¿Catorce meses sin Serie Nacional de Béisbol?

Según lo anunció la Comisión Nacional de Béisbol, el mayor espectáculo deportivo cubano en su versión 62 comenzará en septiembre del venidero año

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Jugar y jugar es lo que más falta le hace a la pelota cubana para desarrollarse con sus defectos y virtudes.

Bastaron las derrotas del equipo Granma en el torneo o semana beisbolera de Haarlem para que se disparara la tormenta pelotera en Cuba y más allá de sus contornos.

Sin restarle importancia al descalabro, tampoco creo que haya que hacer de ello un trauma general. Lo digo porque, aunque a los apasionados de la pelota cubana siempre les duelen las derrotas, esta no deja de ser una más. Otras decisiones, como la de dejar a Cuba sin Serie Nacional por más de un año, debían desvelarnos, y explico después.

Regreso primero al torneo holandés. Creo que la elección del campeón nacional para representarnos en ese evento fue justa, porque se trata de premiar con algo concreto a la representación que se lo ganó al titularse, por eso preferí que fuera la selección íntegra, sin refuerzos, aunque el resultado hubiese sido el mismo.

No hay que alarmarse demasiado por que un equipo provincial, con ocho hombres “extra”, pierda en un evento en el que hemos caído con equipos Cuba, incluso. Recoge la historia que, en 30 años de ese evento, nuestro país se ha llevado cinco oros, cuatro platas y dos bronces, sean selecciones A o B, pero en ambos casos con parte de lo mejor que tenemos. En su última incursión en el 2018 el elenco que participó terminó con cero triunfo y cinco derrotas y por el cuestionable sistema competitivo terminaron luego en el cuarto puesto porque en los play off ganaron dos juegos.

El de Holanda, por más tradicional que sea y lo que le ha aportado al crecimiento internacional del equipo local, capaz de ganarle a Cuba en cuanto evento de ralea se han enfrentado (Clásicos Mundiales, Olimpiadas, Mundiales…), no deja de ser un torneo más.

Ello refuerza mi preocupación y la de otros por la tendencia de supeditar nuestro principal evento deportivo nacional al calendario internacional. De ello se habla desde que la Comisión Nacional realizara el siguiente anuncio: “Lo que está proyectado es que inicie en septiembre del 2023 (la Serie Nacional número 62), porque es la fecha en que menos se afectan los equipos por la salida de peloteros contratados. Recordemos que la serie es la que realmente brinda identidad a cada una de las provincias y es por eso que queremos que cada jugador pueda estar el mayor tiempo posible con sus territorios”.

O sea, que estaremos, nada más y nada menos que ¡14 meses! sin el principal espectáculo sociocultural del país y aquí no tomo en cuenta el anunciado torneo élite que está por ver hasta dónde cala en la afición y sobre el que hablaremos en otro momento.  

No parece muy justificado lo referido a los contratos porque el torneo que acaba de finalizar lo desdijo. Dos de los equipos que más afectaciones tuvieron por los contratos, los oficiales por la Federación y los que se han ido por su cuenta, fueron justamente los que protagonizaron la final —Matanzas y Granma— y no por eso al play off le faltó brillo, al margen de los que le quieran ver las deudas de calidad a la campaña beisbolera nacional. No creo que la afición echara mucho de menos a los ausentes. Sin su presencia los estadios se desbordaron, como muchos partidos de esa fase y hasta de la fase regular y, hasta donde sé, los graderíos se llenan porque los juegos son capaces de halar a la gente que acude porque quiere, sin otra convocatoria que no sea el deseo de disfrutar del béisbol.  

Por cierto, habría que preguntarles a los granmenses, si el hecho de que su equipo perdiera en Holanda le resta grados a la alegría y el privilegio de haber saboreado su cuarto título nacional. Habría que preguntarles también si, de preferir, cambiarían un oro en Holanda por el que acaban de conseguir. Como no puedo ir al territorio oriental a hacer una encuesta, lo dejo de tarea a quien le interese para sopesar.

Lo otro, lo de los eventos internacionales de los que el próximo año se realizarán unos cuantos (Serie del Caribe, Juegos Centroamericanos, Panamericanos, Clásico), hay que conjugarlos. Hasta hoy las afectaciones por los peloteros de las preselecciones no recaen en un solo equipo, que, en primera y última instancia, en su composición tienen hombres que pueden reemplazar a quienes asistan a eventos foráneos, de coincidir con el calendario doméstico.

El argumento de prepararnos para los Juegos Olímpicos, según manifiesta la Comisión Nacional, es quimérico, ya que de momento el béisbol no estará en los Juegos de París 2024 y no se sabe si regresará o no.

“Lo mío primero”, reza en no pocos eslogans comerciales que intentan privilegiar lo nacional. Y en esa propia “base” debe jugar la pelota nacional, después de demostrarse en los últimos tiempos que el hecho de supeditar la serie a los eventos externos no ha propiciado que ganemos aquellos con ninguna selección de las que hemos llevado.

No será tampoco una medalla internacional u otra la que defina la calidad de la pelota cubana, por más falta que nos haga. Catorce meses es también un “tiempo muerto” para muchos peloteros en el país ya que no todos van a jugar en el torneo élite y la Sub-23 aún no tiene fecha en el calendario.

No niego que nos hacen falta las preseas para el ego beisbolero nacional, alentado por las logradas en las categorías inferiores en los últimos meses; aunque ninguna ha llegado a lo más alto del podio, al menos la plata del Sub-23 y de las Pequeñas Ligas y el bronce del Sub-15, hacen soñar.

No puede perderse de vista un flagelo que le ha hecho más daño a Cuba que no alcanzar medallas extrafronteras: el éxodo de peloteros. Y tal lapso de abulia beisbolera puede resultar un potencial “pasaporte” para que, sobre todo los jóvenes, engrosen esas filas lamentables. Esto para no hablar de la forma deportiva de los atletas y la motivación personal de cada uno.

Tampoco vamos a entrar en la controversia de que sería otro cambio de fecha más para la Serie Nacional, que en sus 61 versiones anteriores se ha mudado de mes cada vez que las circunstancias o las ideas lo han determinado.  

El tiempo que media entre una serie y otra es demasiado largo. Jugar y jugar es lo que más falta le hace a la pelota cubana para desarrollarse con sus defectos y virtudes, pero siempre a partir de defender, por encima de todo, la verdadera identidad con marca puramente nuestra.

Elsa Ramos

Texto de Elsa Ramos
Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez por la obra del año (2014, 2018 y 2019). Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas deportivos.

8 comentarios

  1. ANA MARIA PEREZ FERNANDEZ

    BD
    NO VOY HABLAR DE DEPORTES SI NO DEL BROTE TAN GRANDE QUE HAY DE DENGUE Y ME PREGUNTO QUE ESTA HACIENDO COMUNALES Y POR AHI PARA ALLA PARA NO HERIR A NADIE TODAS LAS PERSONAS QUE ESTAN ENVOLUCRADAS EN ESTO DA VERGUENZA QUE ESTA PROVINCIA SI ES QUE ,ASI SE PUEDE LLAMAR ES UN BASURERO DESDE LA ENTRADA A LA MISMA HASTA LA SALIDA ROMPIERON TODOS LOS SUBVIADEROS Y LA BASURA SIGUE EN AUMENTO A CASO NADIE VE ESO QUE SON FOCOS DE MOSQUITOS POR TODAS PARTES SIN CONTAR TODOS LOS SALIDEROS TANTO DE AGUA CLARA COMO AGUA ALBAÑALES POR FAVOR QUEALGUIEN REVISE ESTO QUE ESTA SUCEDIENDO CREO QUE EN LOS AÑOS QUE TENGO NUNCA HABIA VISTO ESTE DETERIORO TOTAL DE ESTA PROVINCIA RELEXIONEN QUE AQUI CON HABLAR NO SE RESUELVE NADA LES PIDO QUE CAMINEN LAS CALLES Y ME DARAN LA RAZON

  2. Así no, 14 meses no, como es posible que nos alejaramos tanto de la realidad? Dios mío a donde vamos a parar como es posible que alguien pueda seguir un equipo si se pasa más de un año sin verlo jugar, como es posible conectar pueblo gente, como me van a pedir que valla al estadio o que apoye a quién? si cuando vuelvan las luces al estadio ya no me acuerdo ni el nombre del primer abridor y encima hay quien apoya esto, no, así no cuenten conmigo

  3. No comparto totalmente la valoración de la prestigiosa periodista Elsa en este articulo, por cuanto, el resultado del equipo que asistió al reciente torneo de Haarlem, es bochornoso al no ganar ni siquiera un solo juego y este resultado, por razones obvias, no se puede minimizar y también agregar que los buenos desempeños del equipo Cuba en estos certámenes datan ya de muchos años atrás, por cuanto, es una realidad ineludible que durante sus últimas 8-10 presentaciones en los torneos de Haarlem, los resultados han sido malos y esta realidad no se puede desconocer y yo la ubico en el contexto de los bajos niveles que muestra el beisbol cubano en la última década y unos años mas y con esta valoración no estoy ignorando y mucho menos, poniendo en tela de juicio la existencia aislada de figuras del beisbol cubano actual que poseen una excelente clase, pero no más de eso, reitero, figuras aisladas.

