enfado y la ira se contagian al extremo de lograr una gran difusión a golpe de clics. Incluso reconoce el estudio que el miedo que originan los comentarios y noticias falsas pasa de unos a otros con rapidez. En segundo lugar, los que recibieron mensajes mucho más emotivos, llenos de esperanza y positivos en general, elevaron su interacción, publicaban más fotos y lograban una mayor interrelación con otros usuarios.

Todos los datos recopilados por Facebook durante los meses que duró el estudio confirman una vez más que si usted quiere influenciar, hacer valer su verdad, llegar a ser un actor importante en las redes sociales debe ser capaz de lograr un estado de ánimo adecuado en su audiencia. Y, por si fuera poco, queda al descubierto un elemento que saben aprovechar my bien los que injurian constantemente sobre estos lares: cuanto más intensa es la respuesta emocional que genera un contenido, más se comparte, lo que significa que una noticia sensacionalista o falsa, alarmante, especulativa, que denigra al otro y hasta a un país, tiene un mayor impacto. Las publicaciones con mayor carga de odio son las que mayor atención atraen y, por ende, reciben más comentarios, múltiples reacciones y son las que más se comparten.

El equipo de Mark Zuckeberg afirma que cuando hablamos o difundimos contenidos positivos, triunfan los que despiertan la ternura y en especial los videos, noticias o imágenes de animales. Pero, sin dudas, aquellos que vienen cargados de odio, sensacionalismos, miedos o alarma siguen siendo los que obtienen un camino más extenso, prolongado en el universo digital. Y ello se debe a que la gran mayoría de las veces no buscamos otras opiniones sobre el tema que con toda intención difunden algunos cargados de negatividad, ni siquiera reflexionamos sobre esa información que nos llega como bomba de racimo. Actuamos por impulso y acabamos compartiendo un dato, una noticia, una imagen falsa.

Está claro que muchos de los llamados o autoproclamados influencers de estos días, aquellos que a diario linchan artistas, personalidades políticas, que llaman a la desobediencia y ven solo el lado menos agraciado de nuestra realidad, conocen muy bien estos resultados, los utilizan a su antojo y consiguen su audiencia sobre la base de considerarnos ingenuos o estúpidos. Aplican muy bien las reglas del tan llevado y traído marketing publicitario, se la juegan al seguro porque conocen cual es la posible reacción de los que hoy utilizamos las redes sociales y la internet.

Y aunque Facebook se demoró todo este tiempo en revelar su estudio (han pasado casi 8 años de haberlo realizado), está claro que por debajo de la mesa filtró muchas de sus conclusiones, incluso las que ahora mismo no está dispuesto a revelar porque son también sus mejores armas para sostenerse en el ciberespacio como la red preferida o el monopolio mediático que es. Pero de alguna manera nos permite confirmar por qué esas noticias presuntamente sensacionales o esos tuits que incitan al odio se hacen virales de manera rápida, y por qué engañar a tanta gente es cada vez más fácil para algunos.

One comment

  1. SR FIGUEROA:
    Enves de criticar «el monopolio mediatico de Facebook», lo que tienen que hacer todos los que le critican es darse de baja y pedir a ETECSA que les haga una red social «socialista».
    Nunca es bueno nadar en aguas del enemigo, por aquello de quedar contaminados.

    SALUDOS

Responder a MARIA Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *