Mientras rodaba su bicicleta “por diversión” en los recovecos de Punta Diamante, en Cabaiguán, hace poco más de una década, Ricardo Delgado estaba lejos de imaginar que su pedaleo lo llevaría hasta tierras tan lejanas como diferentes.
Así lo piensa mientras se prepara para su próxima presentación en circuitos portugueses, como parte del club español Team Oiense-Escuela Estévez, su segundo equipo en suelo ibérico.
Entiende que fue aquel comienzo “por embullo” el que le labró el camino hacia lo que hoy disfruta. “Sí, fue por embullo —reafirma— y desde el 2013, cuando entré a un área en Cabaiguán, nunca pensé que me fuera a apasionar tanto este deporte, que empecé a seguir por la televisión y cuando lo veía me gustaba mucho”.
Luego su tenacidad y talento se montaron sobre ruedas. Llegó a la EIDE Lino Salabarría en el 2014 y de ahí al Centro Técnico de Cienfuegos, donde Nelson Jacomino lo moldeó como el ciclista que es hoy.
Desde siempre combinó velocidad y resistencia, una suerte de dueto que lo ha llevado a estar en competiciones de distinto nivel: “Cuando empecé me gustaba más correr la velocidad, pero a medida que iba pasando el tiempo y por mis características y mi físico vi que tenía condiciones de correr la ruta y las carreras de pista de medio fondo como scracht, persecución por equipos y ómnium”.
Desde la Perla del Sur llegó hasta el equipo nacional en el 2022, de la mano del cienfueguero Jacomino. “Fue a partir de ahí que pude ver mi mejoría”, recuerda.
Guarda como mejor resultado haber sido campeón de ruta élite 2023. También fue segundo en la Vuelta al Centro y en el 2025 pedaleó para integrar el selecto grupo de los 10 mejores deportistas del año en Sancti Spíritus, cuando fue líder Sub-23 y campeón en pista, en Madison y persecución individual, plata en scracht y ómnium, y oro en la crono, “una especialidad que me empezó a gustar”, apunta.
Para mantener este nivel, Ricardo, como el resto de los ciclistas cubanos, ha tenido que lidiar contra un rival incómodo: la falta de competencias nacionales, debido a la compleja situación del país, que ha llevado a contraer el calendario nacional en todos los deportes. A ello ha impuesto su voluntad y su deseo de “ser mejor corredor y persona cada día”.
Esa tenacidad lo llevó a suelo español hace unos tres años, cuando se estrenó en circuitos internacionales en el elenco ControlPack, de Cataluña, y en este 2026 en el Team Oiense-Escuela Estévez.
Con ese traje y en su incursión más reciente, la primera de este año, Delgado quedó en la décima posición de la categoría élite en el III Trofeo Ciclista Aser Estévez / Copa Criterium, que reunió en Gándara, Pontevedra, España a cerca de 250 corredores en una prueba de 45 vueltas.
“En esa carrera me sentí muy bien y el resultado lo valoro como bueno, a pesar de que llevaba como cuatro meses sin poder correr por la situación que hay allá en Cuba, aunque hacemos la tradicional carrera de La Guayaba todos los sábados y es lo que nos permite estar un poco en forma.
“La preparación acá es bastante dura, todos los días se entrena fuerte y la verdad para mí no hay mucha diferencia entre lo que he tenido que hacer en un equipo y otro, en verdad en los dos me he sentido como en casa, por eso les doy gracias a los dos conjuntos por esta oportunidad que me han dado y a este en particular porque me dio la posibilidad de regresar al ciclismo español; estar en el primer elenco de Cataluña me sirvió para llegar mejor preparado. Ha sido una experiencia muy bonita poder correr en España ya que me permite elevar mi nivel de competición y, al mismo tiempo, me pueden ver equipos importantes para poder llegar al ciclismo profesional de un nivel superior”.

Una de sus aspiraciones está por confirmarse: la de asistir a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, algo que no depende de su voluntad.
“Mi mayor aspiración es poder participar en mis segundos Juegos Centroamericanos, pero solo participamos en un clasificatorio y estamos a la espera de que se pueda conceder un wild card”.
Mas, ni siquiera ello le coarta sus sueños sobre pedales. Lo más próximo debe ser la Clásica de Coimbra, en Portugal. “Pero mi aspiración es llegar a un equipo profesional de máxima categoría y poder representar a Cuba en unos Juegos Olímpicos, que es el mayor deseo de todos los deportistas”
De momento, la llegada al club español es vista con buenos ojos. Al menos es lo que se decanta de la opinión que publica en la página oficial, su principal gestor, Aser Estévez: “Nos llega un corredor talentoso y diferencial, que domina los llanos dada su potencia y fortaleza física, que viene para dar estabilidad y solidez al equipo durante la primera parte de la temporada, otro de nuestros corredores más importantes para los grandes objetivos del calendario nacional. Es un corredor que me gusta mucho, no solo por su palmarés, sino también por su gran calidad humana”.
Y eso, según relata Ricardo a Escambray vía WhatsApp, es una inyección adicional a sus escasos 24 años. “Lo asumo con mucha motivación ya que me hace ser mejor cada día, me da más confianza y voy a demostrar mi calidad en un ciclismo exigente como este y poder aportarle en lo que pueda al equipo en todo lo que ellos me pidan”.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus












Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.