El llanto del Yayabo (+fotos y video)

Sobre las aguas del emblemático río, que distingue la ciudad de Sancti Spíritus, descansa una isla de basura que afecta no solo el entorno, sino la salud ambiental del área

Desde la terraza de La Taberna, lejos de apreciar la belleza del río, se interpone un escenario cargado de maleza y basura. (Fotos: Rosa Blanco Martínez/ Escambray)

Nadie mejor que Yoel Betancourt Muñoz, el administrador de La Taberna Yayabo, situada justo en la ribera del río, para conocer los sinsabores relacionados con la presencia de un gran cúmulo de basura en la zona aledaña a su unidad; un asunto ampliamente señalado, pero que hasta el día de hoy sigue siendo objeto de críticas y no de soluciones.

Desde que comenzó a funcionar esta unidad en el año 2014 hasta la fecha no se había presenciado tanta cantidad de desechos sólidos en el área, los cuales fueron cercando el paso del agua y, en ocasiones, cuando llueve fuertemente, en lugar de arrastrar esa acumulación aguas abajo, lo que provoca es un crecimiento hacia los lados, afectando, incluso, el desempeño en la propia instalación, subordinada a la dirección de Palmares en la provincia.

“Este es un centro de reconocido prestigio, que presta servicios al turismo nacional e internacional, el cual, por su ubicación, justo al lado del puente Yayabo, una de las joyas arquitectónicas de la ciudad, tiene alta demanda, pero desde hace años nos acompaña la imagen maltrecha del río, cargado de palos que en su momento fueron arrastrados por alguna creciente y sobre los cuales se fueron acumulando los desechos que la población circundante vierte hacia las aguas del río”, afirma Yoel.

El puente Yayabo, declarado Monumento Nacional, y su vecino, el Teatro Principal, se afectan con esta acumulación de pomos plásticos, sacos y jabas de nailon, que junto a otros materiales no degradables perduran entre la maleza y las plantas acuáticas. Nada saludable si se tiene en cuenta que desde hace tiempo no se producen crecidas, las cuales, cuando son fuertes, al menos se llevan consigo parte de la basura acumulada.

La situación ambiental en el área afecta el servicio que se presta en esta unidad de Palmares, a donde constantemente acuden visitantes de distintas partes.

Mas, no podemos esperar a que suceda un milagro de la naturaleza, cuando de mantener la higiene y la salud ambiental se trata; el momento es de actuar y aunar esfuerzos para salvar la imagen y concretar el saneamiento del Yayabo.

Las fórmulas pueden ser muchas, pero seguramente si se convoca a empresas y organismos del territorio y se crea un movimiento como el que en un tiempo se intentó desarrollar, se pudiera limpiar esa basura acumulada para dar paso a la corriente de agua hacia las partes más bajas del río.

“Desde que se construyó un muro en los bajos del puente para represar el agua, en busca de una imagen más bonita de esa área, comenzaron a quedarse atrapados ramas y objetos que arrastran las lluvias, pero eso no significa que tenga que permanecer así por los siglos de los siglos; el río y su emblemático puente son orgullo de esta villa, que acaba de festejar sus 512 cumpleaños, una fecha en la que pensamos que esta problemática podía haberse resuelto, pero no fue así”, aclara Yoel.

Otros de los integrantes de este colectivo y algunos clientes de paso por la unidad hablan de las afectaciones al servicio. “Estamos respirando un aire sucio, la fetidez cuando se vira el viento es insoportable, a lo que se suma la presencia de vectores y roedores, por lo que es necesario intervenir constantemente con productos para tratar de eliminarlos, pero estamos muy cerca del cúmulo de basura, a lo que se suma el vertimiento desde las viviendas, no solo de desechos, sino también de excremento de caballos y cerdos, lo que afecta notablemente el área”.

La Taberna Yayabo fue diseñada para que los visitantes disfrutaran de las variadas ofertas de bebidas y comestibles en un ambiente sano y acogedor, pero la situación ambiental que la rodea ha sido cuestionada hasta en redes sociales. Sobre el particular, la propia administración refiere: “Nos esmeramos por servir con calidad y darle una buena atención al cliente, pero hay cosas que no dependen de nosotros, esta preocupación se la hemos trasmitido a las autoridades del territorio y a la Dirección de Higiene y Epidemiología, pero seguimos esperando respuestas”.

Ya estamos en las puertas del verano 2026 y, aunque la baja disponibilidad de recursos nos obliga a tener menos opciones de esparcimiento para el disfrute de la familia, el hecho de que La Taberna Yayabo esté enclavada en un circuito sin afectaciones eléctricas y de que allí se puede acudir todos los días de la semana entre las diez de la mañana y las diez de la noche, además de realizarse el pago en moneda nacional y por transferencia, es un incentivo para los visitantes.

El turismo de ciudad resulta un atractivo para quienes deciden recorrer la añeja villa con sus calles empedradas, mucho más cuando se trata de un lugar rodeado de historia y tradición como este. Por tanto, urge buscar estrategias para sacar las toneladas de basura que permanecen atascadas en esa parte del río, antes de que comiencen a aparecer nuevas crecidas que arrastren otros desechos y, entonces, se haga aún más difícil poder intervenir.

Rosa Blanco Martínez

Texto de Rosa Blanco Martínez

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