Techo seguro en El Algarrobo (+fotos)

Cinco viviendas que responden a la dinámica demográfica fueron entregadas a madres con tres o más hijos en el municipio espirituano de Trinidad; atrás quedan los días inciertos y sin abrigo

trinidad, plan turquino, construccion de viviendas, dinamica demografica, viviendas
En un antiguo local ubicado en la comunidad del Algarrobo se construyeron las cinco viviendas que responden a la dinámica demográfica. (Fotos: Ana Martha Panadés/Escambray)

Sus historias duelen como mismo reconfortan. Hay un antes y un después para cinco familias en Trinidad que —bajo un techo seguro ahora— sanan heridas y le dan un nuevo sentido a la vida.

La gratitud de estas madres desborda las palabras y hasta las lágrimas por la felicidad de hoy, aunque también por la angustia tatuada en el alma. “Mi pasado es muy triste —confiesa Anniella Marcos Fernández—, pero prefiero pensar en los momentos buenos que están por venir junto a mis tres hijos; hasta el más grandecito, que estaba con una tía, quiero tenerlo otra vez conmigo”.

trinidad, plan turquino, construccion de viviendas, dinamica demografica, viviendas
Para estas familias trinitarias se inicia una nueva vida.

Y en medio de los sollozos, la joven sonríe mientras comparte entre los niños los regalos que llegaron desde la Dirección Provincial de la Vivienda, porque sobran las manos generosas. Atrás quedan los días inciertos y sin abrigo. Que solo sean el prólogo de otra historia con muchos protagonistas y sonrisas.

VIDA NUEVA

De la antigua nave que perteneció al Instituto Politécnico Agropecuario de Montaña Enrique Villegas apenas queda la estructura. A partir de un arduo trabajo de reconstrucción, se concluyeron los inmuebles entregados a cinco madres con múltiple descendencia, en respuesta a la dinámica demográfica y lo relacionado con el otorgamiento de financiamientos para la rehabilitación, ampliación y adquisición de sus viviendas.

Cuando a inicios de este año se aprobó por el Consejo de la Administración de la Asamblea Municipal del Poder Popular el cambio de uso del local, ya existía un diagnóstico preliminar de las familias en situación de fragilidad en ese asentamiento del Plan Turquino.

trinidad, plan turquino, construccion de viviendas, dinamica demografica, viviendas
Además de las viviendas se les entregaron otros recursos, entre ellos módulos de cocinas de inducción y otros avituallamientos.

Dayitza Caridad Bochs, especialista principal de Trabajo Social en el municipio, habla dela sensibilidad que acompañó el análisis de cada expediente: “De las siete madres identificadas en el Consejo Popular, se priorizaron las que no tenían viviendas ni contaban con ayudas monetarias. Finalmente, tres aceptaron asentarse en la zona”.

“Desde que me dijeron que una de las viviendas aprobadas era la mía me sentí más tranquila —comenta Yenisleidy Bello Rodríguez y la voz se le quiebra—. Tenía una casita prestada y en un cuarto dormíamos todos. Ahora hay espacio suficiente para los niños y baño sanitario. Siento una gratitud enorme hacia todas las personas que hicieron posible que este fuera el día más feliz de mi vida”, y la frase casi en susurro estremece.

Su nueva vecina, Arianny Miranda Ramos, abre la puerta a Escambray, que comprueba la calidad de las labores constructivas ejecutadas por la brigada de la Empresa Agroforestal Trinidad. Los cuartos amplios y ventilados, la sala acogedora, el portal con los sillones nuevos y la cocina azulejada. “Nos regalaron también un juego de comedor, módulo de inducción y hasta juguetes para los niños. Todavía me parece un sueño”.

Yadilet Leyva Vilorio vivía en una casa prestada en Polo Viejo con sus cuatro hijos. “Ahora soy dueña de esta vivienda; además nos regalaron sábanas, toallas, camas y ropa para los niños”, dice mientras los abraza a todos.

Marisleidy Mejías, una de las madres que se trasladó desde San Pedro y agradece tanta generosidad.

Las otras dos beneficiadas vinieron de Manaca Iznaga y de San Pedro sin hogar propio y marcadas también por la incertidumbre. La vida les ha dado otra oportunidad en El Algarrobo.

FAMILIAS PROTEGIDAS Y FELICES

A pesar de la prioridad que el Estado cubano le confiere, el Programa de la Vivienda se sobrepone a no pocos desafíos que trascienden la escasez de recursos. Agilizar su avance resulta también una prioridad para el sistema de trabajo que responde a este objetivo en el sureño territorio, encabezado por el Gobierno local.

Lo puntualiza la viceintendente al frente de esta esfera en la Asamblea Municipal del Poder Popular, Grisel Sesmonde, quien reconoce por igual alcances y deficiencias. “En cuanto a la dinámica demográfica, la indagación identificó alrededor de 253 familias con descendencia numerosa en el municipio; y aunque a todas no se les ha resuelto el problema de la vivienda, sí reciben atención por parte de las trabajadoras sociales”, suscribe.

De ese acompañamiento da fe Marisleidy Mejías Levín durante el tiempo que vivió temporalmente con sus cuatro hijos en el Círculo Social de San Pedro. “No pensé tener esta casa tan bonita. Estoy agradecida porque, a pesar de que el país ha pasado por situaciones muy difíciles, como la pandemia, no se olvidaron de nosotros”.

La casa es una mansión, asegura el esposo de una de las madres beneficiada por este programa.

Misleidis Sandoval, trabajadora social de El Algarrobo, ha estado junto a ellas en las verdes y las maduras. Atenta a las labores constructivas que convirtieron el local en cinco confortables viviendas de tipología III, a las necesidades de los niños, al recibimiento en la comunidad, a este renacer de la esperanza…

Ha sido también el premio para los 20 hombres que desde febrero comenzaron las acciones constructivas en este local perdido entre la maleza. “Ni en los momentos más tensos nos faltó el combustible para trasladar los recursos y la fuerza hasta aquí. El trabajo fue intenso y muchas veces regresamos muy tarde, pero sabíamos el destino de estas casas y ahí le pusimos más corazón. Lo más lindo fue ver la emoción, la alegría y el agradecimiento de estas madres”, relata Yoandry Hernández Simó, el jefe de la brigada de la Empresa Agroforestal Trinidad.

Otra nave abandonada en esta comunidad montañosa aguarda ahora por un uso más noble. En La Pastora, en una antigua escuela a escasos kilómetros de la ciudad de Trinidad, también se aprobó la ejecución este año de seis viviendas como parte de la dinámica demográfica y otras dos a través del otorgamiento de subsidios, según refiere la viceintendente del Consejo de la Administración Municipal.

Anniella Marcos agradece la generosidad de todas las personas que contribuyeron a la felicidad de sus hijos.

Sin embargo, la compra de inmuebles mediante un financiamiento que alcanza hasta 350 000 pesos no ha podido concretarse, pues desde la instancia provincial aún no se aprueba para este territorio una modalidad que es muy ventajosa, añadió la funcionaria.

Mas en El Algarrobo, una comunidad cafetalera de Trinidad, las sonrisas y los sueños toman vuelo para contar otras historias. Desde la cocina, Anniella disfruta ver a los niños jugar en el parquecito del pueblo y le centellea la mirada. “Ya mi esposo consiguió trabajo y ahora somos cinco familias que vamos a comenzar una vida nueva aquí”.

Una vivienda confortable y espaciosa siempre fue el sueño de esta madre que residió antes en Polo Viejo.

Ana Martha Panadés

Texto de Ana Martha Panadés
Reportera de Escambray. Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas sociales.

Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *