Los sonidos de la vida

Un grupo de radialistas —incluidos tres espirituanos— se unieron en un texto reflexivo sobre un género un tanto ausente, pero imprescindible para resguardar nuestra memoria histórica: el documental sonoro

Así suena la vida nos propone, además del discurso sonoro, materiales radiales. (FOTO: Tomada de Internet)

Narrar con sonidos es una tarea titánica. Se precisa captar las esencias más íntimas de cada ser humano, lugar o acontecimiento. Un suspiro, risa, llanto, silencio… Ninguno resulta igual a otro. Por tanto, se convierte en un verdadero desafío hacer del micrófono el lápiz más exacto para dibujar las luces y sombras del mundo.

De la pasión por el documental sonoro surgió Así suena la vida, (Roque Libros, 2020), un texto ajeno a los formalismos científicos que nos presenta la riqueza y trascendencia de este género como necesidad para conservar la memoria colectiva.

Bastó una provocación del reconocido realizador radial Juan Carlos Roque para que 12 cubanos —entre ellos, tres espirituanos— y una mexicana se unieran en un producto transmedial que, además del discurso escrito, permite acceder mediante un código QR a varios productos comunicativos.

“Su génesis es el taller cuyo nombre era Contar historias con sonidos que Juan Carlos nos trajo a Radio Mambí, emisora municipal de Santiago de Cuba —explica Reinaldo Cedeño Pineda, quien asumió el reto de liderar desde la Ciudad Héroe más de un desafío relacionado con el tema—. Fue tanta la repercusión, la huella que dejó, que cuando se acabó dijimos: ¿Pero esto se va a quedar aquí? Le presentamos un proyecto a la emisora para acoger un espacio de documentales sonoros y así nos iniciamos en esa aventura tremenda de poner al aire, gracias a un minucioso rescate, documentales emblemáticos tanto de Cuba como de América Latina”.

No pocos pusieron el grito en el cielo. La idea de que, desde un pequeño medio de comunicación, se presenten productos diversos era casi una quimera. Y bastaron las primeras emisiones, junto con su publicación en la plataforma digital para que las audiencias de dentro y fuera del país cayeran de bruces ante la propuesta.

De acuerdo con Así suena la vida, se publicaron más de 70 materiales, algunos reconocidos con premios nacionales e internacionales. Una de las emisiones con mayor número de descargas fue Fuerza Italia, donde se develó la historia de la intérprete cubana Diana Rosa Cárdenas Alfonso, quien cantó la salida de la zarzuela Cecilia Valdés desde su balcón en la ciudad de Mantua, Lombardía, para aliviar la tensa situación que vivía esa nación en tiempos de pandemia.

“Incluimos materiales realizados de casi todo el país, Sancti Spíritus no fue la excepción. Cada emisión, una vez por semana, nos confirmó que era una herramienta, plataforma interesantísima para contar historias locales, para profundizar, para contar aquellos espacios que a veces están invisibles, escondidos pero que son muy interesantes. Es una creación que propicia esa penetración del micrófono casi utilizado como una cámara, de la banda sonora de la vida. Toda esa maravilla que radiamos y colgamos en Internet nos llevó a hacer un encuentro: el Foro Cubano de Documental Sonoro Así suena la vida, el primero del país, y de ahí salió entonces el libro con algunos de los principales realizadores publicados en el programa de radio”.

En alrededor de 170 páginas se compilan las múltiples experiencias en el complejo ejercicio de tocar y darles sentido a otras vidas. Es así que descubrimos al gremio de hayaqueros de San Luis, en Santiago de Cuba, gracias a los autores Lisandra Pérez y Georkys Cedeño. Cada sonido, extraído del contacto en vivo con los protagonistas se convierte en el mejor de los condimentos del tan degustado platillo, conocido en esta región como tamal.

También se pueden disfrutar de las oportunas reflexiones del radialista de Sagua la Grande, Adrián Quintero, sobre el papel del guion. Lo pone en práctica en su obra La tremenda historia de La Tremenda Corte. Igualmente, resultan llamativos los criterios de Karla Lechuga, quien desde la Universidad Autónoma de México (UNAM) propone una experiencia sensorial para explorar el sonido.

Por su parte, los espirituanos Jairo Alberto Pacheco y Odalys Cid Labrada nos hacen cómplices de su trabajo con el público infantil. Le dieron voz a niños y niñas del lomerío de El Cacahual para, junto a los sonidos naturales como banda sonora, calcar las esencias del entorno.

Por su parte, Carlo Figueroa retorna al escenario público un tema que en su momento cambió el camino de la historia de la radio en nuestro país. A semejanza de una labor arqueológica sacó del silencio a Frank Howard Jones, el estadounidense que desde Tuinucú protagonizó la primera transmisión radial de onda corta con carácter experimental en Cuba.

Similar pesquisa y cómo logró contarla a través de los sonidos también nos llega en las páginas de Así suena la vida, de la mano del médico-radialista Michael García Pérez, quien hurgó sobre Jesús Cabrera, un imprescindible de las pantallas.

Se suman los autores Hernán Iglesias con sus aportes sobre las funciones y posibilidades del documental sonoro para la radio local, la trascendencia de la banda sonora del género, de acuerdo a Mirtha E. Guerra, Katiuska Ramos con la historia de amor de dos mujeres en constante desafío por hacer parir la tierra y Juan Carlos Roque con su experiencia de crear productos comunicativos gracias a las aplicaciones de mensajería en tiempos de pandemia.

Incluye referencias y enlaces a obras radiales que han sido merecedoras de importantes premios como La pelea más pareja, del espirituano aplatanado en II Frente Yamil Sánchez, y Juan Barona, un hombre interminable, del mayabequense Carlos Luis Molina.

“Creo que ha sido una transmedialidad de mucho aporte a la historia radiofónica de Cuba, que va a distinguir al documental sonoro, el cual, lamentablemente, no siempre lo hemos tenido dentro de nuestra radio”, concluyó Reinaldo Cedeño, quien además de regalar parte de sus reflexiones asumió la edición del texto.

Afortunadamente, Sancti Spíritus se convirtió en una de las escasas sedes de presentación del título. Es esta una posibilidad para dialogar con un ejercicio de creatividad desbordante y un regalo perfecto para la centenaria Radio cubana, experta en resguardar los sonidos de la vida.

Lisandra Gómez Guerra

Texto de Lisandra Gómez Guerra
Doctora en Ciencias de la Comunicación. Reportera de Radio Sancti Spíritus y corresponsal del periódico Juventud Rebelde. Especializada en temas culturales.

Comentario

  1. Qué maravilla, hubiera querido estar! Éxitos a esos talentosos cubanos, especialmente a Roque y Cedeño.

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