    Son diversas las causas, pero es evidente que el nivel de nuestras series nacionales es bastante inferior al de otros países y no lo estoy comparando con las categorías mas prestigiosas del beisbol internacional, lo estoy afirmando con respecto a las ligas de países del Caribe y América latina, países que siempre estuvieron bastante detrás de Cuba en cuanto a la calidad y para no pasarme con fichas, dentro de otras muchas causas, voy a mencionar solo cuatro: 1) El movimiento beisbolero de base que en todas las épocas existió en Cuba a instancia de los bateyes y de los barrios hacia arriba, se ha perdido y en esta realidad tiene mucho que ver el mal trabajo del Inder en las instancias de base y a la falta de los implementos básicos para las practicas y competiciones entre novenas rurales y urbanas; 2) Se sobrevalora desmedidamente la categoría de las series nacionales actuales y no se atiende, ni se estimula adecuadamente a los peloteros más destacados; 3) La pobre asistencia de equipos cubanos a eventos internacionales, nos resta en preparación y aprendizaje sobre las técnicas de picheo, bateo, defensa y también con respecto a los envejecidos métodos de dirección de nuestros equipos actuales y; 4) El inobjetable éxodo de las mejores figuras de muestras series que, como consecuencia de no tener garantizadas sus principales necesidades espirituales y materiales, opta por abandonar el país en búsqueda de un mayor progreso económico

  4. Elsa nadie a dicho nada de.los bates ilegales

  5. Cuando van a empezar por lo otro?? Que de una forma u otra tiene que ver con la pelota o se deriva de ella.
    Una academia donde puedan entrenar de todo el pais y que pueda ser visitada por figuras según convenios… No como cuando todas las visitas o encuentros se «quedan» en la habana y el resto del país en blanco.
    Se ha pensado al menos en comenzar a usar un locutor local para narrar juegos junto a uno de la Habana?? Que más motivación para el televidente que escuchar por la tv y no apelar al radio, al menos mientras le toque narrar. Ya va siendo hora de ser justos y dar oportunidad a personas con experiencias. Tanto narrador como el que busca entrevista u otra actividad extra en el estadio. Haría lucir el espectáculo de cara al televidente…
    Cuando se acaba la pelota, es tiempo muerto, nada de nada, más fútbol que pelota… Con tanto producto audiovisual que hay de temática deportiva beisbolera; aparte de alguna futura proyección de factura nacional(que no se puede vivir de Los Pequeños Campeones), hay que darle su lugar, que si ser patrimonio no es suficiente motivación, mejor que cierren y que se vayan a trabajar para el campo, que falta que hace…

  6. En mi opinion no es la derrota lo quer debe causar un trauma,sino el intento de usar un bate ilegal dos veces en el mismo juego lo que a todas luces indica «picardia» con la supuesta complicidad de la direccion del equipo y el consiguiente ataque al prestigio beisbolero del pais sin que vea alguna explicacion al inusual hecho

  7. Hay que ver los 14 meses de inactividad. Desde otro ángulo objetivo. Cuba está en condiciones de asumir los gastos que se derivan de mantener una Serie de más de 90 juegos. ?? No sólo solo para los equipos de atletas. Sino para toda la logística de evento y su espectáculo deportivo. Hay que profundizar en esos aspectos. Incluso en el nivel de exigencia y presión política. Que los delegados de los equipos les meten a los hoteleros de ISLAZUL. Pidiendo un confort y comidas con más de un plato fuerte. Que es como si este país no tuviera bloqueo y ellos fueran equipos con un presupuesto millonario tipo MLB .
    Nada a descansar y ahorrar. Al final el deporte en Cuba es amateur. No es una profesión. Es lo que he oído niño. La pelota revolucionaria que derrota a la pelota esclava.

  8. Para mi no tiene ni pies ni cabeza. Es una decisión muy descabellada. Aquí lo que hace falta es fortalecer el juego nacional y a sus peloteros y yo no veo otra forma que jugando. Si hay algún evento internacional en el período de la serie se sigue jugando con la reserva. Pero la peor alternativa es no jugar la serie en período tan largo de tiempo. Ni que decir que septiembre y octubre meses de gran actividad ciclonica. ESTOY MUY DE ACUERDO CON ELSA RAMOS e su artículo, pero como esas decisiones no son democraticamente tomadas…todo quedará así. Entonces, porqué se quejan luego del mal desempeño de equipos Cuba? Además. La afición necesita de ese gran pasatiempo, pues son pocas las alegrías que nos quedan ya y también nos la van a negar?. No tenemos recreación sana ni podemos ir a hoteles ni siquiera a un centro recreativo. Pero la pelota y los estadios son una gran fiesta. Entonces, Ni es fácil que otros tomen decisiones en contra del pueblo sacrificado

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