Ni victoria, ni total, ni completa: ¿Por qué Estados Unidos no ganó la guerra contra Irán?

La aventura militar de Trump fracasa y deja a Washington debilitado en todos los frentes

Cuatro meses después del inicio de la guerra que el presidente Donald Trump declaró contra Irán, los acuerdos preliminares para un alto al fuego han comenzado a delinearse. Sin embargo, lejos de la “victoria total y completa” que Trump prometió, el desenlace deja al descubierto una humillante derrota estratégica para Estados Unidos. La pregunta que surge es inevitable: ¿por qué la maquinaria bélica más poderosa del planeta no pudo doblegar a la República Islámica?

La respuesta, aunque compleja, se resume en un diagnóstico contundente: Trump cometió un terrible error al iniciar esta guerra, la condujo de manera imprudente y en desafío abierto a la ley. El resultado es que Estados Unidos sale debilitado —militar, diplomática y económicamente— y pagará un alto precio estratégico en los próximos años, de acuerdo con un análisis publicado por The New York Times.

En primer lugar, el objetivo declarado de la guerra era la “rendición incondicional” de Irán y, según insinuó el propio mandatario, un cambio de régimen. Nada de eso ocurrió. El gobierno de Irán sigue firme en el poder. La resistencia del pueblo iraní y la capacidad de su Estado para absorber y responder a la agresión demostraron que la estrategia de máxima presión y bombardeos no logra quebrar la voluntad de una nación con profundas raíces históricas y una sólida estructura de defensa.

En segundo lugar, las exigencias iniciales de Washington resultaron ser papel mojado. Trump había proclamado que a Irán no se le permitiría “ningún enriquecimiento” de uranio y que Estados Unidos desenterraría y retiraría todo el material nuclear de grado casi militar que ya posee. Sin embargo, los términos del acuerdo que se vislumbran se asemejan, en lo fundamental, al pacto de 2015 que el propio Trump canceló en 2018 y que calificó como el “peor acuerdo de la historia”. Esta paradoja subraya el fracaso de la política exterior estadounidense: después de una guerra devastadora y costosa, Washington se ve obligado a negociar sobre la base de las mismas condiciones que tenía a su alcance hace años, solo que ahora desde una posición de mayor desgaste.

El único “logro” tangible que Trump puede exhibir es la esperada reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo mundial, lo que podría aliviar los precios de la energía; pero este no es más que un retorno al statu quo anterior a la guerra. Irán había cerrado el estrecho como represalia, afectando la economía mundial para aumentar la presión política sobre Estados Unidos. La medida funcionó, y los líderes iraníes ahora entienden que tienen un arma económica poderosa. En lugar de desarmar a su adversario, Trump le ha enseñado a Irán cómo golpear los intereses vitales de Washington con una eficacia que antes no poseía.

Desde una perspectiva más amplia, esta derrota estadounidense es un síntoma del declive de la hegemonía imperial. La incapacidad de imponer una victoria militar contra una nación mediana como Irán revela las limitaciones del poderío norteamericano cuando se enfrenta a pueblos que resisten. La guerra no solo ha fracasado en sus objetivos declarados, sino que ha aislado aún más a Estados Unidos en la escena internacional, al erosionar su credibilidad y demostrar que sus amenazas no siempre se traducen en resultados.

Para el mundo —especialmente para las naciones que se resisten al dominio imperial— la lección es clara: la guerra no es un camino viable para resolver conflictos internacionales. La paz y la diplomacia, con todas sus imperfecciones, siguen siendo los únicos instrumentos legítimos y efectivos para construir un orden mundial más justo.

Estados Unidos no ganó la guerra contra Irán —por más que el presidente cacaree lo contrario— porque no podía ganarla. La historia y la geopolítica se han encargado de recordarle que la arrogancia del poder tiene un límite: el límite que imponen los pueblos que se niegan a doblegarse.

Redacción Escambray

Texto de Redacción Escambray

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