El autismo en el espejo de dos mundos (+fotos)

Las universidades de Sancti Spíritus y Federal del Sur, de Rusia, desarrollan un proyecto conjunto relacionado con el diagnóstico y la intervención para evaluar protocolos propios que tributen al mejoramiento de la calidad de vida de los niños con este padecimiento

El proyecto tiene un notable valor humano. (Fotos: Cortesía de la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez)

La Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez (UNISS) mantiene importantes vínculos de colaboración con su homóloga rusa Federal del Sur para atender, desde un enfoque multidisciplinario, determinados trastornos del aprendizaje y el desarrollo humano.  

Por el momento, ambas instituciones académicas trabajan con el fin de lograr una propuesta común, a partir del estudio comparado entre sus modelos de intervención, para el diagnóstico y tratamiento a niños con trastorno del espectro autista.

La doctora en Ciencias Ariadna Veloso Rodríguez, vicerrectora primera en la casa de altos estudios y coordinadora de este proyecto, ofreció detalles a Escambray: “Tenemos que partir de resaltar el protagonismo de la Facultad de Ciencias Pedagógicas en esta idea. A partir de los acuerdos gubernamentales entre Cuba y Rusia, un doctorando de esa facultad, el profesor Sergio Enrique Montesinos, realizó una estancia en la Universidad Federal del Sur, donde identificó intereses comunes para el estudio y tratamiento multidisciplinar del trastorno del espectro autista.

“Él es un profesor joven que viene de abajo, fue maestro primario en la escuela Julio Antonio Mella. Nosotros como Universidad estamos apostando por que los muchachos encuentren aquí su proyecto de desarrollo personal y profesional. Es una meta. El 95 por ciento, por no decir más, de las acciones de movilidad que hoy tenemos son con jóvenes, sobre todo los que están en formación doctoral.

“Este muchacho es especialista en Psicopedagogía, licenciado en Educación Primaria y Preescolar, profesor asistente que hizo esa estancia académica como parte de su formación doctoral. El resultado es una muestra también, de alguna manera, de la calidad de la formación de nuestros profesionales.

“Porque que un joven en formación doctoral llegue a una universidad de un país como Rusia —cuya educación, pedagogía y psicología fueron las ciencias madres de esas especialidades en Cuba—, y logre una alianza con su institución es porque en ese lugar reconocen la calidad de su formación. Sin dudas, allí impactó la calidad de lo que él presentó.

“Su tema tiene que ver con la idea de cómo preparar a nuestros profesionales para desarrollar la creatividad en niños que padecen trastornos del espectro autista. Esa fue la génesis de todo esto. Si no, no hubiera existido realmente la intención de esta alianza”.

La labor educativa con los niños que padecen algún trastorno del espectro autista recaba paciencia y amor.

¿Por qué caminos una institución académica como la Universidad de Sancti Spíritus se vincula a un trastorno cuyo diagnóstico ha aumentado durante los últimos años aquí y en otros países del mundo?

“Todo surge a partir de que en nuestra institución hay un Centro de Bienestar Universitario con un gabinete que brinda servicios de atención y asistencia a la población, a la comunidad espirituana. Ese gabinete cuenta con las especialidades de Logopedia, Psicopedagogía y Psicología.

“Y a partir de la idea de lograr trabajar con determinados trastornos del desarrollo o del aprendizaje desde un enfoque multidisciplinario, donde al unísono —como una única estrategia de intervención varias especialidades se unan— surge la idea de crear entre la Facultad de Humanidades y la de Ciencias Pedagógicas un proyecto de investigación, de ciencia e innovación, que hemos dado en llamar Centro de Atención Integral para el Bienestar Humano, cuyo objetivo es atender desde un enfoque multidisciplinario determinados trastornos del aprendizaje y del desarrollo”.

¿Qué puntos de contacto permitieron concretar esta alianza entre la UNISS y la Universidad Federal del Sur?

“La atención a niños con trastornos del espectro autista es un tema en el cual ambas universidades tienen interés. Entonces nos pusimos a trabajar para encontrar los puntos en común entre nuestro proyecto de investigación y los suyos para así poder hacer una propuesta conjunta de un estudio comparado entre los modelos de intervención que nosotros proponemos acá y los modelos de intervención que proponen ellos.

“El enfoque de ellos está más dirigido a la Neuroeducación, a la Logopedia, mientras que el de nosotros se centra, fundamentalmente, en la Psicopedagogía, la Psicología y la Educación Especial. En el contexto cubano se trabaja en la inclusión, es decir, cómo incluir, cómo integrar estos niños a la educación primaria regular, y eso fue algo que también llamó la atención a los especialistas de esa universidad rusa”.

