¿Europa o América? (+Infografía y Fotos)

Todo puede pasar este domingo 13 de julio en el Maracaná. Este domingo Argentina   irá por su tercera Copa Mundial ante un Alemania que, parece pintarse solo para su cuarta corona.

 

Luego de la hecatombe brasilera en Belo Horizonte, Argentina vino a lavar el honor de América y este domingo irá por su tercera Copa Mundial ante un Alemania que, tras la masacre perpetrada al pentacampeón, parece pintarse solo para su cuarta corona.

Se perfila una final justa y “morbosa”, para un cierre de lujo a un Mundial espectacular, aunque los de casa estén fuera y hayan sumido a los suyos en un mar de lágrimas y frustración.

América vs. Europa, o Kramer vs. Kramer. Las dos escuelas, que a fin de cuentas puede ser una misma por la procedencia de los jugadores o la manera de encarar las redes y el balón, se enfrentarán por tercera vez en una final de porfía “intercontinental” que rebasa las fronteras deportivas.

Habrá que reverenciar a los arquitectos del organigrama que hilaron los cruces para este final, aunque a las puertas de las semifinales se olía un cierre europeo, no tanto por la potencia holandesa como por la carencia argentina.

A las puertas del cierre, la Copa se enderezó tras su sinfonía de sorpresas y enseñó que, al menos en fútbol, terminan por imponerse los grandes, y para el resto quedan los pinceles capaces de ofrecer el matiz y el sabor que siempre esta necesita.

Para Europa es la redención tras los fiascos tempranos de sus potencias. Para América es el cake de una fiesta merecida que redime a los equipos de un área, protagonista del colorido del Mundial con las históricas actuaciones de Colombia y Costa Rica y el buen desempeño de todas sus selecciones, con la excepción previsible de Honduras.

Dos veces se han medido gauchos y teutones y cada uno se llevó un Mundial. Eso exacerba las expectativas y pondrá al Maracaná de rodillas con todo y sus asientos.

Salen los alemanes de favoritos después de humillar a la verde-amarela 7-1. También porque están habituados a estas grandes batallas y tienen para repartir su ataque entre muchos y para defender su territorios.

Pero no debe ser Argentina un manjar, ni Alemania fue en todo el Mundial lo aplastante, despiadado, cruel y sañoso que se mostró ante un Brasil desatinado y carente de magia.

Sin Messi en todo su esplendor ofensivo, pero igual de efectivo en los pases y hasta en el gol que encendió la llama de los penaltis ante Holanda, la albiceleste, el eterno perdedor, enseñó que tiene otras variantes en su campo y, antes de ponerse a llorar por la ausencia de Di María, demostró cómo engancharse de las piernas de Mascherano o de las manos de Sergio Romero, que despejó incógnitas para espantar los goles holandeses y abrirse las puertas a su quinta final.

También a La Pulga, se sabe, le exigen jugar al 110 por ciento y anotar un gol en cada partido y, aunque en la fase de grupos condujo a los suyos con sus dianas de espectáculo en los cierres de partido, solo encontrará vindicación si encarna a Maradona 24 años después de su hazaña y hace inundar de argentinos las calles de Brasil y de América.

Para los hijos de Felipão será este domingo una afrenta más, pues el puesto por el que soñaron lo ocupará su principal rival en el área.

Otra derrota en su tierra en una Copa que dejó al Maracanazo del 50 en una referencia de paso. Mas, aunque nunca el fútbol será igual tras la carnicería alemana, el Mundial no se acabó el pasado martes cuando hasta los brasileros olían a derrota.

Se sabía no solo por la ausencia de su astro Neymar, que agregó otro dolor a su cuerpo y a su alma, o la de su capitán Thiago Da Silva. Se sabía que sucumbiría en sus propios padecimientos por el balompié de trastazos que enseñó Brasil a su paso por el Mundial y la traición a su herencia del juego bonito, que si triunfó en Sudáfrica, fue en parte por la mágica pléyade de cracks que logró reunir en torno a Ronaldo.

Es conocido que el fútbol en Brasil resulta una religión. No es de extrañar entonces el cataclismo que vive. Por lo que llega de los medios, desde autobuses quemados en varias ciudades hasta riñas callejeras, asaltos, detenidos e intentos de destrucción del patrimonio público en las cercanías del Mineirão y rostros enlutados en todo el país. El gigante no se repone del trauma histórico y estará a expensas de la rechifla de una afición que se sintió engañada cuando salga este sábado frente a Holanda en el partido del bostezo por el bronce, después de dejar a la nación en estado de shock.

Queda a Brasil, sin embargo, el legado de un Mundial caluroso, dramático, virtuoso y espectacular que dejó ver la fuerza de naciones emergentes, la transfiguración de la alegría en lágrimas y  la defensa de la identidad desde el toque prodigioso de una brazuca.

infografia mundial de futbol

2 comentarios

  1. Y habra q esperar q se acabe el mundial, para q se publique sobre la final provincial de beisbol??

    Mi opinion, Argentina hizo un gran juego frente a Holanda, sobre todo el medio campo y la defense estubieron bien, a Messi le sigue faltando gas para los juegos grandes, espero hagan un gran juego frente a alemania, mas q nada vienen motivados, Alemania es grande, es immenso, la base del equipo son el Bayern de Munich y Borussia, ellos saben como frenar a Messi, Di Maria y Higuain, ya han jugado muchas veces, Mascherano q a mi opinion juego su mejor juego de este 2014 frente a Holanda hay q ver si le queda gas para frenar al medio campo aleman con Kross, Khedira, Ozil y lamp, va ser un buen juego, lo gana alemania 2-0,

  2. De como los alemanes ganaron su primer título mundial, en Suiza 1954. Aquel suceso se recuerda como el Milagro de Berna. Hubo lluvia y otra ventaja para los teutones: calzado especial, diseñado por Adolf Dassler. Puskás y los demás húngaros resbalaban en el fango. Los alemanes le dieron vuelta a una desventaja inicial de dos goles, y ganaron. Hoy Adidas es la marca oficial de la FIFA. Léalo todo aquí: http://mirajovencuba.wordpress.com/2014/07/10/los-alemanes-ganaron-con-adidas-el-milagro-de-berna/

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