En medio de una extensa área agrícola se yerguen con hidalguía dos torres chimeneas que, la mayor parte del tiempo, confirman que hay vida en una de las almas de la industria cementera de Cuba: la Fábrica Siguaney.
Fue plantada a pocos kilómetros de la zona urbana de la cabecera del municipio de Taguasco en la década de los años 60 por el entonces ministro de Industrias, Comandante Ernesto Guevara. Y echó andar en junio de 1971, originalmente, con cuatro hornos con capacidad para 500 toneladas diarias de clínker gris cada uno.
“El propio Comandante en Jefe en la década del 80 nos orientó que tratáramos de hacer cemento blanco con la tecnología existente—rememora Saúl Rodríguez Pérez, ingeniero con casi cinco décadas con el polvo de Siguaney incrustado casi hasta en su ADN—. Nos reunimos el Consejo técnico asesor, buscamos asesoría e hicimos una prueba industrial y salió. Eso se profundizó un poco más y con una firma japonesa logramos un proyecto que permitió que uno de nuestros hornos asumiera el proceso del blanco”.

En busca de conocer qué se hacía en función de esa idea, su autor intelectual llegó hasta allí el 6 de mayo de 1989. Precisamente, en esa fecha auscultó prácticamente casi toda la geografía provincial de Sancti Spíritus.
“Fue uno de los momentos más memorables que tiene la historia de esta empresa, el municipio de Taguasco, y de la que todos estamos muy agradecidos”.
Recuerda también Saúl que al llegar a la Fábrica de Cemento Siguaney, la primera estancia de Fidel Castro en ese sitio con fecha de 17 de septiembre 1971 estaba fresca en la memoria colectiva.

“Se había comenzado en junio y justo en el momento que él vino no se trabajaba por problemas propios de la arrancada de una industria. No obstante, dicen que no hubo rincón al que no llegara y preguntara a todos los que encontró en el camino. Se fue muy satisfecho de lo que vio”.
La Fábrica de Cemento Siguaney a lo largo de su historia es una industria previsora. No se ha cruzado de brazos en ningún contexto, por adverso que sea, y responde siempre a los llamados de país como lo hizo con el Comandante en Jefe.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus











Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.