Durante las dos sesiones finales del 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), los días 26 y 27 de junio, la delegación espirituana participó por videoconferencia en los debates sobre el informe central presentado por la comisión organizadora, también sobre la gestión económica y financiera de la organización, sus estatutos y sobre el papel de los diferentes gremios ante los grandes retos que tiene el país en el contexto actual.
La calidad de vida de los trabajadores, el impacto que tiene en ella la eficiencia económica de sus entidades, el papel del salario, así como las trabas en el proceso de bancarización para poder usar sus ingresos estuvieron en el espíritu de numerosas intervenciones.
La doctora Ana Bárbara González Espinosa, quien dirige el buró sindical del Instituto de Cardiología, expresó su preocupación por “la permanencia de los trabajadores y la migración a otros sectores por motivos de condiciones de trabajo. El personal de la salud ha sido beneficiado con medidas salariales, pero no es suficiente. Nos falta personal de enfermería, médico, técnico. Esto implica una sobrecarga de trabajo para quienes quedamos en los hospitales y centros de asistencia. A veces no tenemos todos los medicamentos que requerimos para salvar a un paciente”.
Otras intervenciones estuvieron dirigidas a los problemas relacionados con el pago de los empleadores fuera de la fecha convenida, lo cual contraviene lo legislado y evidencia debilidad en la actuación de los sindicatos para ejercer su papel de representación de los trabajadores. De manera coincidente se abordó la necesidad de que los trabajadores del sector presupuestado tengan mayor participación en la toma de decisiones durante la distribución del salario no ejecutado.
Varios delegados expresaron las inquietudes de los obreros sobre el efecto de las transformaciones que acompañan al programa de gobierno, con hincapié en los precios; el fortalecimiento del programa de salud; la transición de la propiedad y la contingencia energética.
Sobre el papel de los colectivos en la estabilidad económica de las entidades y en el manejo de los planes anuales, Osnay Miguel Colina Rodríguez, presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, dijo que “si nosotros nos involucramos desde el inicio en la discusión de las cifras preliminares del plan, si vemos todo lo que nos hace falta y fijamos las prioridades, si tomamos las decisiones, entonces lo que decidimos en el seno del colectivo tenemos que controlarlo. Si el cumplimiento del plan hace la economía y es lo que da el salario, entonces cómo voy a permitir que me lo roben. Y ese control nos toca a nosotros, al movimiento sindical”.
Ekaterina Gowen Dickinson, miembro de la Comisión Organizadora y hasta hace horas secretaria general de la CTC en la provincia de Sancti Spíritus, intervino en plenaria para dar a conocer las experiencias del territorio que permitió alcanzar la condición de provincia destacada en la emulación 22 Congreso. “Los resultados tienen que ver con la vinculación entre todos los factores, la preparación y consagración de los cuadros sindicales, el intercambio con los trabajadores y los expertos, el esfuerzo de los obreros en medio de las dificultades y el papel de los innovadores”, dijo Gowen Dickinson.
Ebel Echemendía Ortiz, dirigente sindical en la UBPC El Cedro, del municipio de La Sierpe, luego de ratificar el compromiso de los agropecuarios yayaberos para incrementar las producciones, manifestó la solicitud de los trabajadores de la Empresa Agoindustrial de Granos Sur del Jíbaro para que les sea devuelta la villa vacacional en Trinidad, construida con el esfuerzo y los recursos de su colectivo, y que por decisión de autoridades administrativas del país les fue retirada, lo que ha significado una disminución importante en las posibilidades de estimulación del obrero y su familia.
En la mañana de este sábado, la delegación espirituana participó en un matutino especial por el reconocimiento que logró la provincia con motivo de la conmemoración del 26 de julio a nivel de país.
Los 740 delegados al 22 Congreso de la CTC eligieron, en su última sesión, el nuevo Consejo Nacional de la organización, compuesto por 149 miembros, que, en su primera reunión, seleccionó al Secretariado Ejecutivo, integrado por 13 miembros, con el compañero Osnay Miguel Colina Rodríguez como secretario general y, para orgullo de los espirituanos, con Ekaterina Gowen Dickinson como segunda secretaria de la CTC nacional.
En las sesiones finales del congreso, los trabajadores de todo el país ratificaron el compromiso de reajustar las estrategias para reanimar la economía, aplicar las transformaciones que sean necesarias para el desarrollo de las fuerzas productivas, implementar el nuevo Código de Trabajo y elevar el papel del sindicato en defensa de los intereses de los afiliados.
Las palabras finales estuvieron a cargo de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, quien se detuvo en el programa de transformaciones económicas y sociales que enfrenta el país. Al respecto aclaró que “no se trata de retornar al capitalismo ni responden a exigencias externas; se trata de una decisión soberana de los cubanos y las cubanas. Tampoco es algo nuevo; son parte de un largo proceso para desarrollar las fuerzas productivas y lograr recursos para una mayor justicia social.
Cada medida tiene responsables y plazos que se deben controlar sistemáticamente. Se necesita de un programa de comunicación social para informar al pueblo de los resultados para crear consensos y rectificar posibles errores.
Cada aspecto que traiga desigualdades tendrá que estar acompañado de un plan de atención directa a los que queden en desventaja y para atender a los más vulnerables, lo cual se ajusta a los principios de la construcción del socialismo”, expresó Díaz-Canel.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus













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