¿En qué momento se encuentra esta idea y cuáles pasos se han dado para concretarla?

“Aún no se ha firmado oficialmente el convenio de colaboración, pero ya comenzamos las acciones entre las dos universidades y recientemente realizamos la primera conferencia internacional de manera híbrida, donde pudimos mostrar de ambas partes los resultados de investigación que hasta este momento tenemos con relación al diagnóstico y la intervención en niños con trastorno del espectro autista.

“En ese evento se presentaron alrededor de 45 trabajos de estudiantes y un grupo también importante de ponencias de profesores e investigadores de ambas universidades. Esto nos permitió llegar a ver oportunidades de investigación común para podernos trazar líneas de investigación que nos permitan desarrollar estudios comparados entre ambos contextos.

“Como parte de la conferencia se desarrolló un panel de expertos para actualizarnos en la mirada que hace la ciencia a esta problemática porque esta es una temática novedosa en la cual todavía hay más preguntas que respuestas y donde se está apostando ahora incluso —paradójicamente—, por el uso de la Inteligencia Artificial, de la Neuropsicología, la Neuroeducación en la atención a este tipo de niños”.

Técnicas con abundante colorido se utilizan para despertar el interés de los pacientes. 

¿Ustedes vincularon a esta idea también a algún centro asistencial?

“No, pero tenemos conocimiento de que en el Hospital Pediátrico Provincial de Sancti Spíritus hay proyectos de investigación en este sentido. Y, de hecho, una de las principales acciones inmediatas que queremos realizar es precisamente integrarnos a lo que está haciendo el Ministerio de Salud y a lo que hace también el Ministerio de Educación.

“Porque para llegar al diagnóstico del trastorno del espectro autista en Cuba participan equipos multidisciplinarios, donde se integran el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación para la atención a este tipo de niños.

Entonces, ¿este es un proyecto en construcción, que no ha terminado?

“De hecho, esta idea, estas acciones de colaboración están comenzando, se están construyendo entre los dos contextos. Constituye un camino a andar en una temática que realmente, desde el punto de vista del bienestar humano, es bien sensible porque es un trastorno del neurodesarrollo y o sólo tiene un impacto en los niños que lo padecen, sino también en sus familias, en las escuelas”.

Quizás ustedes también puedan validar herramientas pedagógicas útiles para la formación futura de los niños con este padecimiento.

“En Sancti Spíritus tenemos experiencia, por ejemplo, con el uso de la Equinoterapia en niños con trastornos del espectro autista. Pero, por lo menos en el caso nuestro, han sido experiencias parcializadas: con estrategias de intervención desde la Fisioterapia, o desde la Logopedia, o desde la Psicopedagogía, o desde la Psicología.

“No tenemos nosotros una investigación científica donde logremos una intervención integral al niño con este diagnóstico y queremos valorar qué protocolo de actuación podemos proponer, hacerlo y ver entonces cuáles serían los resultados, incluso hasta comparar con estrategias que ya hemos llevado a cabo previamente.

“El proyecto no está viendo sólo la parte asistencial, está viendo también la parte de la formación para desarrollar competencias en nuestros profesionales de trabajar en equipos multidisciplinarios. Una de las aristas más importantes que tiene el proyecto para la universidad es la propuesta que estamos haciendo del enfoque hacia la docencia que puede tener porque una de las tareas que tiene concebidas, precisamente, es poner a nuestros estudiantes en posición de hacer discusiones de casos, donde ellos actúen como parte de un equipo multidisciplinario”.

¿Ya programaron algunas acciones concretas para dar continuidad a este proyecto de colaboración?

“La principal novedad que buscamos es poder lograr un modelo de intervención integral comparado entre el contexto ruso y el cubano para incorporar a los modelos de intervención tradicionales de atención a estos niños un enfoque interdisciplinar y también desde la Neourosicología y la Neuroeducación.

“El fin de la colaboración es llegar a proponer, a partir de los resultados que logremos nosotros y logren los estudios que se están haciendo en Rusia en cuanto al diagnóstico y la intervención, desde estrategias de trabajo en equipos multidisciplinarios, llegar a evaluar protocolos propios, validados desde la ciencia, que realmente tributen al mejoramiento de la calidad de vida de estos niños y sus familias. Ese es el fin último”.

Mary Luz Borrego

Texto de Mary Luz Borrego
Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas económicos. Ganadora de importantes premios en concursos nacionales de periodismo.

Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *