En la comunidad espirituana de Meneses la arquería lleva el sello de Yuneimy (+fotos)

Una instructora de arte convertida en profesora de deportes impulsa la práctica de tiro con arco desde la comunidad de Meneses, ubicada en el norteño municipio espirituano de Yaguajay

Desde el comienzo me di a la tarea de aprender del tiro con arco, saber todo lo esencial para poder enseñarlo, comenta Yuneimy. (Fotos: Roberto Morejón).

Yuneimy Suárez soñó con enseñar arte sin sospechar que su don de magisterio lo aprovecharía para encaminar la vida hacia el deporte.

Cuando tuvo la oportunidad de cursar la Licenciatura en Cultura Física, no lo pensó demasiado y asegura fue un paso en la dirección correcta.

Diez años después de aquel giro de guion, el tiro con arco y los niños que enseña forman parte inseparable de su día a día. En la localidad espirituana de Meneses no solo funge como profesora, pues de sus manos surgen los arcos que tensan aquellos infantes que sueñan con una medalla olímpica.

Yuneimy es un referente en la escuela primaria Héroes de Yaguajay.

Yuneimy es un referente en la escuela primaria Héroes de Yaguajay. Allí enseñó gimnasia rítmica y aeróbica, disciplinas más cercanas a la danza que formó parte de su formación anterior. Sin embargo, la atracción por las dianas y las flechas resultó más fuerte y se convirtió en una especie de romance que perdura hasta hoy.

Desde 2015 asumió la responsabilidad de enseñar ese deporte y encontró apoyo en quienes habían transitado por ese camino. Los profesores de la Eide provincial ampliaron sus conocimientos como parte de su especialización en una modalidad poco común en la Isla.

«Desde el comienzo me di a la tarea de aprender del tiro con arco, saber todo lo esencial para poder enseñarlo. También para emprender la construcción de algunos implementos que me permitieran instruir a los niños desde edades tempranas», dice Yuneimy, quien trabaja con alumnos desde tercer a sexto grados.

Cuenta en el presente curso con una matrícula de 30 niños, de ellos 10 catalogados de perspectivas. De lunes a sábado centran su atención en un área aledaña a la escuela donde existen las medidas reglamentarias para la categoría pioneril (de 15 a 20 metros).

En el presente curso cuenta con una matrícula de 30 niños, de ellos 10 catalogados de perspectivas.

«Este deporte se hace difícil por los implementos requeridos. No podemos acceder a los oficiales, por lo que la idea ha sido suplirlos de la mejor forma posible. Buscamos alternativas con maderas de güira y bambú. Así confeccionamos los primeros arcos. Las cuerdas las hice con hilo de pita y cordeles, y las flechas con bambú y otros tipos de madera», explica al recordar los pasos iniciales.

En un momento de la conversación, sin proponérselo, Yuneimy comenzó a hablar en plural… Se refería a su esposo Rolexys Hernández, con quien comparte la pasión por este trabajo.

Ambos son profesores y forman una familia completamente deportiva junto a su pequeña Stéfani, ya convertida en campeona provincial en este deporte que aman.

«Ahora cursa el sexto grado, pero desde pequeñita venía con nosotros y nos veía trabajando. Un día nos pidió entrenarse y ha tenido buenos resultados a nivel provincial», agrega con evidente orgullo de madre y profesora.

Los niños Diana Carla Vidal, Andry Zurita y Alex Alberto Betancourt permanecen atentos a la conversación. Forman parte de la cuarta generación de alumnos del área de tiro con arco de esta localidad, medallistas en eventos municipales y provinciales, y aspirantes a llegar a los equipos nacionales.

«También se hace difícil conseguir dianas y parapetos, por eso los fabricamos nosotros. Unimos cajas de cartón y formamos el tamaño que necesitamos, les dibujamos los colores de la diana con las medidas oficiales», retoma el hilo del diálogo, centrada en no perder detalles de lo que sucede en su comunidad.

Yuneimy: Se hace difícil conseguir dianas y parapetos, por eso los fabricamos nosotros.

Con el tiempo todo se ha ido perfeccionando. Junto a su esposo Rolexys busca alternativas para que cada día los implementos que fabrican tengan mayor calidad. Para ello cuentan con la colaboración y el apoyo de los familiares de sus alumnos, así como de las amistades, incluso cuando sus hijos no forman parte de la matrícula.

«Alejandra Morera y Roger González fueron mis primeros atletas. Llegaron a ser campeones nacionales escolares y sus familias han sido incondicionales. Nos ayudaron desde el principio y continúan haciéndolo», menciona agradecida.

«También tendría que reconocer a los profesores de la Eide, a Aliesky el instructor de la academia juvenil, a las comisionadas provincial y nacional, personas maravillosas y comprometidas con este deporte y con todos los que queremos que siga creciendo. Siempre hemos recibido su apoyo», insiste.

Yuneimy está consciente de que sin el respaldo de tantos no hubiesen podido lograr todo lo propuesto. «Al tiro con arco en Cuba lo siento como una gran familia», sentencia.

Jit

Texto de Jit

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